Páginas vistas en total

Seguidores

miércoles, 31 de agosto de 2011

BARBARA DENNERLEIN, organista Hammond


           
           En la primera entrada en que hablamos sobre el órgano Hammond ya se mencionó el nombre de esta excepcional organista: Barbara Dennerlein. Nacida en Múnich en 1964, comenzó a estudiar el órgano litúrgico pero ya a los once años comenzó con  otros tipos de órganos, entre ellos el Hammond, instrumento en el que se especializaría para llegar a alcanzar un dominio espectacular. Barbara Dennerlein es una mujer de un elegante encanto, una gran artista muy alejada de estridentes exibicionismos.


             El órgano Hammond consta de dos manuales, es decir, dos teclados dispuestos en terraza para ser tocados con las manos, y un pedalier, teclado para ser tocado con los pies. Si de algo adolecen, en general, los organistas Hammond es en el manejo de este teclado inferior: todos los grandes organistas han sido virtuosos con los manuales pero muy pocos, casi ninguno, ha dominado el pedalier. Barbara Dennerlein es una brillante excepción: su virtuosismo con los tres teclados es asombroso. Hace poco veíamos cómo Cameron Carter hacía volar sus pies, como si de un Fred Astaire se tratara, sólo para su lucimiento personal. En el caso de Dennerlein el virtuosismo de su pie izquierdo es similar pero su propósito no es el lucimiento sino absolutamente musical, artístico. En el vídeo siguiente podemos comprobar la gran destreza de esta admirable mujer así como su enorme y vitalista musicalidad:


              Ha grabado un buen número de CDS que son muy difíciles de conseguir en este fantástico país en el que nos ha tocado vivir; en las tiendas de CDS tienes que repetir su nombre un montón de veces a ver si entienden para llegar a la amarga conclusión de que has estado perdiendo miserablemente el tiempo. En Amazon se pueden comprar y en Internet hay muchas páginas dedicadas a esta gran dama del Hammond.

1 comentario:

  1. ¡Buenos días!

    En entradas anteriores te referías al órgano Hammond como una de tus debilidades,imagino que eso no ha cambiado.Aunque,sin querer-queriendo,también has dejado salir tu vena jazzística.
    Me permites el atrevimiento:No existe alguna pieza que hayas tocado,un pedacito musical que quieras compartir con tus lectores¿...?
    ¿Creo que te estoy pidiendo demasiado no?...que cómodo suena pedir,sin ofrecer nada a cambio...Te garantizo que al menos,tendrías todaaaaaaaa mi atención!!.

    Un abrazo,hasta pronto

    ResponderEliminar