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lunes, 1 de agosto de 2011

SVIATOSLAV RICHTER


El día uno de agosto del año 1997 falleció Sviatoslav Richter. Richter ha sido el mejor pianista del siglo XX, quizá el más grande pianista de todos los tiempos. Casi a diario, por una u otra razón, viene a mi mente su recuerdo. Descubrí a Richter cuando yo tendría seis o siete años, tal vez uno menos, tal vez uno más. Le habían regalado a mi madre un disco, de esos que ahora llaman «vinilo», titulado «Konzert für Millionen». Ese disco estaba constituido por piezas muy variadas, para piano, para orquesta, para violín... Una de esas piezas era el estudio op. 10, nº 12 de Chopin, el estudio llamado «Revolucionario» interpretado por Richter. Cuando escuché esta grabación por primera vez noté que algo había cambiado dentro de mí, noté que me había sido dicho, que me había sido transmitido algo... inexplicable, claro, qué iba a pensar un crío de seis años. Pero desde ese momento mi vida quedó indisolublemente ligada a la de Richter. Yo, en aquel momento, no sabía que en el futuro iba a ser músico; recuerdo que años más tarde acaricié la idea de estudiar química, quizá por influencia de mi padre, quien hubiera querido dedicarse a esa ciencia. Al cabo terminé siendo músico, quizá porque había nacido músico al igual que un manzano no escoge ser manzano. El día en que murió Richter lloré con honda tristeza y esa tristeza forma parte de mí desde aquel momento. He pasado toda mi vida buscando en todas las tiendas de discos de todos los países en los que he estado grabaciones suyas, en todas las librerías libros sobre él. No me mueve un afán coleccionista, nunca he coleccionado nada. No pretende este comentario ser una guía de sus grabaciones, de los libros y vídeos relacionados con él. No es más que un recuerdo: 

-Te recuerdo, Slava, casi cada día de mi vida, desde aquel lejano de mi infancia, te he recordado, incluso muchas noches has visitado mis sueños. Una vez te vi, diste un concierto en mi olvidada ciudad pero no tuve el valor de acercarme a ti y tocar tu mano. Me cambiaste, Slava, y creo que gracias a ti he sido mejor persona, mejor músico y mejor profesor. He aprendido de ti, de tus grabaciones, de tu manera de ver la vida, de tu manera de entender la música, de tu manera de vivir, más que de ningún profesor que haya tenido.
Por todo ello escribo este breve comentario, en tu honor y en tu memoria.-

P. S. Quien así lo desee puede escuchar el 2º movimiento, Andante sostenuto, de la sonata en si bemol mayor, D. 960, de Schubert, interpretado por Sviatoslav Richter, o bajárselo o ambas cosas, gratuita y cómodamente, mediante el link:

18 comentarios:

  1. Thank you very much, Bubbles.
    Greetings.

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  2. Si Slava Richter pudiera leer este bellísimo homenaje, creo que se emocionaría hasta los tuétanos, además de sentirse orgulloso y feliz.
    Saber que ha marcado tu vida, y en ese período capital que es la infancia, tiene un peso enorme, enorme.
    Ese "despertar", germinó, porque ya eras músico, músico se nace, y difícilmente se hace.
    Muchas gracias por compartir estas vivencias, me han emocionado...
    Gracias por tu aporte inestimable al conocimiento de la música, y estimular el gozo.
    un saludo cordial

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    1. Estimada Inés, he tardado en responderle porque acabo de volver a casa de dar mis clases en el conservatorio. He leído, primero su comentario, y luego, he releído mi entrada, y he vuelto a emocionarme con el recuerdo de mi infancia, y también me ha emocionado su comprensión, tan clara, tan elocuente. Es cierto lo que dice, soy músico, aunque por los miles de avatares de la vida desde muy joven que me dedico a ser profesor de música, no intérprete, ni compositor, aunque, quizá, en otras circunstancias, podría haber sido cualquiera de las dos cosas. No obstante, amo mi profesión, la de profesor, es algo muy hermoso, pero amo mucho más la música. Creo que usted me entiende a la perfección, vive el arte del mismo modo apasionado que yo, como algo sin lo cual no se podría vivir.
      He contemplado con placer el vídeo que me ha descubierto. Aunque le confieso que ya había visitado su blog, "incisionesmultiples", y ya había investigado un poco sobre Karl Blossfeldt, a quien no conocía. Y tanto el arte de ese gran hombre, como el suyo, estimada Inés, me impactó desde el primer momento, me fascinó. Pero, no le miento, no diferencio qué es de él y qué es suyo, y lo que he encontrado en su blog, que creo que es de usted, es lo que más me ha gustado: yo lo llamo "nidos", como los de las aves; y no le hablaré de la técnica, que me parece impecable, sino de la emoción que me transmiten sus dibujos; ya un nido me parece, siempre me ha parecido, algo casi mágico, de hecho es riquísima la simbología que encierra una cosa tan pequeña. Y quizá no sean nidos, quizá sólo sean plantas, morfologías vegetales; pero, en mi modesta opinión, el arte es lo que el artista sabe y también lo que el observador cree, siente, imagina. Esa perseverancia suya en dibujar esos escorzos, esas perspectivas, ahora derechas, ahora invertidas, me parece fascinante, me habla emocionadamente de esa sensibilidad y creatividad que lleva en la sangre, más fuerte, o tanto, que los pálpitos de su corazón. Le agradezco sinceramente que haya querido compartir conmigo algo tan bello, tan profundo, tan íntimo de sí misma, y que lo haya hecho con la grandeza de la humildad y de la modestia, tan sólo con la generosidad y el asombro de un niño que comparte el hallazgo, el descubrimiento de un nido.
      Mi más afectuoso saludo

      P. S. Como el audio de la entrada no funciona le agrego aquí, no la pieza de Schubert mencionada, otra igual de bella, o más, qué más da, también interpretada por mi amado Richter, quien, al final de su vida, habiendo sido el más grande, reconocía no gustarse a sí mismo.

      Bach, preludio y fuga 22 en si bemol menor BWV867:

      http://www.divshare.com/download/18362778-b8a

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  3. Deseo compartir con Ud este vídeo de mi trabajo.
    Cuando llevamos en la sangre la sensibilidad y la creatividad, siempre hay guías que nos cambian el rumbo de la existencia.
    El genio de Karl Blossfeldt fue y es tan significativo para mí, como lo es para Ud Slava Richter.
    Que lo disfrute.

    https://vimeo.com/54517856

    Muchas Gracias.

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  4. Estimado Carlos, por esas traiciones de los ordenadores y del ciber espacio, se ma ha borrado una larga contestación a su gratificante respuesta.
    Ya le responderé como se merece y sin la frustración que me embarga.
    Un cordial saludo!

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    1. Estimada Inés, qué mal me sabe que esté sintiendo en estos momentos esa "rabia" que da cuando estos chismes te gastan una mala pasada. Pensemos que, también, antaño, se le podía a uno volcar el tintero... me encantaría que se tome el percance con el mejor sentido del humor posible. Cuando quiera que sea, será un placer para mí leer lo que desee comentarme. Aquí, en Valencia, hacen 22 grados y un sol delicioso: ojalá pudiera usted relajarse disfrutando de la placidez de este solecito. (Yo he de salir pitando hacia el conservatorio, que si no...)
      Un afectuoso saludo

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  5. Curiosamente a pesar de su fama mundial, no conocía al fotógrafo alemán Karl Blossfeldt.

    Fue la casualidad la que me llevó hasta él, una mañana en el taller de un gran amigo grabador.

    Había comprado el libro a precio de ganga, unos cuántos euros, como si el arte y el autor no valieran nada.

    Ni bien vi la tapa sentí una extraña sensación, y al abrir sus páginas, un golpe visual y emocional me invadió todo el cuerpo.

    Allí estaba, esa pepita de oro que andaba buscando sin saberlo.

    Los últimos 12 años de mi vida los había dedicado exclusivamente a la gráfica, el grabado como disciplina y expresión me había permitido dar un sentido económico y remunerado a la mal trecha economía de un artista.

    La crisis y la caída en picado de las ventas y encargos, me llevó a aparcar la realización de matrices, no tenía sentido la expresión en obras seriadas.

    El enamoramiento instantáneo de las imágenes de Blossfeldt me impulsaron a salir como loca esa misma mañana a buscar el tan deseado libro.

    No encontré en todo Madrid ningún ejemplar, peiné cada una de las grandes librerías de esta ciudad.

    Asumiendo mi enamoramiento fulminante decidí tomármelo con calma, con la certeza que más tarde o más temprano Blossfeldt vendría hacia mi.

    Hoy tengo en mi poder cuatro magníficos libros, que el genio, aceptando mi desafío de plasmar en esta sentida serie mis dibujos, me los envió desde el más allá, en múltiples actos solidarios de amigos entrañables.

    De esta larga serie sólo tres obras pertenecen a Blossfeldt, mi tema iba de Adormideras, y él tenía sólo unas cuantas.

    El resto son de un gran amigo, que apasionadamente se internó en un campo de amapolas y las fotografió en una mañana.

    Describo a sus fotografías como verdaderos vegetales emocionales, ideales para mis fines.

    Otras son mías, realizadas en paseos por el campo.

    Los nidos son obras en base a fotos de otra gran amiga cordobesa, pertenecen a pájaros de esa zona.

    Como verá, el ejército de material es abundante, como las energías que se movieron para su realización.

    Toda pulsión creativa provoca una movilización que contagia, una fascinación, un amor sin reparos ni mezquindades, como lo es el amor al arte.

    Eso entre otras cosas le decía en el texto que se borró, y todo venía a colación de por qué me había llegado tanto su post.

    Su relato, tan sentido, tan amorosamente escrito me llevó a mi propia experiencia.

    Ud hablaba de Richter, yo de Blossfeldt.

    Por eso le mandé el vídeo, lejos de la intención de difusión de mi obra. Los vasos comunicantes frente a un hecho que nos conmueve y nos cambia el rumbo del sentir y la existencia, era lo que me interesaba compartir.

    Ud nos hace llorar de emoción con su sabiduría musical, mis dibujos "tocan" al espectador.

    Me hace feliz saber que le ha gustado mi trabajo.

    Como así también haber descubierto su canal en youtube, su aporte para mi amor por la música es irrenunciable.

    Gracias Carlos, sigamos pues, con gran placer compartiendo esto que nos dignifica como especie: la música, el arte.

    Un cordial y sentido saludo

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  6. Muchísimas gracias por la obra musical, como el enlace estaba caducado, la busqué en la red, es la misma que Ud me ha enviado. Es sublime...

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  7. Otra vez yo, pensará, qué pesada!
    En realidad vengo mascullando la propuesta que le voy a hacer desde esta mañana, y como me ausento unos días, se la tiro en su tejado para que la piense.
    Debo confesarle que no miré su perfil, ni el largo encabezamiento dónde realiza su pedido de ayuda.
    Me lancé directamente a disfrutar de su blog, de las tres entradas con documentales que me fascinaron.
    Una amiga amante del arte y de la música que reenvié su blog, fue la que me lo hizo notar.
    Desde que leí su pedido no he dejado de cavilar...
    Ahí viene mi propuesta.
    Y se trata de un trueque, no un intercambio.
    Parece que es lo mismo, pero no es lo mismo.
    Yo apunto al concepto económico, que en definitiva es de lo que se trata.
    Deseo realizar un trueque con su trabajo y el mío.
    Estoy dispuesta a enviarle una obra gráfica para que Ud la venda y saque esa colaboración que necesita.
    Lamentablemente dinero no le puedo enviar, sin encargos, ni pedidos, estoy a medio gas.
    Mi obra tiene un valor en el mercado, los grabados son asequibles, a diferencia de la obra original que por ser única su precio es mucho más elevado.
    He trabajado estupendamente durante muchos años, hasta que llegó la crisis.
    Mis grabados han estado por muchas partes del mundo y ferias internacionales, además de la galería que me representa.
    Ud se mueve en un círculo culto que sabrán apreciarlo.
    Se lo mando de corazón, no es la primera vez que colaboro con causas solidarias, casualmente en estas fiestas hicimos una exposición para una ONG.
    Sé que lo venderá Carlos, y será mi aporte a Guerra y Paz.
    Ud me dirá, pero mi trabajo a Ud no le remunerará económicamente, es verdad, pero me remunera Placer, Conocimiento y Gozo por la música, suficiente remuneración!
    Podría haberle enviado esta propuesta en privado, pero creo que al hacerla públicamente estoy marcando una actitud.
    Hay que apostar por lo trueques en épocas de devastación y hundimientos.
    Vengo de un país reventado, la Argentina del Corralito sobrevivió al impacto, gracias a la solidaridad de su pueblo, los trueques crecían por todos lados.
    Grecia ya lo está haciendo, y pequeños pueblos de esta España que tanto amo, también.
    Piénselo y me avisa.
    Ahora sí me voy a la cama, mañana debo madrugar.
    un saludo solidario!

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    1. Apreciada Inés, son poco más de las cinco y media de la madrugada, más o menos la hora a la que me levanto todos los días, y acabo de leer su tan generosa como insólita propuesta. Y me ha conmovido. No sé, quizá todavía no me haya levantado y sea un sueño todo lo que estoy viendo, la pantalla, el teclado y, sobre todo, lo que acabo de leer.
      Anoche hubiera querido escribirle pero estaba exhausto, tuve un día de esos largos y anchos. A menudo les planteo a mis alumnos, y si no me lo plantean ellos a mí, si el arte y la cultura hacen mejor al ser humano. La respuesta parece evidente: sí, lo hace mejor. Y en general esa es mi fe y mi esperanza. Pero no siempre es así, claro, y siempre pongo el ejemplo que George Steiner ofrece: el nazi culto que por la noche está en un concierto y por la mañana se pone el uniforme y comete sus atrocidades.
      Pero claro, lucharé hasta que las fuerzas me lo permitan por transmitir cultura y arte, como el vaso comunicante que soy, desde las aulas que me adjudiquen, desde mi blog, desde YouTube, porque creo que, si no siempre, sí que es el único modo de mejorar al humano, siempre y cuando añadamos a esos dos elementos, la cultura y el arte, una educación en los eternos y buenos valores humanos: el respeto, el bien, la solidaridad bien entendida, el amor al prójimo.
      Si ha leído, como dice, mi perfil, habrá comprobado que mi oxígeno es la soledad. Y , en efecto, vivo casi en la más absoluta soledad; lo salgo a exposiciones, ni al cine ni al teatro, ni mucho menos a conciertos, ni, por supuesto a cenar o comer con amigos. Paso mi tiempo acudiendo a mis clases del conservatorio, yendo y viniendo a las múltiples visitas médicas que me son indispensables, y el resto delante de mi ordenador y de mis libros. No existe ese círculo culto en el que me mueva y sepa apreciar su maravilloso arte. En primer lugar no existe: no hablo con vanidad sino con cierta amargura: mi dedicación a la difusión del pensamiento no sólo que no es reconocida, ni estimulada, al contrario, es desconocida, minusvalorada, y, en muchas ocasiones, motivo de envidias, de recelos. No puede usted imaginar lo terriblemente inculto que, por en general, es el pueblo valenciano. Y encima tiene el atrevimiento, la arrogancia que sólo los ignorantes pueden manifestar de un modo tan insolente como desenfadado. Me dirá que no se puede generalizar: es cierto, ni se puede ni se debe. Pero llevo más de treinta años, que se dice pronto, moviéndome en el ámbito de la educación y la cultura y casi lo único que he encontrado ha sido mala educación e incultura. Aquí, mis hermanos valencianos, y de entre ellos los "cultos y progresistas", sólo se preocupan de reivindicar una lengua que ni tan siquiera se ponen de acuerdo en cómo llamar; unas tradiciones que hacen honor a ese dicho "las tradiciones están para romperlas"; una cultura popular que consiste en tocar cuatro pasodobles, soplar la dulzaina y tirar cientos y miles de petardos. Como usted me ha escrito por aquí yo le respondo por aquí, aun a riesgo de que más de uno me lea (afortunadamente no mucho más de uno, estarán viendo la tele) y todavía se me considere más "reaccionario", cuando no directamente "facha" por decir estos mis pensamientos. De modo que, como ve, no existe tal círculo culto: las personas más cultas con las que me relaciono son una buena parte de mis alumnos, sólo con ellos puedo mantener, y no siempre, conversaciones de cierto nivel. Y es este un tema al que hubiera querido dedicar una, o varias entradas en mi blog, pero el miedo, lo reconozco, y el no querer dar lecciones a nadie, puesto que yo soy el primer ignorante, siempre me han frenado. No obstante, usted me ha hecho un generosísimo ofrecimiento por este medio, y por respeto y gratitud a usted , por aquí le respondo. (Sigue abajo)

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    2. Y por otro lado está mi soledad. Mi amor por ella es innato, desde muy niño lo he sentido. Pero también está el motivo de que poco a poco se haya visto más forzado al no encontrar los ámbitos en los cuales convivir de un modo que me resulte satisfactorio. Quizá alguien que lea todo lo que estoy escribiendo piense que soy un pedante, un arrogante marisabidilla, que me considere un elegido, un iluminado, cosas así. Nada de eso: soy fiel amigo de mis pocos y fantásticos amigos, tengo una familia maravillosa que adoro: mis hermanos y mi madre. Con estos mantengo una relación esporádica pero intensamente afectuosa. Aunque mis buenos amigos ya hace años que han desistido de invitarme a salir a comer, o a cenar; incluso mis alumnos y amigos, a medida que se fueron casando, y siguen haciéndolo, saben que no han de perder el tiempo invitándome a sus ceremonias.
      Paso estudiando, escribiendo, investigando, preparando materiales, entre ocho y diez, o doce horas al día, en absoluta soledad. Cuando termino los viernes mis clases en el conservatorio me meto en casa y no salgo más que a por víveres en todo el fin de semana; el resto del tiempo lo paso en casa, y si ya dispongo de los víveres necesarios, mi alimentación es muy frugal, no salgo desde el viernes hasta el martes que vuelvo a tener clase.
      Le pido disculpas por todo este largo relato de mi cotidianeidad. Pero me ha resultado imprescindible escribírselo para que entienda que no puedo sino declinar su magnífico, maravilloso ofrecimiento. Por lo poco que he llegado a conocerla, estoy seguro que me entenderá y que no verá nada más que las razones que le he expuesto como las que me llevan a no poder aceptar su generosidad.
      He de decirle, en justicia, que muy pocas veces en mi vida he recibido una comprensión tan comprometida como la suya. Y digo muy pocas veces porque como he dicho antes tengo y he tenido grandes amigos, grandes amigas y una familia maravillosa que me ha ayudado, que me ayuda, con una generosidad sin límites. Pero de una persona casi desconocida es muy cierto que jamás había recibido una muestra de generosidad tan pura, tan emocionante. Además, me ofrece usted algo de lo más valiosos de sí misma, su arte, su obra, su trabajo; y digo de lo más valiosos porque creo que todavía tiene algo todavía más valioso que esos tesoros: su corazón, su bondad y su generosidad.
      Con todo mi afecto, con toda mi gratitud y admiración
      Carlos Gimeno

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  8. Estimados Carlos: Buenos días, aunque para Ud según sus cartas hace rato que ya está en pie.
    Mi jornada comienza un poco más tarde, no obstante hoy, creo, voy a quedarme en casa, anoche volví de un viaje y tengo el cuerpo resentido.
    He leído con detenimiento su respuesta.
    Cómo no lo voy a entender!
    Salvando las circunstancias, su elegida soledad, me traía a la memoria al gran poeta persa Sohrab Sepehrí, hijo del desierto, oriundo de Kashán, dónde se refugia parte del año para, en la disciplina casi ascética de soledad y silencio, escribir y pintar.
    Respeto su postura, sin embargo no desestime mi ofrecimiento.
    En esta vida nunca se sabe...
    Quien le dice, si de pronto, algo sucede, no?
    Cuenta con ello, no lo olvide.
    Y piense en Guerra y Paz, todo su trabajo impresionante, y la Música, la Música!, en algún momento puede habrá señales...
    Ojalá yo pudiera ayudarlo económicamente!
    Pero andamos iguales, ya sabemos que todo lo referente a la cultura en épocas de vaciamiento es absolutamente prescindible. Y en épocas de abundancia, dependiendo del bellaco que nos gobierne, también.
    Si embargo la solidaridad está latente, hay que cultivarla.
    Difícilmente baje los brazos, y no por soberbia, más bien como una actitud frente a la vida, o una característica de personalidad.
    Sigamos pues en este camino elegido, gracias por sus loables palabras hacia mi, todo lo que le he planteado ha sido por convencimiento, de corazón, y casi una postura "ideológica" frente a la defensa de la cultura.
    Sabe dónde estoy.
    un fuerte abrazo

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    1. Apreciada Inés, una vez más, muchas gracias por sus amables palabras, su comprensión, su solidaridad, su generosidad. Y por recordarme que sé dónde está; no lo olvidaré.
      Un abrazo

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  9. Como cada noche,una vez más,pasaba por aquí a saludarte...
    Y me encuentro este sentido homenaje que le dedicas a Richter-El Enigma-.
    Cuanto amor y admiración en tus palabras.Imagino a Richter leyendo tu entrada,y con un gesto humilde seguro te diría:Agradezco tus palabras,pero han habido otros mejores que Yo!, con ese peculiar sentido del humor.

    ¡Se puede ser poseedor de tanta genialidad,y ni siquiera creérselo!...quizá eso es lo que distingue a los genios,esa humildad,sin falsas poses.
    Cada que lo escucho viene a mi mente:¿quién posee a quién?.Al final llego a la conclusión que es él quien posee al piano,en cada nota,en cada movimiento,con cada uno de sus gestos.¡Es vibrante!

    En algún momento al escuchar a Richter,hemos quedado bajo ese efecto hipnótico,bajo su hechizo;que te quita el sentido,que te deja sin aliento,me ha pasado,me pasa aún,con los Estudios op.10,op.25 de Frédéric Chopin.
    Una de las grandes cualidades,y esto es sólo mi opinión personal(como en todo lo anterior).Es ese saber expresar la obra del compositor,cada cual en su estilo,en su sentir...como si mudara de piel.Esa capacidad de la que pocos gozan.

    Gracias,por esta velada,por dedicarnos a Richter,por Schubert y esta deliciosa Sonata,por tu compañía.

    Me despido con un abrazo

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    1. Sigo recordando, casi a diario, por una razón u otra, a Sviatoslav Richter. Recientemente he recuperado el vídeo "El enigma" con subtítulos en español, el vídeo que borró YouTube cuando me canceló la cuenta. Mientras lo reeditaba, sin darme cuenta, volví a verlo completo. Por otro lado, se siguen editando discos nuevos, parece que su fondo no tiene fin.

      Pero, una vez he escuchado cientos, por no decir miles, de interpretaciones de Richter, sigo sintiendo que la emoción que viví cuando, siendo un niño, lo descubrí con el "Estudio revolucionario", permanece intacta en mi recuerdo, y que cada vez que le escucho no hago sino revivir aquella emoción inexplicable de mi infancia. Esa es la magia y la grandeza de Richter.

      Hasta pronto, gracias por tu visita

      Un abrazo

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  10. Debería llamarte entonces,"Carlos el Revolucionario"...

    Querido Carlos,si te contara...ese video cada que lo veo,¡ufff! No sabes... Lo veo por capítulos,me dura días...Es que se me hace imposible no retrocederlo,una y otra vez...
    Se me encoge el corazón,se me eriza la piel de verlo tocar,bueno ya tú me entiendes.

    Otro abrazo

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    1. Es simpático: «Carlos el Revolucionario»...

      El vídeo sobre Richter es absolutamente sobrecogedor. Desde la primera escena (Richter ya anciano, tan cerca de la muerte) hasta la demoledora imagen final con las palabras que pronuncia Richter, te mantiene en vilo, la atención encendida como una antorcha. La primera vez que vi este vídeo no daba crédito a lo que veían mis ojos, no podía haberme imaginado que hubiera tantas imágenes grabadas sobre el maestro. Hay tantos matices en su vida, y todos tan luminosos, tan íntegros. Richter fue un coloso, una de las mayores figuras del siglo XX.

      Un abrazo

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