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viernes, 16 de septiembre de 2011

EL LIMBO, EL PECADO ORIGINAL Y OTROS MISTERIOS


El limbo era un lugar al que iban las almas de todas las criaturas humanas que, aunque no hubieran cometido pecado ninguno, llevasen sobre sus frágiles hombros el peso del pecado original; a ese mismo lugar también iban a parar todos aquellos desinformados que no hubiesen tenido oportunidad de conocer la religión católica y apuntarse a sus filas, es decir, cientos de miles de millones de africanos, chinos, japoneses, rusos, australianos aborígenes y qué sé yo cuantos más infieles de todo lugar y condición. Claro, aquello, el limbo, era enorme. Y aunque la tradición siempre ha imaginado este lugar como algo ni frío ni caliente, algo neutro entre el cielo y el infierno, los pintores han ofrecido una visión del lugar en cuestión un tanto siniestra. Ya sólo la puerta por la que se bajaba a este sitio era un poco, cuanto menos, sospechosa, al menos así lo veía el gran Andrea Mantegna (1430-1506):


Antes que Mantegna, un catalán, un tal Jaume Serra, había inmortalizado la cosa todavía un poco más fea, si cabe:

 
A ver quién es el guapo que tira para arriba o para abajo por esa boquita de salmonete. Bien, una vez habías superado el trance llegabas al limbo propiamente dicho. Un lugar de ensueño, que El Bosco, imaginaba así de lindo:

 
Obsérvese qué encantadora la fauna del lugar. Claro, a pesar de que los domingos daban helado de postre y por la tarde había paseo, los confinados querían marcharse de allí ¡AHORA MISMO!:


Ante este penoso estado de las cosas las quejas se fueron acumulando y ya formaban montones por los pasillos del vaticano, montones que poco a poco iban pareciendo las montañas de expedientes de nuestros juzgados patrios. Se quejaban, y con razón. Empezaron los habitantes de allende los confines la cristiandad. Pero pronto se sumaron a estos todos los que habiendo nacido en terreno del sacro imperio romano y que, por un tonto descuido u olvido paterno no habían sido bautizados, se veían abocados al limbito ese de las narices. Por último, vía satélite, también protestaron los limbenses, es decir, los residentes del limbo.
Cuando las cosas ya se pasaron de castaño a oscuro se reunieron los responsables pertinentes y, supervisados por el infalible de turno, y tras arduas y sesudas consideraciones se acordó que no, que ya no había limbo, que ya dios vería qué hacer con esas almas de cántaro. Este modo de proceder es muy de la Iglesia, a saber, dejar las cosas para que las resuelva dios; ya en 1209, el legado papal e implacable inquisidor Arnaldo Amalrico, ordenó a los curtidos soldados que masacraban Bézier bajo su mando, y que ante la orden de matar también a mujeres y niños titubeaban compasivos, ordenó no retroceder y pronunció la célebre e inmortal frase:

«Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos»

Pero volvamos al tajo. Una vez tomada la decisión se formó un tenso silencio que fue roto por las siguientes y sabias palabras:
-Vale, fuera con el limbo- aceptó un cardenal –pero, ¿y con los que ya están en el limbo, qué hacemos?-
En efecto, la pregunta era obvia y pertinente.
-Amnistía- se escuchó por lo bajini y como quien no quiere la cosa. Todos los presentes comenzaron a revolverse y arrebujarse en sus sillones cardenalicios, mirándose los unos a los otros inquietos y temerosos por el inesperado y alarmante rumbo que estaban tomando los acontecimientos.
-Ya puestos, pues amnistía y que sea lo que dios quiera-, dijo alguien. Y de nuevo el viejo recurso de endosarle a dios el muerto -los muertos, en este caso- pareció surtir efecto y en cuestión de segundos se calmaron las aguas, y las sotanas.

Porque el quid de la cuestión no está en si conoces o no los santos preceptos de la fe católica y con devoción los practicas y con ilusión evangelizas doquier. No.

Y aquí es donde yo quería ir a parar: 
 
¿Qué pasa con el engorroso e injusto a todas luces pecado original?, ¿cómo es posible que en cuanto una diminuta criatura que, como quien dice, no sabe ni atarse los zapatos, sale del seno materno, de golpe y porrazo, zas, toma pecado original que te crió?

Y todo el lío porque a los dos primigeneos humanoides seres de la creación se les ocurrió, a qué mala la hora, la brillante idea de darse un simple e inocente besito, o lo que es igual ¿?, comerse una triste manzana. No sé qué de tentador puede tener una manzana pero muchos millones de siglos después del día de autos un brillante empresario y campeón de los negocios informáticos también hizo muy tentadores sus productos con el simbolito de la fruta prohibida.



 






 











Porque, si los conspicuos teólogos del vaticano han sido capaces de quitarse de en medio el engorro del limbo, ¿por qué no buscan un buen despacho de abogados que solucione el contencioso: «el mundo libre contra Adán/Eva/Pecado-original»? De acuerdo, todos sabemos que muchos sacerdotes siempre tienen las manos ocupadas en mil quehaceres de... no sé, de todo tipo:


Pero hasta yo, sin ir más lejos, conozco a unos abogados que estarían encantados de llevar el caso, los llamados «Morrison & Morrison Law Firm Company And Associates», que, vale, no son los mismos que han llevado el caso Strauss Kahn pero, además de estar especializados en temas del mismo tipo -que es de lo que se trata-, tienen el despacho en la misma calle un poco más adelante.
En fin, tanto lío para que, al final, las cosas no fueran exactamente como nos cuentan los curas.



11 comentarios:

  1. Pues a mi me seduce la idea de llegar a este mundo con un pecado debajo del brazo. Ya sabes que me gusta empezar con mal pie ;)

    Nunca tuve claro en qué consistía. Ahora me parece entender que comentas que tuvo algo que ver con la dichosa manzana pero sigo sin haberlo captado del todo.

    La apple de Mr. Jobs no es prohibida sino prohibitiva.

    Lo de Mr. Strauss Kahn es harina de otro costal, parece que hoy la única manera de desprestigiar o derribar a una persona de poder es meterle un lío de faldas por medio. A mi personalmente, a riesgo de equivocarme (porque un buen abogado puede ocultar mucho) me da pena el hombre y me resulta un tanto ridículo que sea acusado de intento de violación cuando a su edad a penas podrá funcionar con pastillitas azules. Quizá es la ignorancia de la juventud, pero pienso que tendrá mejores cosas que perseguir y si me equivoco y aún le apetece tendrá mejores maneras de saciarse, que dinero no le falta.

    - G.

    p.d. ha sido interesante y me gusta cómo escribes.

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  2. "No dejaremos de pensar, hasta que la cabeza del último rey, penda de las tripas del último clérigo...."

    Clarísimo e inteligente el estudio sobre el limbo!

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  3. Eso es lo primero que pensé del Kahn, ¿por qué complicarse la vida con la señora de la limpieza? Y sí, recuerda lo que le pasó al Clinton: por aquel entonces circuló la teoría de que si lo había hecho fue PORQUE PODÍA. Y me parece muy atinado, así de infantiles son algunos poderosos.
    Me alegra de que te haya gustado.
    Dulces sueños

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  4. Anónimo dijo...
    "No dejaremos de pensar, hasta que la cabeza del último rey, penda de las tripas del último clérigo...." Magnífica frase que desconocía hasta ahora. Me la apunto y me la aprendo.
    Gracias por todo

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  5. Mis más sinceras felicitaciones por esta entrada. Me resulta fascinante cómo entrelazas el arte pictórico, la historia que hay detrás del concepto "limbo" y cómo ha evolucionado éste en función de las necesidades de la iglesia católica.

    Creo que de una manera implícita, tu blog emana un modo diferente de descubrir y contemplar el mundo que nos rodea.

    Aprovecho este comentario también para ensalzar el gusto y la delicadeza con el que está hecho cada detalle de este blog; desde las imágenes de la columna derecha hasta los más sutiles detalles de cada una de las entradas.

    Un fuerte abrazo

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  6. Se me ha olvidado comentar que hoy en día el limbo estaría teñido negro; de las pieles negras de los cientos de miles de niños africanos que están condenados a morir casi casi antes de nacer, incluso antes de ser concebidos. Quizá la iglesia, al ver tanta demanda, optó por chapar el garito. Qué poco nos interesa la vida. Aquí discutiendo la interrupción o no del embarazo y allí muriendo como ratas. Porque la vida puede ser bella mientras alejemos nuestra atención del sufrimiento y las desgracias del mundo y nos entretengamos con "juegos de los abalorios".

    Voy a continuar jugando...

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  7. Como parte de la evolución-adaptación de la iglesia al S.XXI y sucesivos, sin considerar cómo la tecnología pueda afectar a su tinglado, deberían plantearse algún tipo de migración y redirección de esfuerzos. Me explico. En Escocia ya encontré iglesias reconvertidas en ¡pubs! y en Salamanca hay una reconvertida en un Zara (si me equivoco será Mango, o cualquier otra del gremio). Aquí la iglesia cada vez pinta menos, quizá algún tengan algún tipo de poder o influencia política pero desaparecerá conforme desaparezcan los feligreses por defunción o se diluyan por la inmigración, así que debería irse donde aún pueden tener influencia, aunque sea a cambio de ayudar a los desfavorecidos, pero claro, supongo que eso no es negocio porque allí hay tanto pobre, incluyendo los gobiernos, que no hay manera de recuperar el dinero que tendrían que invertir ayudando. Lo que me hace pensar que enviar misioneros al tercer mundo no debía ser sino una táctica de marketing para que los fieles del primer mundo soltaran su calderilla.

    - G, aka Anónimo #1

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  8. No puede haber mayor alegría para el autor de este blog que su trabajo sea apreciado del modo en el que tú tan generosa y amablemente expones. Muchas gracias. Como ya dije en otra entrada, la cultura nos pertenece a todos por igual y no somos más vasos comunicantes. Hoy en día se ha etiquetado a la cultura con el marchamo de «aburrida» cuando en realidad no hay nada más divertido que el descubrimiento de las cosas; cada descubrimiento es como el cromo nuevo de un niño que enseguida intentará mostrar, cambiar, compartir con sus amiguetes.
    Ya hemos hablado de lo que está ocurriendo en África, y seguiremos haciéndolo en busca de la palabra que lo defina porque de momento eso no tiene nombre. George Steiner asegura, y con toda la razón, que la cultura no hace necesariamente mejores a los hombre; él pone como ejemplo al nazi culto que por la noche escucha un cuarteto de Beethoven y a la mañana siguiente se pone el uniforme y marcha, posiblemente canturreando el tema A del cuarteto escuchado, al campo de exterminio a cumplir con sus obligaciones. Yo añado que tampoco la religión hace, necesariamente, mejores a los hombres.
    Pero bueno, no perdamos la esperanza de que unos cuantos intentaremos mantener una llamita viva, encendida, que tampoco tiene nombre, la llamita que diferencia a los unos de los otros en la novela «La carretera» de Cormac McCarthy.
    Muchas gracias, un afectuoso saludo

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  9. Sí, - G, aka Anónimo #1, estoy de acuerdo. Freud soñaba con un mundo laico. Yo también. Me parece una gran idea esa de sacar el máximo partido a los espacios. Así, las iglesias podrían, deberían, reconvertirse en bibliotecas, salas de concierto, cines, cafeterías a las que acudir a charlar (no a berrear) con los amigos, tiendas de lo que fuese, etc. Si los de la jornada mundial de la juventud (¿no debería llamarse «... de la juventud católica») hubieran apoquinado tres euritos cada uno se hubiera hecho una colecta de seis millones de eurazos que podrían haber dado de comer a unos cuantos olvidados de dios. Pero ellos no están para esas memeces, ellos están para cantar con sus guitarritas y decirse los unos a los otros lo buenos que son. Y para alabar a su santidad, a quien los cardenales, cuando están en privado, llaman Susan.

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  10. Don Carlos, una vez más yo también tengo que agradecerle dicho artículo. Dada mi juventud y superficial conocimiento sobre todo lo que gira en torno de la religión, aunque fui practicante media vida, desconocía la existencia de ese lugar llamado limbo al que iban las almas regulares. Nunca se mencionó en las homilías.

    Me ha aportado un poco más de perspectiva sobre este tema tan complejo. Es cierto que es una merienda de negros, pero mientras sirva para guiar en su camino a mucha gente desorientada, la religión tiene sentido. Ya que cada uno tenemos nuestra libertad, es muy respetable que cada uno decida el modo de usarla. La pena está en que esta sociedad apoye tan poco la cultura que es la llama vida del país y en cambio lo que depende de la fe se vea tan apoyada por todos los sectores.
    Vistas las fotos, yo prefiero no estar en el limbo. A menos que pueda elegir ser una florecilla que esté en paz y que no se coman esos animalillos salvajes.

    Bubbles son muy acertados sus comentarios, bravo. Esperemos que el autor de este blog siga deleitándonos con sus clases magistrales por mucho tiempo. Muchas gracias. Un abrazo

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  11. Casualmente, mientras usted escribía su comentario yo estaba escribiendo la entrada siguiente de la que usted comentaba. Y da la casualidad que en ambos escritos se lamenta, de un modo u otro, el poco esfuerzo que realiza el estado en favor de la educación. Y sí, coincido con usted en que a la religión se le apoya mucho y desde muchos sectores; la explicación de esto último es que, al parecer, las clases sociales más pudientes son, a la vez, más religiosas. En nuestro país, que es llamado laico y que durante muchos años ha tenido gobiernos de izquierdas, mandan lo que mandan en todas partes: los ricos.
    Me alegro de que mi blog le haya servido para descubrir alguna cosa.
    Le agradezco sinceramente sus amables palabras y le envío un afectuoso saludo

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