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viernes, 28 de octubre de 2011

EL TIGRE, de JOHN VAILLANT. I



«El tigre. Una historia real de venganza y supervivencia», John Vaillant, traducción (muy buena) de Jordi Beltrán Ferrer, DEBATE.

En la taiga no hay testigos.
V. K. Arseniev
Dersu Uzala

John Vaillant
Portada














La apariencia de este libro resulta engañosa; tanto el título, como el subtítulo, como el diseño de la portada, como el apellido de su desconocido escritor idéntico al de una marca de calentadores de agua, te hacen pensar que estás ante un libro de vete tú a saber qué. Pero tras esa apariencia se encuentra uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Hay libros buenos y malos, largos y cortos, que contienen información, desinformación, conocimientos, paparruchas y pamplinas. Sin embargo pocos libros hay que contengan sabiduría. La palabra sabiduría proviene de la palabra saborear y en su origen no tenía relación con el saber sino con el gustar, el paladear y gozar la verdad. La socorrida Wikipedia dedica una extensa entrada a esta palabra, copio y pego aquí las primeras líneas: «La sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de la verdad, lo bueno y lo malo». Creo que lo deja bastante claro.
En primer lugar he de decir que aconsejo encarecidamente la lectura de este sabio libro. No está ni en PDF ni cosa similar, no hay más remedio que comprarlo (22,90 €) o sacarlo de una biblioteca. No suelo leer los comentarios que figuran en las contraportadas y otros recovecos de los libros antes de leerlos; la mayoría de las veces casi te cuentan el final de la película y te entran ganas de estrangular a alguien. Pero no es el caso: «Por favor, lean el libro de John Vaillant», dice el San Francisco Chronicle, y no creo que quien haya formulado esta súplica sea un familiar cercano de Vaillant… o sí, pero tiene razón, no se puede decir más ni menos de este libro: «por favor, léanlo».
Es difícil realizar un comentario de un libro de estas características, contiene tantas páginas valiosas que no sabe uno cuáles dejar en el tintero. Creo que voy a optar por publicar dos o tres entradas y así no cansar demasiado al desprevenido lector. Extraeré citas y fragmentos y comentaré, si lo creo necesario, aquello que considere más importante y, sobre todo, más necesario para mis alumnos. Voy a dar algunas piezas de un puzle que sólo se completará leyendo el libro. No voy a contar el final de la película, sólo el comienzo. ¡Ah!, se me olvidaba decir que está magistralmente escrito, con un estilo sencillo, directo, noble, honrado, fluido y hermoso.

 
El prólogo nos pone en situación. Un habitante, un cazador, del Primorje regresa a su cabaña junto a su perro a través de un camino nevado rodeado de árboles nevados; es casi de noche y hace un frío que hiela, la luna, en forma de hoja de hoz, contempla el paisaje a través de las brumas iluminadas por una luz tenue. Queda poco para alcanzar la cabaña, la soledad es infinita, pero de repente el perro huele algo, escucha algo, algo que sólo él es capaz de oler y oír, algo que le hace parar en seco, como el ruido de la hoja de una guillotina al golpear en el fondo…
El Primorje es un territorio del tamaño del estado de Washington situado en el ángulo sudoriental de Rusia y es, entre otras cosas, el último refugio del tigre siberiano. Este tigre (Panthera tigris altaica), también llamado tigre de Amur es una subespecie del tigre que habita en los bosques del extremo sureste de Rusia, en la región del río Amur, en la frontera entre Rusia y China y es el felino salvaje de mayor tamaño del mundo.

Yuri Trush dirige en la actualidad una de las seis unidades de la «Inspección Tigre», encargadas de proteger a este animal en serio peligro de extinción. La medicina popular, especialmente la de la China, que limita con el Primorje, utiliza muchas de las partes del tigre para elaborar sus potingues. Pero no se trata de elaborar medicinas que sirvan para salvar vidas precisamente: «La marca registrada Viagra deriva de la palabra vyaaghra, que en sánscrito significa “tigre”»; con lo que nos podemos hacer una idea las intenciones de la milenaria medicina china.

Ya la primera cita que aparece en esta entrada pertenece a este libro. Y proviene de otro magnífico libro: «Dersu Uzala» (Дерсу Узала, Dersú Uzalá) del escritor, naturalista, explorador y cartógrafo Vladímir Arséniev (1872 – 1930) en el que narra sus viajes como explorador y cartógrafo por la parte más oriental de Rusia. Hay edición en español de «Dersu Uzala», publicada por la editorial DEBOLSILLO con traducción de Teresa Ramonet. Asimismo existe una película con el sobrenombre de «El cazador» dirigida por Akira Kurosawa; ganó el óscar a la mejor película en habla no inglesa. Gran libro y gran película.

Vladímir Arséniev
El auténtico Dersu Uzala
El libro «Dersu Uzala» puede bajarse desde aquí en varios formatos:


Arséniev exploró en torno a la cuenca del río Ussuri. Por aquellos remotos lugares conoció al singular Dersu Uzala, con quien vivió emocionantes aventuras y entabló una gran amistad. Tanto el libro como la película son de lectura y visión inexcusable.

Río Ussuri
«Si un león pudiera hablar, no le entenderíamos»
Ludwig Wittgenstein

«En 1909, un barón estonio convertido en fisiólogo y llamado Jakob von Uexküll introdujo en el mundo el concepto de Umwelt. Uexküll es considerado uno de los padres de la etiología, llamada también “ecología del pensamiento”. Se trata de una disciplina joven cuyo objeto es estudiar el comportamiento y la organización social a través de una lente  biológica.  “Para ello  ̶ escribió Uexküll en ‘A Stroll Through the Worlds os Animals an Men’̶ , primero debemos hacer, imaginariamente, una pompa de jabón alrededor de cada criatura que represente su propio mundo, lleno de percepciones que sólo ella conoce. Cuando nosotros mismos entramos luego en una de esas pompas, lo conocido... se transforma”. Uexküll dio a esa pompa el nombre de Umwelt, palabra alemana que él aplicó al mundo subjetivo o “egocéntrico” de un animal concreto. El Umwelt de un individuo coexiste con el Umgebung, el término que empleó Uexküll para referirse al entorno objetivo, un lugar que existe en teoría pero que ninguno de nosotros puede conocer verdaderamente debido a las limitaciones inherentes a nuestros Umwelten respectivos. Además de ser palabras que es una delicia pronunciar, Umwelt y Umgebung ofrecen un marco para explorar y describir la experiencias de otras criaturas».
(Lo subrayado y en negrita es mío)
Considero estos conceptos de suma importancia y trascendencia. Si una señora saliera a pasear con su perrito podrían encontrarse en un momento dado sobre una acera, esperando a cruzar una calle cuando el semáforo se pusiera verde. La acera sería un Umgebung en el cual convivirían por un momento el Umwelt de la señora con el del perrito. Es evidente que sus respectivos Umwelt les harían percibir y experimentar de muy diferente modo en Umgebung compartido; la señora estaría pendiente del semáforo y los colores rojo y verde tendrían unos significados, en ese contexto, muy concretos; al mismo tiempo podría observar un cartel de «rebajas», un policía poniendo una multa a un coche mal aparcado y olería con agrado el perfume de otra señora a su lado; todas estas observaciones, percepciones y experiencias tienen para la señora unos significados absolutamente definidos objetivamente como persona que es y a la vez subjetivos como individualidad, pero, en todo caso, dentro del ámbito del lenguaje humano; en esos mismos instantes el perrito estaría olfateando el orín de la base de un semáforo, escucharía, a lo lejos el maullar de un gato, quizá también le llamara poderosamente la atención el olor proveniente de un bar en el que estuviesen friendo longanizas; todos estos estímulos los percibiría, al igual que la señora, de una maneja caninamente objetiva y, a la vez, subjetiva en cuanto se trata de un perrito con una biografía única que le hace sentir las cosas de una manera también única y, por lo tanto, subjetiva. Supongamos ahora que por arte de magia el perrito adquiriese la facultad del habla, ¿de qué modo, con qué palabras explicaría a su dueña lo que experimenta al olfatear el pie del semáforo?; y la señora, ¿cómo haría entender al perrito que un señor cuya profesión es la de policía estaba poniendo una multa en el limpiaparabrisas de un coche que estaba mal estacionado? Estas preguntas son las que me hacen comprender perfectamente el enunciado de Wittgesntein: ni la señora entendería al perrito y tampoco el perrito entendería a la señora; sus respectivas cosmologías son tan radicalmente distintas que el mero hecho de compartir un mismo lenguaje resultaría del todo insuficiente para comunicarse.
¿Qué entenderíamos si este bichito tan encantador de aquí abajo nos hablara alto y claro?


¿Por qué razón considero todo esto de suma importancia? Por muchas razones, pero principalmente porque yo soy profesor y muchos de mis alumnos serán algún día profesores. Es absolutamente imprescindible que el profesor realice un gran esfuerzo de aproximación al Umwelt de todos y cada uno de sus alumnos por mucho que estén compartiendo un mismo Umgebung, un aula concreta. Es al profesor a quien le corresponde adecuar su lenguaje, su vocabulario, su manera de vestir, su estatura en todos los sentidos del término (agachándose cuando el alumno es un niño), incluso deberá estar al tanto de los dibujos animados que vean la mayoría e niños o películas y series televisivas cuando no sean tan niños. Si no se realiza ese esfuerzo, sólo llegará al alumno un tanto por ciento muy, muy limitado de lo que se le quiere hacer ver, el resto será como si el profesor fuese una gallina que cacarea delante de los alumnos.
Hay un cuento zen que dice algo así:
«Van dos monjes paseando por el campo cuando se detienen a contemplar los pececillos de un riachuelo. Entonces le dice uno al otro: “Qué felices están los peces en el agua”, a lo que el otro replica: “Tú no eres un pez, no puedes saber lo que sienten los peces”, “Tú no eres yo” contesta el otro, “no puedes saber lo que yo sé”».


Quien esté interesado puede bajarse un trabajo de investigación llevado a cabo por Óscar Castro García: «Jakob von Uexküll: El concepto de Umwelt y el origen de la biosemiótica»:


Quien desee bajarse la película «Dersu Uzala» puede hacerlo, con un poco de paciencia, desde la siguiente página:

 


Continuará, al menos eso espero y deseo.

10 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo con el comentario que usted ha realizado en esta página. Curiosamente esta semana buscando nuevamente el acercamiento a la adolescendia de mi hijo de quince años de edad, me sumergí con él en una de sus series televisivas preferidas para entender así algunos de sus comportamientos.Viendo a esos jóvenes lo reconocía a él. Ahora usted a puesto nombre a mi experiencia: quiero y debo admirar el Umwelt de mi hijo, para comprender mejor sus inquietudes y por qué no sus rebeldías, sé que no hablamos el mismo lenguaje pero debo acercarme y aprender de él primero. La educación debería estar en manos de personas como usted dice, sin duda alguna la sociedad sería, humanamente más confortable.

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  2. Desde luego que las ideas de Uexküll son sumamente perspicaces. A la luz de sus conceptualizaciones podemos comprender mucho mejor no sólo nuestro entrono y a todos los seres que lo habitan sino también a nosotros mismos; cada viaje de aproximación a otro Umwelt es toda una aventura en la que vamos a descubrir infinidad de matices que permanecían ocultos tras la membrana protectora de nuestro propio Umwelt; por el mero hecho de pensar en las diferencias que encontramos y por la comparación con nuestras propias características y su consiguiente cuestionamiento podemos experimentar y consentir cambios en nosotros mismos que nos enriquecen tanto cultural como, sobre todo, humanamente.

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  3. Sin duda, es uno de los mejores libros que he leído en mi vida.
    De esos libros que te dejan pensando en él días después de haberlo terminado de leer.
    Me gustan las historias reales.
    Este libro combina aventura y emoción de las de verdad con un estudio de las naturalezas humana y animal, aliñado con una visión bastante realista de la vida en la Rusia post-soviética.

    Las descripciones de los ataques del tigre son espectaculares y, efectivamente, está muy bien escrito.
    Lo lees y te llegan los sentimientos de la gente y casi diría que incluso los del tigre.

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  4. Describes muy bien el libro. Estoy de acuerdo con todo lo que dices. Porque es un libro tan excepcional me atreví, junto al «San Francisco Chronicle», a pedir por favor que se leyera este libro. En efecto, no hace falta que el tigre hable, nos llegan sus sentimientos leyendo otros códigos. Si en los colegios, en lugar de mandar leer libros más o menos mostrencos, les hicieran leer pasajes de libros como este, los estudiantes descubrirían qué fascinante universo se esconde tras las tapas de ese trasto llamado «libro». No sabes cuánto me alegro de que te haya gustado «El tigre».

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  5. Impresionante. El mejor libro de viajes y aventuras que he leido en mi vida. Alguien me recomienda otro parecido? Me quedan solo 40 páginas por terminarlo y necesito algo para sustituirlo. Gracias

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    1. Comprendo su «necesidad» de encontrar otro libro similar a «El tigre»; para mí es uno de los mejores libros que he leído y cuando lo acabé se me quedó un sabor de desamparo. Ahora mismo no recuerdo libros semejantes, acabo de llegar del trabajo, cansado y cabreado. Sólo dos libros me vienen a la mente: en primer lugar el que se menciona en la entrada: «Dersu Uzala», de Vladímir Arséniev; si no lo ha leído todavía es el más indicado, un libro memorable; se puede encontrar en las librerías pero si no lo encontrase haría lo posible por pasárselo en pdf. El otro libro es «Tan lejos como los pies me lleven», de Josef Martin Bauer; este último es también de viajes y aventuras aunque de tema un poco distinto; es el largo viaje que realiza un soldado en la Segunda Guerra Mundial. Estos dos libros son históricos, reales. En el terreno de la ficción hay un libro también comentado en este blog que es de lectura tan apasionada como obligada: «Meridiano de sangre» de Cormac McCarthy; aunque es ficción no deja de novelar hechos que pudieron haber acaecido. No sé si habré podido servirle de ayuda. En todo caso no dude en volver a ponerse en contacto conmigo. Y, sobre todo, le deseo una muy feliz, y pausada, lectura de esas 40 páginas que quizá cuando lea estas líneas ya habrá degustado.

      Un cordial saludo

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  6. Estimados amigos y lectores;

    Estoy agradecidos por esta revisión generosa de mi libro y por toda su clase comentarios. Estoy especialmente contento de ver sus comentarios sobre las ideas de Von Uexkull, un enfoque que carece de cualquier discusión he escuchado o leído sobre este libro en inglés.

    Muy atentamente,

    John Vaillant (via Bing Translator)

    http://www.facebook.com/JohnVaillant
    https://twitter.com/JohnVaillant

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    1. Dear John, is a great honor for me to have visited my blog. Thank you very much.

      Warm regards.

      Very carefully.

      Carlos Gimeno

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  7. ¿Tiene usted el libro «Tan lejos como los pies me lleven», de Josef Martin Bauer? Estoy muy interesado en leerlo pero no lo encuentro por ninguna parte. Gracias.

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    1. Sí, tengo el libro, y puede conseguirlo en la misma edición que yo tengo, en tapa dura publicado por Edhasa, en Amazon:

      http://www.amazon.es/gp/offer-listing/8435009440/ref=olp_tab_new?ie=UTF8&condition=new

      No sé si está acostumbrado a comprar por Internet; en el caso de Amazon me atrevería a asegurarle de que puede hacer una compra garantizada.

      Espero haberle servido de ayuda.

      Reciba un cordial saludo

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