Páginas vistas en total

Seguidores

viernes, 23 de septiembre de 2011

AMY WINEHOUSE & TONY BENNETT, BODY & SOUL


             
Amy Winehouse nació en Londres en el año 1983 y falleció el pasado 23 de abril, tenía 27 años. Fue una cantante excelente, con una voz grave muy expresiva y una manera de cantar sensacional. Entre los estilos musicales que frecuentó están el jazz, el R&B, el rock... pero sobre todo, según los expertos, destacó en el soul. Su formación musical comenzó en su casa, de niña, de las manos de su familia. A los nueve años se matriculó en una escuela de música, a los diez ya andaba liada con una banda de rap y desde entonces y hasta el fin de sus días fue un no parar. 


Como tantos y tantos músicos padeció esa enfermedad llamada drogadicción. Es tristemente frecuente que muchos artistas, poseedores de una sensibilidad muy compleja, busquen un refugio, un filtro para sus emociones, una huida, vete tú a saber qué, en el consumo de sustancias embriagantes. Esto, repito, es una enfermedad, una enfermedad del alma si se quiere, pero una enfermedad: alcohólicos, fumadores de tabaco y todo tipo de sustancias, cocainómanos, heroinómanos, ludópatas, qué se yo, esta enfermedad, la drogadicción tiene mil caras, y todas monstruosas, y muchas puertas y muy pocas salidas.
La cruel sociedad actual, plagada de seres cuya maldad, cuya perversión hace que hienas y buitres parezcan niños de pecho, unos «informando» y otros, no menos crueles y morbosos, «informándose», ha hecho de la siempre triste noticia de una mujer joven un circo.
En el mes de marzo pasado Amy grabó junto con el gran Tony Bennett, que ya visitó estas páginas, la canción «Body and Soul». Aquí traigo esta interpretación: «Amy, ¡guapa!, con tu permiso y en tu honor»:



2 comentarios:

  1. En el documental me agrada ese punto de vista de timidez que Amy tiene frente a Tony, ese no conformarse con su personalísima interpretación. Alma delicada la de Amy, puta droga.
    Te fijaste cómo siempre en sus conciertos Amy sale con unos tacones vertiginosos y en el estudio de Bennett viene con minifalda y unas zapatillitas poco menos que de andar por casa. Todo lo contrario de como venía Lady GAga.

    Sensacional tema.

    ResponderEliminar
  2. Amy, Baker, Evans... la vida era una droga demasiado dura para ellos, y para tantos otros. La sencillez: si eres capaz de hacer algo sencillo y bello... uf, ya lo tienes. Bennett habla de la sencillez; Amy, el día que grabó con Tony, se puso sencillita, no tenía que deslumbrar a ningún paparazzi, más o menos mal o bien nacido, sólo había quedado con un maestro ha hacer música sencilla y bella. Belleza y verdad, sinceridad, trabajo fino y honrado. Ahí es ná.

    Gracias, Manuel, por tu comentario.

    ResponderEliminar