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viernes, 9 de diciembre de 2011

NOSTALGHIA


Esta tarde, un amigo, que en su día fue un pequeño saltamontes que brincaba por mis aulas, me ha enviado esta pieza, «Nostalghia», para violín solo y orquesta de cuerda, obra compuesta en 1987 por el compositor japonés Toru Takemitsu. 

Toru Takemitsu
Hace mucho tiempo que quiero subir a este blog música de la llamada «contemporánea», aunque esta pieza, los forofos, los fanáticos de la música contemporánea, muchos de los cuales no saben tocar ni «Für Elise» de Beethoven, no sería considerada música contemporánea; para estos, todo lo que se ha compuesto esta tarde, mañana ya no será música contemporánea; son asín. Bien, creo que esta bellísima obra puede servir para romper el hielo. Takemitsu vivió entre 1930 y 1996. En Wikipedia, quien así lo desee puede leer algo sobre su vida y obra. De allí traigo yo estas citas del maestro.

La primera, me parece tan sumamente importante y acertada que por eso la pongo la primera:

«Cada vez que se añaden notas a una música en contra de sus expectativas, su deseo de comunicación se desvanece»

«El nacionalismo nos impide resolver numerosos problemas que padece el mundo de hoy. Se repiten guerras y conflictos. Para encontrar un camino fuera de esto, cada uno de nosotros debería tratar de vivir una vida que no dependa de actividades políticas o militares.»

«Los sonidos vendrán del silencio. Un sonido siempre confronta el silencio»
 

He aquí la música:


 
Aquí, en versión de Yuri Bashmet al violín con los Moscow Soloists:


A menudo hablo a mis alumnos de un libro muy bonito e instructivo que creo que todo estudiante debe leer: «Zen en el arte del tiro con arco», del filósofo alemán Eugen Herrigel. Para que se hagan una idea de qué palo va el libro extraigo un breve diálogo entre discípulo y maestro:

«Entonces ¿qué debo hacer?» -pregunté pensativo.
«Tiene que aprender a esperar como es debido.»
-«¿Y cómo se aprende eso?»
-«Desprendiéndose de sí mismo, dejándose atrás tan decididamente a sí
mismo y a todo lo suyo, que de usted no quede otra cosa que el estado de tensión,
sin intención alguna.»
-«Es decir que intencionadamente he de perder la intención», -se me escapó.
-«Ningún alumno me ha hecho esta pregunta y por eso no sé qué contestarle»
-«¿Y cuándo empezaremos con los nuevos ejercicios?»
-«¡Espere hasta que llegue el momento!»



Durante unas épocas más, durante otras menos, se pone de moda el rollo zen y tal. No sé hasta qué punto Takemitsu se planteó la fusión de las dos culturas: oriental y occidental. Escribió obras en las que mezclaba instrumentos propios de las dos culturas. A mí me parece que las cosas por separado están muy bien, que muchas veces las «fusiones» acaban en unos engendros infumables; también pienso que en ocasiones las culturas pueden encontrar puntos de encuentro que dan lugar a un enriquecimiento mutuo.

Turu Takemitsu se inspira      
 
Ya comenté esto hace poco: la palabra «zen» puede traducirse como «camino» y puede explicarse como:

«Una gran duda, una gran fe, una gran perseverancia»
 
El caballo del vacío



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