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lunes, 12 de diciembre de 2011

TANGO


Creo que hoy, o ayer, es o fue, el Día Nacional del Tango, y creo que es fiesta que se celebra en Argentina y también en Uruguay, no estoy seguro. Casualmente estos días andaba pensando en dedicarle a este tipo de canción o de baile una entrada. Y mira por dónde me encuentro la noticia en un blog amigo que frecuento con gusto.


Quien desee información sobre su historia y estructura musical puede visitar la siempre socorrida Wikipedia. De allí copio la definición que hizo de este tipo de música uno de sus máximos poetas, Enrique Santos Discépolo, quien dijo: «Es un pensamiento triste que se baila»


El tango, casi cualquier tango, es triste. Es muy frecuente que comience en modo menor y luego pase al mayor, lo que ilumina un poco esa tristeza que, sin embargo, prevalece. Suele ser una música que atrapa, que te embelesa por unas horas, por unos días, y luego la dejas ir, por un tiempo, quizá largo tiempo, y al cabo vuelves a ella como a un cuento infantil. Por lo general el tango habla de amor, pero no es así siempre. Aquí tenemos uno que bien podríamos definir como «tango denuncia», «Cambalache» se llama y lo canta un maestro del género, Roberto Goyeneche acompañado al bandoneón por Astor Piazzolla, ahí es nada:

 



Pero lo frecuente es que sí, que un tango hable de amor, de amor roto, de desamor, de amor desagraciado. Las letras de este tipo de tango suenan trasnochadas, melodramáticas, casi tragicómicas, casi a telenovela, o sin el casi. Ahora canta otro maestro, Jorge Sobral, el tango «La tarde del adiós», acompañado también por Piazzolla.



Pero el tango, como dice el poeta, se baila. Muchos hemos visto la película, creo recordar que se llama, «Esencia de mujer», en la que Al Pacino, en el papel de un peculiar coronel ciego y a la fuerza retirado contrata a un lazarillo para que le acompañe en un viaje a una gran ciudad, no sé si a Nueva York. Es memorable la escena en la que están en un bar con pista de baile y conocen a una chica: el coronel pide las «coordenadas» a su lazarillo y saca a bailar, a bailar un tango, a la muchacha. Es un poco inverosímil, pero emocionante. No puedo dejar pasar la oportunidad de elogiar la gran calidad tanto del cine como de los actores estadounidenses: Al Pacino está soberbio, simula su ceguera que ni un ciego lo haría mejor; la muchacha, al principio se muestra insegura, incluso avergonzada. y poco a poco se abandona contenta en los brazos de ese maduro coronel; el lazarillo, que lleva el bastón del coronel en la mano, mira la escena sorprendido, y como ya ha visto algunas de su jefe ya no le sorprende nada y se sienta tranquilo y divertido; hasta los de la orquesta están en su papel: fantásticos:


Otro tango con letra de amor, «Como dos extraños». Goyeneche canta de maravilla. El del bandoneón no sé a ciencia cierta quién es, pero es tan bueno, tan acertadas todas y cada una de sus intervenciones, que apostaría que se trata de Piazzolla:

 


Ahora un tango que habla de un personaje muy de las calles de Buenos Aires. Quien haya escrito el texto pinta muy bien, con gran imaginación, escenas que introducen al oyente en un ambiente que le es ajeno, pero en el que por unos momentos se ve inmerso. El tango se llama «El último organito», lo canta Goyeneche acompañado en esta ocasión por Néstor Marconi:

Para terminar con esta visita al mundo del tango escuchemos uno con letra de amor imposible, ¡ahhhh!, la letra no tiene desperdicio: «¡vete, que te estoy llamando!», bonita contradictio in terminis. De nuevo Goyeneche con Piazzolla; son muy dignas de mención cada una de las intervenciones de este último con su bandoneón, instrumento del que ha sido, quizá, el más brillante intérprete de los últimos años. El tango se llama «Fuimos»:

 



5 comentarios:

  1. Piazzolla siempre tan grande... lo que conozco para guitarra, o guitarra y flauta, o guitarra y violín, que es la misma, pero cambiando el instrumentito... virtuosístico, a más no poder para la guitarra, pero guitarrístico... y eso que el tio tocaba el bandoneón!! Será cosa de que la guitarra y el tango son amigos y por eso la conoce bien?

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  2. Carlos, te voy a recomendar una película basada en la infancia de Roberto Polaco Goyeneche: EL POLAQUITO.

    http://www.filmaffinity.com/es/film288635.html La película es dura, sin concesiones a la infancia. La infancia en muchos países es durísima, por tanto, las películas son menos duras que cualquier información veraz.

    Yo te propongo un tango más, un tango llevado por un carrusel, por el vals de la locura. Piantao, qué expresión más bella, piantao.
    Un tango bailable, difícil por su aspecto de engañosa calma. Te dejo enlaces y música:

    http://www.todotango.com/Spanish/las_obras/Tema.aspx?id=2VBviqkCdRg=

    http://www.divshare.com/download/22923429-b9e

    (El intérprete es José Ángel Trelles)


    Que usted descanse bien.

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    Respuestas
    1. Veré la película en cuanto pueda, todavía tengo mediada La habitación de los ciervos. Conocía el tango que me has enviado. Verás, tengo una teoría muy personal sobre Piazzolla: pienso de él que era un mal músico, pretencioso, que se tomaba por lo no que no era, en fin, un impostor. Tengo pensada una entrada: "Ástor el impostor", pero como ya te dije soy muy mirado y no quiero fastidiar a nadie. Este blog es muy leído en Argentina, y allí, Piazzolla, es, después de Maradona, ídolo nacional. Para mí, de allí, ni el uno ni el otro: sólo Borges. Y otros tangueros, claro. Piazzola fue el mejor bandeonista, quizá de todos los tiempos; luego contribuyó con dos o tres ritmos y acompañamientos, que ya repetiría hasta el más tedioso aburrimiento, a la evolución del tango. No más. C'est fini. Pero resulta que este señor viajó a París, en donde estudió con la gran Nadia Boulanger, y se le subieron los humos. Cuando hubo terminado sus estudios con esta gran dama de la pedagogía musical, le preguntó algo así como que qué le aconsejaba: Nadia, muy lista y diplomática le respondió que no se preocupara, que él ya tenía un lenguaje propio (en fin, o algo así). Piazzola se lo tomó como un grandísimo elogio, yo creo que no era ni un elogio, sino una ironía. Entonces, Piazzolla, vanidoso como era, estiró mucho más allá el brazo que su corta manga, y se puso a escribir "música contemporánea", y, en mi opinión, compuso cada porquería de espanto: por ejemplo "Las cuatro estaciones porteñas" que además de ser una música infame, ¿no hay ya bastante con las de Vivaldi?; otra solemne porquería es su ópera, ahí es na, toma, una ópera: "María de Buenos Aires", infame. Luego, por el norte de este sitio en el que vivimos, unos cuantos lo tomaron en serio: la pasión que siente Europa por lo exótico es, a veces, enfermiza: y ya tenemos el mito: "Piazzolla, gran compositor del siglo XX", y un cuerno, para mí, claro. Insisto, el mejor bandeonista, que se debería haber quedado en su tierra y dedicarse a lo suyo, a tocar tangos. Aquí no se puede decir nada de esto, la gente "adora" a Piazzolla. Yo lo descubrí hace más de treinta años, en París, y allí escuché de él sólo tangos, y me gustaron mucho. Luego aquí en España busqué y busqué y no había manera de encontrar nada de él: conseguí algún casete y mostré su música, y no me hizo caso ni dios. Hasta que se puso de moda...

      Claro, toda esta parrafada no es más que mi opinión, y sólo un par de colegas que trabajan fuera la comparten, y, como dicen en las películas americanas, una opinión es como el culo, todo el mundo tiene uno.

      Buenos días, Manuel, feliz domingo

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    2. Ventarrón: No esto una respuesta a tu larga opinión. Carlos, yo de música tengo el oído y el producto final: el tema. Así de sobrio soy. El estudio de la música, la profesión: ya te tengo a ti. Qué puedo decir de tú opinión: que tiene raza (en muy pocas ocasiones me gusta emplear este término, que por otra parte detesto), congruencia y viento fuerte. Pero yo no sé por qué no haces lo que piensas: qué mitos ni qué coños. Nunca me gustaron los mitos. Más prefiero una puesta de sol desde un cerro que mirar a alguien desde abajo.
      Pues ahora te regalo una canción soberbiamente interpretada por un tipo autodidacta que se ha dedicado toda su vida a la cría de cabras. En el mundo del flamenco es muy reconocido. No sé si comparte ahora el cante con las cabras: El Cabrero. Pues ahí te dejo el enlace de la canción con sus compositores de letra y música.

      http://www.todotango.com/Spanish/las_obras/Tema.aspx?id=h1dQq8nnktk=

      Y aquí el enlace del tema.

      http://www.divshare.com/download/22925686-836

      Y aquí al lángido y sutil Maffia con su Heliotropo:

      http://youtu.be/mrKYIHKJre4

      Que lo disfrutes Carlos. Ahora me voy a una carrera. Practico el atletismo desde hace muchos años. Por placer, por saneamiento, por conocimiento, muchos poemas y fotografías las capto en carrera. Otras veces corro por la capital cámara en mano.

      Feliz domingo Carlos.

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    3. Se me olvidó decirte que el Cabrero no parece el mismo en su disco Tango al sur que en sus otros discos flamencos. A mí me gusta mucho su modo de interpretar sobrio y sin concesiones.

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