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viernes, 2 de diciembre de 2011

INDIGNADOS Y OFENDIDOS

La Libertad guiando al pueblo. Eugène Delacroix
Recorren las calles, ocupan las plazas, se hacen llamar «Indignados». Sus estrategias, que nacieron en nuestro país, se han extendido por medio mundo. Se han escrito libros, han llenado páginas y páginas de periódicos, minutos y más minutos de telediarios. Molestan a: alcaldes, gobernadores, presidentes de generalidades (qué mal suena) y concejos, a la poli, a los de las JMJCAR,¡HY!, siglas de «jornadas mundiales de la juventud CATÓLICA APOSTÓLICA y ROMANA, ¡HOSTIA YA!». De momento me da la impresión de que sólo han conseguido ser la piedra en el zapato (Se-vago, juá) de un puñado gordo de mandamases; también han conseguido logros puntuales. Por otro lado, dentro del propio movimiento, ha habido sus más y sus menos. Tiempo al tiempo.

No es nuevo, no hay nada nuevo bajo el sol. En otros muchos momentos de la historia de muchos países se han levantado voces demandando lo que siempre falta, justicia, y de lo que siempre se quiere más, libertad. Son dos cosas estas que no vienen con el equipamiento de serie: hay que luchar por ellas, hay que derramar sangre, si es necesario, hay que levantarse en armas para conseguirlas; nuestros abuelos regaron con su sangre esta tierra luchando por ellas. En cuanto a la primera, la justicia, nadie nunca ha objetado nada, aunque quienes ostentan el poder, siempre y en todo lugar, la interpretan sui géneris: «La Ley no existe, a lo máximo que se puede aspirar es a un mal remedo de la misma, llamado Justicia» (no me he equivocado en el orden). En cuanto a la libertad se ha escrito mucho. Walser, por ejemplo, decía al respecto:

«En realidad el pueblo no quiere gobernar por sí mismo. Quiere ser gobernado.»
̶ Robert asiente vivamente:
«Incluso tiene una actitud benévola hacia la tiranía  ̶ pero enseguida añade ̶  : Sólo que no se le puede decir. De lo contrario se ofende y uno pasa por grosero. Pero en el fondo se desea mucho menos la libertad de lo que se dice»

Claro, enseguida se pensará que Walser estaba loco, o que, como él mismo dice, era un grosero. Yo creo que tiene su parte de razón: hoy en día, esos a quienes se les llena la boca diciendo aquello de «porque nosotros los demócratas», consienten en que perdure la libertad que nos hemos ganado luchando, pero la han convertido en una «libertadita» que nos permite escoger entre ver este o aquel programa o canal televisivo, ir o no ir al fútbol, decir más o menos lo que a cada cual se le antoje, ir de vez en cuando a meter un papelito en una caja para que luego ellos sigan dándonos esa «libertadita»... Mientras que los de aquello de la «boca» y «demócratas» mantengan a la ciudadanía (antes se decía al pueblo) en una incultura suficientemente conspicua, lo de la libertad es una milonga como un castillo.

Me desvío del tema, perdón. Cuando yo era joven había grupos de canción protesta. Ahora protestan Sabina, Bosé (vomité), Serrat (que su trémolo ya dejó atrás el tercio de tono y ya va por el semitono) y cuatro cantamañanas más, sobre todo cantanoches, de parecido jaez, adocenados y, lo que es más peor, domesticados, conchabados con el poder, en fila de a uno, ¡ar!:


A mí, y a mis amigachos de por entonces, nos gustaban, entre otros, dos grupos chilenos: Inti-Illimani y Quilapayún, cantábamos voz en cuello sus canciones acompañándonos con nuestras miserables, sí, miserables guitarras. Estos grupos hacían buena música. Los arreglos de sus canciones eran de calidad. Quizá, hoy en día, las letras de sus canciones nos parezcan un poco inocentes, trasnochadas. Pero en aquel entones por pronunciar aquellas palabras uno podía ser arrojado desde una avioneta al océano Pacífico, maniatado y con el cadáver de alguien atado a los pies.

Inti-Illimani
No me digan que estos de Inti-Illimani no tenían hasta pinta de revolucionarios. El primero por la izquierda es total. En fin. Traigo una canción con música y letra de Eduardo Carrasco. Se convirtió en himno en contra ese siniestro personaje llamado Pinochet. El comienzo es muy conocido y quizá le quite a más de uno las ganas de seguir escuchándola; le aconsejo que aguante, merece la pena. La melodía de la canción es bonita, basada en el famoso círculo de quintas, y la armonización es de calidad. La canción se llama «El pueblo unido jamás será vencido» y la canta Inti-Illimani:



Bien, nosotros no nos vamos a quedar aquí con la protesta y tal, cosa que está muy bien, qué duda cabe, pero a nosotros nos va mucho eso de la culturilla y tal, las curiosidades y etc. Aquí tenemos una versión en jazz de esta canción. La lleva a cabo un tal Giovanni Mirabassi, y, la verdad, no es gran cosa:



Otro cantar es el siguiente CD:


En él, podemos encontrar más de 35 variaciones sobre el tema de esta canción escritas por el compositor Frederic Kzewski, nacido en 1938. «Variación», y su plural «Variaciones», es un tipo de composición que consiste, como su propio nombre indica, en crear una sucesión de piezas que basadas en un modelo denominado «tema» constituyen desviaciones de mayor o menor alcance con respecto a ese modelo: siempre han de guardar puntos de referencia con respecto al tema, armónicos, rítmicos o de otro tipo, aunque en ocasiones resulte difícil encontrar el parentesco entre una variación y su tema originario. En primer lugar, Kzewski, presenta el tema en un arreglo propio para piano:



La primera variación es deliciosa:



No lo es menos la segunda; ya cuesta un poco reconocer el tema:



La tercera es misteriosa:



La cuarta es virtuosística:



La quinta es fantasmagórica o, espectral, si se prefiere:



La sexta nos sirve de colofón. Reúne en cierto modo las características de las anteriores:




El tiempo dirá si el movimiento «Indignados» tendrá alguna influencia beneficiosa para la sociedad. Inti-Illimani contribuyó concienciando a mucha gente, y creó humildes pero gloriosas páginas musicales; con el tiempo alguien se acordó de ellas y las retomó y las «recreó», y nosotros, hemos sacado una de ellas del armario y, desempolvándola, nos hemos recreado un ratito. La mar de bien.

21 comentarios:

  1. Sí,el sr. Walser no iba nada mal encaminado, en mi opinión. Como dice el recientemente Premio Cervantes, Nicanor Parra:

    Dentro de la jaula hay comida.
    Poca, pero hay.
    Fuera, solo se vislumbran grandes extensiones de libertad.

    Salut!!
    Por cierto, muy chulas las variaciones

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  2. Jo, qué bueno lo de Parra. Muchas veces, cuando se consigue la libertad, no se sabe qué hacer con ella. Eso es casi igual de malo que la falta de libertad. O, quizá, sin casi. Muchas gracias por el comentario.

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  3. Sobre los indignados españoles, tampoco los veo yo pidiendo más libertad. Sólo he leído y oído propuestas para dar más poder a los políticos, regular esto, controlar aquello, subvencionar lo otro, una nueva ley para nosequé, etc. La mayoría son ejemplo de gente que se llena la boca con la palabra libertad pero que desconfía de ella. Prefieren un papá Estado que se encargue de decidir por ellos, o de cubrir las irresponsabilidades de la gente. Libertad sí, pero desde la cuna.

    Justicia, al menos, sí piden.

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  4. A mi lo que me indigna es esto. Y a los señores que han hecho esto es a los que piden soluciones los "indignados".

    http://cronicasdeunmundofeliz.blogspot.com/2011/12/sera-por-pasta.html

    P.D: Perdón por el mensaje doble, pero no deja o no sé como editar el anterior.

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  5. Estimado Erthel, no te disculpes por escribir un mensaje doble, no pasa nada, aquí procuramos que haya libertad, eso sí, «dentro de un orden». La página a la que nos remites con tu link es todo un documento, menuda salvajada, ¡serán bestias! A mí, como amateur del arte, me jode con especial frenesí el cagarrote del Barceló, ¿se puede ser más gilipollas? Lo de los indignados tiene mucha tela. Yo opino que todo pueblo ha de luchar por su libertad, ha luchar por su independencia, por su dignidad. Cuántos países no se han levantado contra sus tiranos y ahora van de Herodes a Pilatos mientras el pueblo se conforma con emborracharse desde el viernes hasta el lunes y gandulear el resto de la semana... y luego van de víctimas.
    Muchas gracias, amigo Erthel, por tu comentario.

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  6. En cierta época utilicé mucho esta frase "Pauci libertatem, pars magna iustos dominos volunt" que viene a ser algo así como "la mayoría no desea la liberta sino un amo justo" Salustio, o al menos era la interpretación que a mi me interesaba.

    La más trivial interpretación que se me ocurre es que tu tienes un iPad, no quieres un sistema libre, sino uno cómodo.

    Volviendo al tema. Es muy fácil hablar de soluciones a problemas, lo difícil es combinar las soluciones a todos los problemas de todos los ciudadanos.

    El otro día me quedé con ganas de decir que os quejáis de una falta de libertad mientras insistís en buscarla justo donde no la tenéis. Somos libres para muchas cosas, incluso también decirles "señores, aquí se quedan" pero claro, eso supone un esfuerzo.

    - G. L.

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  7. No termino de entender tu comentario. No obstante, por responderte algo, te diré que para mí en este país no hay libertad. No tengo dónde escoger libremente, las opciones que se me ofrecen no me interesan ni un pelo: libertad religiosa, soy ateo; libertad de opinión, ya opino lo que me da la gana y no sirve para nada; libertad sexual, no comment... Dices que somos libres para decirles que aquí se quedan; eso es algo que yo ya dije hace más de treinta años, me he quedado igual. Pero una cosa sí que tengo muy clara: por encima de mí, ni rey, ni presidente, ni papa, ni dios, ni cristo resucitado, en todo caso por encima de mi cadáver. Yo y mis pensamientos vamos por la vida libres como pajarillos. Y, sí, el iPad mola mazo, no sé si eso está bien o mal. Gracias por tu comentario.

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  8. Bueno, tampoco he venido a "trolear" sobre si es mejor o peor iPad, sólo fue una observación.

    Pues me refería a eso, a que somos libres en muchos aspectos, podemos ser ateos, homosexuales, podemos malgastar una mañana tirados en un parque, mil cosas más, ... pero os obstináis en decir que no sois libres porque no podéis elegir a quién os gobierne.

    Algunas personas querrían decidir cuál es la carretera que más merece ser asfaltada o si era el momento adecuado de que las instalaciones de la nueva línea del metro revienten la calle Alboraya por 3 años ... sin pararse a pensar en todos los futuros universitarios de Benimaclet que quieran ir a Blasco Ibañez y salgan favorecidos. Gobernar es incluso más difícil que ser entrenador de football, porque, aunque recibes quejas de todo el mundo que se cree más listo que tú, tienes decisiones más responsables que tomar que quién será titular en un partido, hay que combinar muchos intereses incluido el de aquellos que pagaron tu campaña.

    Se puede decir "aquí se quedan" pero eso implicar irse, irse a donde no existan las cosas que tanto molestan aquí y asumir las que molesten allí. Pero decir "aquí se quedan, junto a mi" no funciona.

    - G. L.

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  9. Gobernar no es difícil, es imposible. No se puede recabar toda la información necesaria, porque está constantemente cambiando y creándose ex novo en la cabeza de cada uno de los ciudadanos.
    Por suerte tenemos la función empresarial, que consiste en que unos ciudadanos descubran y coordinen las necesidades de otros, voluntariamente y sin imposiciones desde arriba.

    El tema da para varios cursos de economía, y no me gustaría desvirtuarle demasiado el blog a Carlos, así que leeré réplica si hay, pero no me extenderé más. Si hay interés, hay libros, por ejemplo (es un PDF):

    http://www.google.es/url?sa=t&rct=j&q=huerta%20de%20soto%20funcion%20empresarial&source=web&cd=3&sqi=2&ved=0CDMQFjAC&url=http%3A%2F%2Fwww.fcjs.urjc.es%2Fhttpddoc%2FHuerta-Soc.pdf&ei=7m3ZTtjmIYrIswaE2d3aCw&usg=AFQjCNG2-WGuWLP33ak3f99qTDR4MCy-cQ&sig2=Ew5g5_FMfBncTcOSOFr5NQ&cad=rja

    Y si no hay tantas ganas, también hay vídeos:
    http://www.youtube.com/watch?v=zAayjgEgfUs

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  10. A - G. L.:
    Anoche estaba ya muy espeso, quizá por eso no entendí bien tu comentario. Ahora, una vez mal dormido y con tus aclaraciones, creo entenderte un poco mejor. No obstante, he tenido que buscar qué significa «trolear»; el buscador me dice que si lo que quiero buscar no será «trollear», le digo que vale y encuentro como «Mejor respuesta: SOLO MOLESTAN A TODOS Y NO APORTAN NADA (sic). Me quedo un poco igual pero vale.
    Por un lado no acabo de entender, en tu mensaje, el empleo de la segunda persona del plural. Yo no sé si todos quienes leen estas páginas se obstinan en decir que no son libre porque no pueden elegir a quien les gobierne. En todo caso estarían en su derecho dado que tal como está planteado el sistema de reparto de votos de este país ya sabemos que siempre va a ganar A o B. De todos modos supongo que entre quienes lean estas páginas habrá gente de todo pelo y condición, como por ejemplo, yo: soy anarquista, creo en la tecnocracia y en el pragmatismo, no me importaría tener menos libertad y un buen amo, como tú decías anoche, soy ateo, soltero, solitario, enfermo, cascarrabias; estoy absolutamente convencido de que gobernar debe ser muy difícil... pero si encima de difícil se encargan de hacerlo una pandilla de mentirosos, inútiles, incultos, sobornables, chantajistas, ladrones y chusma de parecido jaez es como poner al ratón a guardar el queso. Supongo que estarás al tanto de tantos y tantos casos de corrupción que saltan a la palestra día tras día. Y no me refiero ahora, quizá un gran ejemplo fuese Roldán, y no me refiero al de la espada Dorindana. Marichalar, no sé, no digo nada, pero Urgaynodarín... tela con el campeón. Pepe Blanco está en el punto de mira... En fin, que si estos son gobernantes yo soy Mari Fe de Triana.
    Los futuros universitarios de Benimaclet no sé, pero los actuales llevan desde ayer jueves, como todos los fines de semana del mundo, armando una gresca digna de una buena pasada de antidisturbios cerca de mi casa sin dejar dormir a ningún cristo viviente. En realidad la montan de lunes a domingo pero jueves, viernes, sábado y domingo se emplean a fondo. Supongo que hacen uso legítimo de su libertad porque ya puedes llamar a la poli que si quieres arroz Catalina. Cuánto echo de menos a aquellos guardianes del orden llamados Los Grises, o a esos otros no menos fieles a sus principios llamados La 26.
    Por otro lado, ¿qué insinúas, que para mandar a mamar a esta gentuza recoja los trastos y me eche al monte? No, toda la libertad a la que puedo aspirar está en mi cabeza y en mi corazón, y para disfrutarla de un modo más pleno estoy mejor aquí.
    Creo que, para que una sociedad funciones, cada uno ha hacer su trabajo lo mejor que sea capaz. Yo, y no me quiero poner ninguna herrumbrosa ni mierdosa medalla, llevo haciéndolo unos treinta y cinco años, y pagando mis impuestos cada uno de esos malditos años. Creo que eso me da derecho a elegir qué mierda pisar, si esta más dura o aquella más blandita.
    Todavía es de noche, no llueve, no hace demasiado frío, esas tres cosas tan sencillas me parecen bellas y me hacen feliz, ningún político me va quitar la libertad de sentir así, y lo voy a sentir igual aquí que en el monte de los olivos.
    Feliz finde, amigo – G. L., gracias por tu comentario.

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  11. A Erthel:
    Creo que con mi respuesta a – G. L. respondo en cierto grado también a tu comentario. No obstante el tuyo es muy de agradecer: acabo de ver el vídeo y está muy bien; quitando de la corbata rosa que lleva el gachó todo lo demás me parece fenomenal, lo deja muy clarito. Y tienes mucha razón, hay para varios cursos de economía, y libros y enciclopedias; eso quería decir yo ayer, de un modo mucho más lacónico y peor expresado con lo de « Lo de los indignados tiene mucha tela». Estoy contigo en lo referente a que gobernar es imposible; sin embargo, para estudiar en la universidad ciencias políticas o derecho solo es necesario haber sacado la nota más baja en el selectivo: un 5 pelao. ¡Ah, cuánta paradoja y cuán inescrutables son los caminos de la miseria humana!
    Feliz fin de semana y muchas gracias por tu ilustrativo comentario.

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  12. Gracias Erthel.

    Perdón, efectivamente quise decir "trollear" y en un sentido -digamos- más aplicado son esas personas que están esperando que alguien mencione el sistema X para decir que es mejor el Y y entablar una de las sempiternas discusiones sobre cuál es mejor. Entonces, lo que quise decir es que al elegir el iPad eras un ejemplo de una persona que -al menos en ese aspecto- prefería un amo "justo" (una empresa que te hace la vida cómoda) que la libertad (que pierdes cuando esa empresa se entromete y decide que sus usuarios no vean flash) PERO, como dije, no era mi intención trollear sobre iPad sino que puse el primer ejemplo tonto que se me ocurrió sobre mi frase.

    En otra onda más trascendental, pues sí, me refería a cambiar de país, más que tirar al monte.

    A mi en el colegio me enseñaron que la libertad de una persona acaba donde empieza la libertad de los demás, así que no hay excusa para lo que hacen los universitarios por la zona (ni si quiera, que el bien de muchos es preferible al de pocos).

    Hablé en plural porque alguien te contestó en su día y porque además lógicamente no eres el único que se queja sobre el tema político.

    Yo estoy de acuerdo en que los gobernantes que tenemos son bastante indeseables, tampoco es mi intención defenderlos, lo que pasa es que me molesta (más por ellos que por mi) cuando las personas os ponéis así, permite que te recuerde que así empecé a participar aquí, porque es inútil quejarse sobre eso, como si el negrito X se quejara 'qué culpa tengo de haber nacido aquí, yo no lo elegí pero soy yo quien se muere de hambre', sólo que él no tiene opción de salir de allí y aquí sí tenemos opciones de cambiar de entorno.

    - G. L.

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  13. Las quejas, casi casi por definición, son tan inútiles como humanas: cuando llueve nos quejamos de que no hace sol, cuando hace sol nos quejamos de que no llueve y nuestras quejas no cambian el curso de las cosas. Somos LIBRES de quejarnos, sólo faltaría que no pudiéramos ni quejarnos. El enfermo que tiene un dolor se queja de su dolor y eso no se lo quita, ya te digo, es humano, estúpidamente humano, como casi todas las cosas humanas.

    Es posible que tengamos opciones de cambiar de entorno pero somos LIBRES de hacerlo o no hacerlo, y seguir quejándonos o no, somos LIBRES de hacer lo que nos dé la santa gana, siempre que no molestemos a nadie con nuestra libertad. Yo procuro no tocar ningún instrumento por no molestar a nadie, aunque toco bastante bien; sin embargo, ahora mismo mis vecinos colombianos, que sí pudieron salir de su entorno y lo hicieron, me están poniendo la cabeza como un bombo con la bachata; la yugular me la están poniendo que cualquier día hago una trastada.

    Y yo no me voy de mi entorno porque no faltaría más. Mis dos abuelos dieron sus respectivas vidas por este país, regaron con su sangre esta tierra. Mi padre se mató a trabajar para sacar adelante a su mujer, la suegra y cinco hijos; cuando digo se mató digo que reventó a los sesenta años. Mi madre no se compró ni una sola prenda de ropa durante toda mi infancia, se apañaba remendando una y otra vez los trapos que conservaba de su juventud. A mí me faltó de casi todo cuando fui niño; en mi colegio no me enseñaron nada sobre la libertad, me daban de hostias día sí día también y así ibas aprendiendo algo. Muchos de mis compañeros de clase murieron de sobredosis, sida, en la cárcel o en tiroteos con la pasma. Algunos de ellos eran mis amigos. Yo tuve que empezar a trabajar a los catorce años para ayudar a la miserable economía familiar, de modo que siempre estudié y trabajé a la vez, todos los días, 365 al año, uno menos los bisiestos. Cuando cumplí 19 años por ser un chico bueno me condenaron a catorce meses de prisión vigilada en régimen semi abierto, lo llamaban mili. Aprobé unas oposiciones a los 24 y desde entonces he procurado dar a la sociedad lo mejor de mí mismo, que para mí es eso lo que significa ser funcionario del estado español. A pesar de toda esta mierda amo a mi tierra, amo sus cielos, su huerta, su aroma a azahar, poco más, pero eso lo amo. Y además aquí está la gente que quiero, la gente que amo, aquí está la gente que me quiere: por ejemplo, mi madre, que tiene 86 años y la quiero más que la hostia, o mi sobrino, por quien daría mi vida o por quien mataría sin pensármelo una vez. Luego está la cosa esa de quedarse aquí a ver si uno poco a poco va concienciando a la gente y va cambiando la sociedad, el célebre granito de arena. ¿Y después de todo esto me he de ir? Permíteme que te diga que no me da la santa gana de irme a ningún sitio. Este es MI sitio, y aquí me quedo, por él he luchado, he pagado impuestos, he ido a la mili, por él murieron mis dos abuelos. No, no me voy a ninguna parte. Que se vaya el señor Rodríguez, que no ha pagado ni la quinta parte de impuestos que he pagado yo, que no ha hecho ni la puta mili. Que se vaya él y toda la gentuza de su calaña. Esos son los que se tienen que ir, no yo, Y, además, mientras me quede un hilo de voz, los maldeciré mil veces, porque ellos, no yo, son los responsables, los culpables de que este país sea la mierda que es. Ellos, no yo.

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  14. Mientras sólo sea una trastada, esperemos que no se enfaden demasiado.

    Ya veo tu punto de vista. Lo respeto.

    Pienso que en su día mucha gente se fue (a Rusia por ejemplo), cuyas familias también estarían en contra del régimen y lo sufrirían de algún modo; y mucha gente se va hoy en día (o vienen). De éstos, algunos tendrán más y otros menos apego a su tierra, incluso a algunos pueden preferir la de destino. Pero tu puedes quedarte con tu gente y hacer poco por cambiar las cosas porque poco puede hacerse (algunos se sienten un poco Gandhi y acampan como si la vergüenza afectase a los políticos). Si te desfoga quejarte, también lo voy a respetar.

    - G. L.

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  15. Si estuviésemos en EEUU, posiblemente ya hubiese adquirido lo necesario para bajar a la calle un jueves noche, o cualquier otra noche de la semana, y hubiese enseñado «modales» a la gentuza estudiantil que ejerce su libertad y que quizá, y sin mucho esfuerzo, algún día sea la clase política de este país; a ese tipo de «trastada» me refería cuando hablaba de esos que tú llamas «negritos» que pasan hambre en su país y no tienen la oportunidad de «cambiar de ámbito»; pues resulta que sí tienen la oportunidad y te aseguro que, al menos todos los que yo conozco y que son muchos, no echan nada de menos: aquí follan como sapos en celo, fuman Marlboro (mientras mi cuñado tiene que fumar no sé qué porquería barata), se emborrachan cuanto quieren, reciben las ayudas de todo tipo que antes recibían familiares míos que rondan los umbrales de pobreza... Sólo les molesta, un poco, el frío, pero tampoco hace tanto ni durante tanto tiempo. No sé si ya ves a qué tipo de trastada me refiero.

    Me dices: «Pero tú puedes quedarte con tu gente y hacer poco por cambiar las cosas porque poco se puede hacer». Yo no sé si eres consciente de lo que realmente escribes o si crees que ya sobreentenderemos (el resto) lo que en realidad quieres decir. La cuestión es que en esta frase parece que tú me autorices a quedarme con mi gente y que también me autorizas, de paso, a «hacer poco». Sí, puedo sobreentender lo que quieres decir pero lo que escribes se presta a equívoco. Yo, no necesito permiso tuyo ni de nadie para marcharme o quedarme a la Patagonia o aquí en mi casa; dices «hacer poco»: la entrada que escribí ayer, llamada «Goldberg», reconozco que es poco pero me costó en torno a unas siete horas elaborarla, aparte de la pasta gansa que me costaron en su día los muchos cedés que tan alegremente comparto con todo el mundo. Reconozco que la repercusión que puede tener es poca pero no puedo admitir que lo que yo he hecho sea calificado de «hacer poco». Me he levantado a las seis de la mañana, después de mal dormir, para seguir estudiando, leyendo, buscando, investigando, para después volcar todo lo que descubra tanto en mis alumnos como en mi blog. No espero el Príncipe de Asturias (patria querida), pero tampoco me gusta que califiques mi labor de «poco», aunque lo sea.

    No sé quién eres, aunque quizá detrás de esas – G. L. se esconda alguien que yo conozca puesto que parece que sabes algunas cosas de mí. Seas quien quiera que seas echo de menos en tus comentarios observaciones sobre la música y otras cosas por el estilo que publico, aunque hayas hecho alguna que otra. También echo de menos alguna que otra fórmula de cortesía del estilo «Un saludo», no más, aunque quizá te parezca hipocresía emplearlas.

    Por último. No me desfoga quejarme. Yo no me desfogo con nada, no me hace falta. Me quejo porque, como te dije ayer, los humanos nos quejamos, porque somos así, sin porqué. Y dices: «Lo respeto», y «también lo voy a respetar». Me da la impresión de que tú no te quejas; de que nos ves al resto, a los mortales, desde lo alto de tu torre, libre de todo pecado o falta, de ahí ese empleo abusivo de la segunda persona del plural; y que crees que me hace falta tu «respeto» para algo. Mmm..., no sé, no sé...

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  16. Disculpa mi demora.

    Hombre, entenderlo como que te he dado permiso, son ganas de entenderlo mal. Fue más bien reconocer que quedarte es una opción, aunque era justo la que proponía evitar, era mi manera de claudicar en mi argumentación.

    No hablo de música porque no sé de música. Me limito a disfrutar de la que me gusta, a veces ni sé cómo se llama el cantante ni me empapo de la trayectoria musical de la banda o de músicos que pudieran haber estado en otras bandas que también me gustan o podrían gustarme.

    Si no sé de música, qué hago aquí, buena pregunta. Si no hablo de música de qué hablo contigo, de cuestiones más personales o filosofales y menos culturales. Pues ya tienes la respuesta, me interesa más ese lado tuyo.

    Venga hombre, no te enojes que no te escribo a mala fé. Un abrazo,

    - G. L.

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  17. Vaya, discúlpame tú a mí mi susceptibilidad. Es que, claro, yo sólo leo lo que pone, y entonces, pues no sé por dónde me vienen los tiros. Y luego resulta que tampoco eran tiros. En fin...
    Hasta la próxima, - G. L., siempre será bien recibido en este blog del que ya hace tiempo que formas parte. Un abrazo

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  18. Es un temazo, Carlos. Te dejo una versión de BANDA BASSOTTI que me encanta. Acabas de despertar mi mitad punk que yacía dormida. Mal asunto. http://www.youtube.com/watch?v=Zj7Z154sn_E

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  19. Muy estimado Better, no sé, después de haber escuchado a los Bassotti, si me alegro de ser el corneta que ha tocado diana a tu mitad punk. Creo que, en todo caso, me gustaría que no fuese exactamente la mitad, quizá sería más que suficiente con un poco menos. El tema es bueno, no está mal, vaya, pero a mi edad la versión que a ti te encanta a mí me «espanta» un poco. Como soy tu profe me tomo la libertad de hacerte el siguiente comentario: hay algo llamado «canon de belleza»; ese canon de belleza es distinto, obviamente, para cada arte y también para cada época. Por definirlo someramente, canon, es el modelo y las reglas que sirven de ejemplo y dictan qué es bello y qué no lo es. No podemos entrar en el juego de la subjetividad: hay gente a quien le gusta cosas que a millones y millones de personas nos parecerían horrorosas. Y es que, si no lo bello, lo más proporcionado, lo más correcto, lo más equilibrado dentro de un arte cualquiera sí se puede, hasta cierto punto, reglar, medir, explicar. Por ejemplo, Harold Bloom, eminente crítico literario, escribió un libro titulado «El canon occidental», libro en el que cataloga las obras literarias más importantes dentro de la literatura occidental y que por lo tanto son las obras modelo, ejemplo, por decirlo de otra manera, las mejores y más bellas. Con la música pasa lo mismo. Nadie ha escrito un libro semejante al de Bloom con respecto a la música pero sí que podemos decir qué música es la mejor dentro de nuestra tradición occidental. Te pido disculpas por soltarte este rollo macabeo. A donde quiero llegar con él es al punto de señalarte que no está mal, en absoluto, que te guste la versión de los Bassotti, pero como estudiante de música has de saber diferenciar unas calidades de otras. Las versiones que presento en mi entrada son objetivamente mejores que las de los Bassotti, y tarea mía y tuya será que, si no lo reconoces ya, lo vayas aprendiendo y descubriendo a lo largo del tiempo en que tengamos la oportunidad de trabajar juntos. Perdona por el rollo, de verdad. Y, por cierto, estudia, estudia todo lo que puedas, hazme el favor...
    Un abrazo, gracias por el comentario

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  20. Podría pasarte también una versión del Canon de Pachelbel por BOIKOT, una grabación en directo en una sala pequeña llena de punks, skins y demás perroflautas (me encanta ese palabro), pero tendría aún menos éxito contigo que Banda Bassotti. Por cierto, hablando de cánones de belleza, Banda Bassotti es mucho mejor que Boikot pero con estos últimos disfruto mucho más. Será que en todo esto de la música influyen muchos factores que serían capaces de derribar cualquier teoría... por suerte.

    Te hago caso, he renunciado a unas cervezas con unos amigos para estar fresco mañana y aprovechar el día. No te disculpes por enrollarte, todo lo contrario. Me gusta leerte. Sigue modelándonos, yo intentaré reblandecer mi arcilla. Bona nit.

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  21. Estimado Better, hasta entre esos grupos que mencionas los habrá mejores y peores, indudablemente, y también se podrían establecer, teniendo en cuentas los parámetros que se estimase más convenientes, un canon de... no sé si la palabra sería «belleza», pero seguro que sí un canon de calidad y de pureza de estilo.
    Me alegro mucho de que hayas renunciado a una cervezas: tu cerebro, tu hígado, tus oídos y tus pulmones te lo agradecen, te lo aseguro; yo también y si mañana (por hoy) estudias, todavía te lo agradeceremos más, tu cerebro, tus oídos y yo.
    Por cierto, perroflauta, eres la persona agraciada a quien he escrito por primera vez, después de recién cumplidas las 10.000 visitas a este blog.
    ¡NO ES BROMA, ERES NUESTRO VISITANTE 10.000, TE HA TOCADO LA POSIBILIDAD DE PARTICIPAR EN UN CONCURSO QUE QUIZÁ SE CELEBRE EN EL AÑO 3133 EN EL QUE SE A LO MEJOR RIFARÁ UN PEINE, UN MATASUEGRAS Y UN BOLÍGRAFO, COSAS TODAS ELLAS QUE EN ESE MOMENTO DE LA HISTORIA, Y SI NO SE HA IDO TODO A HACER PUÑETAS, TENDRÁN UN VALOR INCALCULABLE!
    Muchas gracias por tu comentario, y un abrazo, Better.

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