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sábado, 20 de agosto de 2011

BENEDETTO SIA 'L GIORNO, de FRANCESCO PETRARCA

                
Francesco Petrarca, (1304 – 1374), como por todo el mundo es sabido, fue un gran humanista italiano cuya vida transcurrió entre el servicio a la iglesia y a la familia Colonna, familia de las más poderosas y beligerantes de la época y eterna rival de la familia Orsini, tal como narra Manuel Mujica Láinez en su majestuosa novela «Bomarzo». La relación de Petrarca con los Colonna fue el hecho que hizo que estos apareciesen en su obra, en particular en su «Cancionero». Muy importante fue el encuentro de Francesco con Boccaccio, encuentro en el que se asentaron principios de ese humanismo que vino a llamarse «Primer Renacimiento Italiano». De su cancionero proviene el soneto que podemos leer más abajo. Adjunto la traducción para que se entienda perfectamente el significado pero aconsejo que se lea en el original italiano, dado que nuestra lengua no se aleja demasiado de la de Petrarca. De este modo, podremos saborear la rima y rica musicalidad de este bello soneto.

Petrarca - Cancionero

LXI

Benedetto sia ‘l giorno, e ‘l mese, et l’anno,
et la stagione, e ‘l tempo, et l’ora, e ‘l punto,
e ‘l bel paese, e ‘l loco ov’io fui giunto
da’ duo begli occhi che legato m’ànno;

et benedetto il primo dolce affanno
ch’i’ ebbi ad esser con Amor congiunto,
et l’arco, et le saette ond’i’ fui punto,
et le piaghe che ‘nfin al cor mi vanno.

Benedette le voci tante ch’io
chiamando il nome de mia donna ò sparte,
e i sospiri, et le lagrime, e ‘l desio;

et benedette sian tutte le carte
ov’io fama l’acquisto, e ‘l pensier mio,
ch’è sol di lei, sí ch’altra non v’à parte.


LXI

Bendito sea el día, el mes, y el año,
y la estación, la hora, y el instante,
y el país, y el lugar donde fui preso
de los dos bellos ojos que me ataron;

y bendito el afán dulce primero
que al ser unido con Amor obtuve,
y el arco, y las saetas que me hirieron,
y las llagas que van hasta mi pecho.

Benditas cuantas voces esparciera
al pronunciar el nombre de mi dueño,
y el llanto, y los suspiros, y el deseo;

y sean benditos los escritos todos
con que fama le doy, y el pensar mío,
que pertenece a ella, y no a otra alguna.

Edición bilingüe a cargo de Jacobo Cortines
CÁTEDRA

             
              La música, en la época de Petrarca, se hallaba en un período denominado «Ars Nova», en contraposición al inmediatamente anterior «Ars Antiqua». No es muy de mi agrado la música «Nova», prefiero la «Antiqua», con su Perotin y Leonin, dos grandes maestros. No obstante, quien así lo desee puede, dándole al link de aquí abajo, escuchar y bajarse Echo la primavera, de Francesco Landini, en interpretación del grupo «Anonymous 4».

http://www.sharebeast.com/g8jsp9dmzhoq

            Otro cantar es el Lied que compuso Liszt homónimo del soneto de Petrarca que, quien así lo desee, puede escucharlo e incluso bajárselo cómodamente, haciendo clic sobre el link de aquí abajo, en interpretación de Dietrich Fischer-Dieskau acompañado al piano por Daniel Barenboim.



6 comentarios:

  1. ¡Buen día!

    Confieso que he dedicado muchas horas,a los versos de Petrarca,a La Laura de Petrarca,a esos ojos y esa mirada...
    Aquella mujer que idealiza en sus poemas,a esa lucha interna entre lo terrenal y lo espiritual.Y al final parece ser,que es la amada la única dueña de su pensamiento,ese amor no correspondido,inalcanzable,ese amor capaz de desplazar a un Dios,ese amor que aún después de muerto sigue vivo.

    Gracias,por la música que acompaña este Soneto.

    Hasta pronto





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    Respuestas
    1. Veo que mencioné cuando escribí esta entrada el prodigioso Bomarzo de Mujica Láinez. Si no estuviésemos al final del periodo de vacaciones volvería a leerlo. Quizá todavía lo haga.

      Un saludo afectuoso

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    2. Solo una observación: cuando Francesco Petrarca conoció a Laura, ella ya estaba casada con un marques. Es por eso que la encuentras como Laura de Noves, no como Laura de Petrarca.

      Por mucho amor que le profeso Petrarca a Laura, ella no podía dejar a su esposo. Eran épocas muy diferentes a las actuales y, si se imagina que ella era lo suficientemente católica, no tendría un amante, a espaldas del esposo.

      Recuerda que la iglesia veía mal que las mujeres fueran tan liberales.

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    3. Muchas gracias por su colaboración, es muy bienvenida.

      Un cordial saludo

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    4. Perdón; la respuesta no era para ti. Yo me equivoque de comentario; mi respuesta era para el comentario de arriba, perteneciente a C.G. Lamento si cree confusión.

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    5. No, en absoluto, ya entendí de qué se trataba.

      Gracias de nuevo.

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