Páginas vistas en total

Seguidores

lunes, 17 de octubre de 2011

SEÑOR RODRÍGUEZ, AU REVOIRE QUE DIJO VOLTAIRE. II


Con el permiso de ustedes y de las autoridades competentes (juá) vamos a proseguir con esta crónica de los hechos acaecidos, bla, bla, bla... El narrador se ceñirá fielmente el cinturón y recuerda que cualquier parecido con la realidad es pura controversia. Se avisa al lector despistado de que este relato comenzó en este mismo blog el día 8 de octubre, festividad de la Virgen del Santo Prepucio; quien quiera entender un poco, aunque tampoco demasiado, de qué va este timo de la estampita debería ponerse al tanto de lo que allí se dio cuenta.

.o0O0o.

Una vez transcurridas unas cuantas fechas tras la victoria del señor Rodríguez (en adelante SR) llegó un momento en el que había que hacer algo. De modo que, en cuanto se le hubo pasado la resaca al SR hizo unas cuantas llamadas y quedó con la peña en un lugar que por razones de estado no desvelaremos.
Ya en el lugar de autos y habiéndose saludado, besado, babeado, abrazado, felicitado..., etc., todos los allí congregados tomaron un café con leche, Alka-Seltzer a pozales y también tomaron asiento; el SR tomó, además, la palabra:
̶  Venga, silencio, «callarse» que hay faena ̶
A lo que los allí presentes contestaron:
̶  ¡PRESIDENTE ZETAPÉ!... ̶
̶ ¡Basta ya con la monserguita! ̶ , protestó soliviantado el SR   ̶ ¡Como vuelva a escuchar ese sonsonete me marcho a mi casa y os quedáis todos sin cartera!
Qué has dicho, se hizo el silencio como cae la hoja de una guillotina, aquello parecía el 4.33 de Cage:


̶  ¿Tú lo ves qué fácil es?, hala, a ver si puedo empezar: ̶ 
Y el SR comenzó con su más o menos preparado discursito de rigor:

 
̶ Decir que estoy muy disgustado con vuestro comportamiento de las últimas horas: ¡si es que todavía lleváis confeti en la cabeza!, ¿no os da vergüenza semejante comportamiento?
̶ Hip, hip, hip  ̶ ,  ̶ Vaya pedo llevas, Calderas ̶ ,  ̶ ¿Tú estás «chalao» o qué, me llamo Caldera, hip, no Calderas, hip, hip ̶
Y la verdad sea dicha, el espectáculo era deplorable, hasta había alguno que dormido como un ceporro roncaba como un gorrino.

Grzzzzzz...

Otros, todavía con una resaca como un piano, exclamaban:






El SR no daba crédito:
  ̶ No doy crédito ̶
  ̶ Perdona, Zetapé ̶ , intervino Solbes,  ̶ pero creo que eso es a mí a quien corresponde...  ̶

­

̶ ¿Cómo me has llamado? ̶
  ̶ ¿Quién, yo, José Luis... ̶
­  ̶ ¿Cómo me has llamado? ̶
 ̶ José Luis... ̶ ̶
­  ̶ ¿Cómo me has llamado? ̶
 ̶ José Luis... ̶ ̶
­  ̶ ¿Cómo me has llamado? ̶
 ̶ José Luis... ̶ ̶
 ̶ Ay va, se han «quedao pillaos« ̶ , dijo Alonso,  ̶ ¿«Pillaos»?, querrás decir «rayaos» ̶ , puntualizó Carmen Calvo, la de cultura, que de adjetivos entendía un rato.
  ̶ A veure si feu el favor que me n'he d'anar...  ̶   
̶  ̶ ¡Yepaaaa! ̶ , como lobos se le echaron al pobre Montilla:
  ̶ ¡Eh, tú, aquí en cristiano, el polaco en tu pueblo! ̶ , dijeron a coro unas cuantas y desabridas voces:     ̶ Ja, ja, ja... ̶  , se oyó a diestro y siniestro.


 ̶ Collons, perdoneu-me, m'he equivocat, mmm, merda,... que me perdonéis quería decir, que me he equivocado ̶
̶ ̶ Pues a ver si nos fijamos, y si no chitón ̶ , en fin, todo muy desagradable.
El SR estaba ya que se subía por las paredes:
 ̶ ¡Ya me habéis hartado! ̶ , vociferó el SR,   ̶ Sin recreo os habéis quedado ̶  
­ ̶ Oye, Zetapé, tampoco vamos a pagarlo justos por pecadores... ̶ , dijo, no sin razón, Bono.
 ̶ ¿Cómo me has llamado? ̶
No le dio tiempo a responder al santo de Bono, de nuevo la jauría aulló:
 ̶ Tú, santurrón, que tú también te has reído antes ̶ ,   ̶ Ja, ja, ja ¿será meapilas, el beato este de los...? ̶  
¡BOUMMMM! 
... se escuchó de repente, alguien había dado un manotazo en la mesa.
Fernández de la Vega había sido, quien con una voz silenciosa pero como salida del mismísimo infierno y con una sonrisa de hiena hambrienta dijo:


 ̶ U os calláis u os... ̶  
No fue necesario que terminara la frase, todos, hasta el SR, se quedaron fríos como la muerte, pálidos, un sudor frío perló sus estériles frentes.
 ̶ Vale, Mari Tere, ya se callan los chavales ̶ , terció el SR,  ̶ No me los espantes que luego coge la baja todo cristo por ansiedad... ̶ , y no era para menos, la hiel todavía se podía oler en el ambiente.
 ̶ Hablemos de educación, quiero que mejoremos la enseñanza pública­ ̶ , mintió cual bellaco el SR porque había visto que la puerta se entreabría, quizá, hubiera algún periodista al acecho.  
Elena Salgado que miraba para otro lado, va y suelta:
 ̶ ¿La pública?, pero vamos a ver José Luis ¿tú no has hecho todos tus estudios en centros privados? ̶
 ̶ Sí, y qué­ ̶ , confesó el SR.
­ ̶ Pues que si aun habiendo ido a centros privados ni te has leído un libro ni has aprendido inglés lo que tendremos que mejorar es los centros privados, vamos, digo yo ̶ 
 ̶ Ahí lleva razón ̶ , intervino «Moratino», que todavía llevaba en la cabeza algo más que confeti de la jarana que se había corrido.


 ̶ Ya estamos con el inglés, estaba tardando, me tenéis frito con el inglés de las narices ̶ , dijo el pobre de el SR casi llorando.
 ̶ ¿Sabéis lo que os digo? que ya está bien por hoy, idos todos y que se quede la de cultura que quiero comentar una cosilla con ella ̶
 ̶ Eso sí que no ̶ , dijo enfurecido Alonso,   ̶ No empecemos con los secretismos, aquí transparencia, nos quedamos todos­ ̶ 
 ̶ Pero si es una tontería ̶ , se justificó el SR,   ̶ Pero bueno, como queráis: veréis, se trata de ver si la ministra de cultura puede hacer algo por una persona que, dadas sus dotes artísticas, quisiera que se le diese una oportunidad. Escuchad, he traído en mi pendrive un trocito de una de sus interpretaciones ̶
 ̶ Bueno, vale, pero yo no sé cómo se enchufa el chime ese ̶ , dijo la de cultura.
 ̶ Trae «pa cá», que yo de electrónica entiendo un rato ̶ , dijo la de educación y ciencia, y enchufó el chisme:


El escándalo que se montó se escuchó hasta en la mismísima Palermo:
 ̶Jaaa, juuuu, przzz, ja, ja, ja ja, te cagasss, este tío está «reventao», menudo «obsesionao» con la Sabrina ̶     
De la Vega:
 ̶ José Luis, lo tuyo con la Sabrina te lo has de mirar, ya pareces el Berlusconi... ̶


El SR se había puesto rojo como un campo de amapolas. Aun así, logró balbucir:
 ̶ Jo, me he equivocado, no era ese pendrive sino este otro, el que tiene boca se equivoca... Anda, monina, pon este otro: ̶   


De nuevo un pitorreo de órdago:
  ̶ Juaaa, jee, juuuu, «callaros», que me meo encima... jaaaa ̶
 ̶ «Callaros», so incultos, que sois unos incultos, lo que pasa es que este trozo no lo conocéis, «esperaros» que os ponga este otro ̶   


Y aquí sí que se armó la marimorena:
  ̶A quien hay que dar una medalla es al pianista ̶ , dijo uno, no sin razón,  ̶ ¡Qué medalla, el Príncipe de Asturias! ̶ , cosa, la verdad, nada descabellada. La cuestión es que el pobre de Zetapé...   
  ̶ Eh, tú, narrador, ¿cómo me has «llamao»? ̶  
¿Quién, yo...?
  ̶ Sí, tú, so tontainas, como me vuelvas a llamar así hablo con la Sinde y te cerramos el blog antes de que se le escape un gallo, que diga... brrr... ¡mierda!, antes que canta una gallo... ̶  


P. S. To be continued, perdón Sr. Rodríguez, se me había olvidado que usted no sabe inglés: «Continuará»... o no...

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada