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sábado, 3 de septiembre de 2011

BROTHER RAY, de RAY CHARLES y DAVID RITZ


«Brother Ray. La autobiografía de Ray Charles» Ray Charles y David Ritz. Trad. Carlos Abreu. Ed. RBA. Barcelona, 2007.


              Ray Charles fue un excelente músico, pianista, compositor, cantante y arreglista, que nació en 1903 y murió en 2004. El libro que comentamos hoy narra su vida, una vida llena de pequeñas y grandes tragedias, también llena de momentos felices y de grandes éxitos tanto en el ámbito profesional como en el personal. Al igual que George Shearing o Stevie Wonder, Ray Charles fue ciego. Perdió la vista de niño, a los siete años aproximadamente, como consecuencia de padecer glaucoma que, de haberse tratado convenientemente, quizá no hubiera llegado a producir una ceguera total; la pobreza en la que vivió Ray en su infancia hizo imposible cualquier tipo de tratamiento.
              «Antes de empezar quiero dejar clara una cosa: soy de pueblo. Y cuando digo “de pueblo”, me refiero a un lugar dejado de la mano de Dios. Ahí está el origen del origen de todo, y también del meollo de la historia. (…) No perdí la vista hasta los siete años. Fue un proceso gradual, por lo que conservo en la mente numerosas imágenes de paisajes de campo, gente de campo y animales de campo» De este explícito modo comienza Ray a contar su vida; esa manera de sentirse, pueblerino, de origen rural, le acompañará toda la vida y es algo que llevará con dignidad cuando no con orgullo.
              «A veces uno oye hablar de la pobreza, pero cuando yo digo que éramos pobres, quiero decir pobres con p mayúscula» Mi padre se refería a ese tipo de pobreza con la expresión: «Pobres de solemnidad». En un libro magnífico que estoy leyendo, unas memorias, el autor cuenta que el humorista «vienés Nestroy dijo en alguna parte: "Ser pobre no es nada. Pero ser pobre y no tener dinero, eso sí que es atroz"»
              De modo que ahí tenemos al pequeño Ray: negro, ciego y más pobre que las ratas en un pueblo pobre y miserable. Nadie hubiera dado un duro por Charles. Sus primeros años los vivió con su madre pues su padre nunca estaba en casa, sólo se dejaba caer de uvas a peras. Ray tenía un hermanito menor que él que tuvo el terrible infortunio de morir en un desgraciado accidente, accidente que presenció el pobre Ray sin que pudiera hacer nada por salvar a su hermano.
              Cuando ya estaba ciego del todo, hacia los siete años, alguien le regaló una bicicleta; parece una broma de muy mal gusto pero a Ray le pareció de maravilla y muy pronto se pudo ver al ciego Ray montado en su bicicleta y recorriendo arriba y abajo el pueblo a una velocidad de vértigo; Ray lo explica diciendo que se conocía el pueblo como la palma de su mano; eso más un oído muy afilado hizo que dejara atónitos a sus paisanos zumbando a todo meter con su bici.
              Bien, esto no es más que el comienzo. Así, con toda naturalidad, sin ningún victimismo, de la manera más amena sigue contando Charles, con la ayuda de David Ritz, toda su vida. Una vez más estamos ante un libro de muy recomendable lectura, por no decir obligada. Eso sí, los estudiantes de música no tienen excusa ni pretexto de ningún tipo para no leer este libro; incluso están autorizados a pelarse alguna que otra clase para dedicar ese tiempo a leer cómo Ray se forjó a sí mismo y cómo se hizo músico, y cómo se hace un músico.
              Quien así lo desee puede escuchar y bajarse el tema «You Don't Know Me» cantado a dúo con Diana Krall dándole al http de aquí abajo; la grabación proviene del CD titulado: «Genius Loves Company, Ray Charles duets with...»

              Ya sólo en la primera intervención de Charles, y en concreto en el segundo 27-28 en el modo en que canta la palabra «heart», hay más musicalidad que... bueno, da igual, dejémoslo en que hay mucha, mucha musicalidad, mucha franqueza, mucha belleza. 
             El pequeño Ray supo, teniéndolo todo en su contra, salir adelante, escapar de la miseria y sin dejar de luchar contra todo, incluso contra sí mismo, llegar a ser uno de los mejores músicos en su género de todo el siglo XX. Es algo realmente emocionante y muy, muy admirable.

1 comentario:

  1. ¡Buenos días!

    Gracias por tu respuesta.Me da un poco de pena todo lo que me cuentas,y que no hayas tenido la oportunidad de hacer una grabación;pero a veces las cosas(buenas)se dan en el momento menos esperado,y llegue la ocasión;de manera un tanto improvisada,¡así sin más!.Claro está que esto lo digo,por el deseo de poder escucharte.Te preocupas tanto por el buen sonido,como buen profesor que eres,cuidando cada detalle.No cambies.
    Mientras tanto...

    Tocad para el espíritu canciones silenciosas.

    Cambiando de tema,la entrada de hoy es muy bonita y la canción que escogiste es tannnn bonita!.La puedo escuchar una y otra vez,y siempre me arranca un suspiro.Siempre es un deleite escuchar a Ray Charles,ya sea sólo o acompanado.

    Que tengas un día estupendo,y mucha suerte con el Curso.No te preocupes en responder,yo ser muy paciente.

    Un abrazo,hasta pronto

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