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jueves, 22 de diciembre de 2011

WINTERREISE - 1, GUTE NACHT - FRANZ SCHUBERT


«Franz Schubert – Winterreise - D. 91 - Op. 89 - Wilhelm Müller»

Hoy ha comenzado el invierno. Tenía ganas de que llegase este día porque tenía ganas de subir al blog este bello y triste ciclo de veinticuatro Lieder llamado Winterreise, «Viaje de invierno» de Franz Schubert, una de las obras más hermosas de la historia de la música. Iré publicando Lied por Lied, en diferentes versiones, a lo largo del invierno.


Schubert fue uno de los más grandes. Hay escritas innumerables biografías sobre este hombre en las que se puede encontrar detallada razón de todos los avatares que la vida le deparó. Una de ellas, la escrita por Bernhard Paumgartner y publicada en español por Alianza, es tan buena y aconsejable como la que más. 


Schubert vivió tan sólo 31años, los comprendidos entre 1791 y 1828. Si se descuida un poco ni vive, el pobre. Aun así, su música es un eslabón insustituible dentro de la evolución de la música occidental, lo cual es de suma trascendencia. Pero lo que a mí más me interesa, importa y alegra es que es música de la más hermosa que se ha escrito jamás. Como ya es tradición en mí, comentaré que aquí, en este país, de Schubert se conoce «La Incompleta», el «Ave María», algún otro Lied y poco más. Sus sonatas para piano, el resto de sus sinfonías, el resto de su música para piano, sus misas, su música de cámara, esconden tesoros de genuina y gran belleza. Schubert es uno de esos maestros que con un intervalito y poco más te hace una composición que te deja temblando. Yo, a mis alumnos, suelo hacerles la siguiente comparación: Uno, en casa, mira la nevera y tiene de todo, todos los estantes repletos de esto y lo otro; mira los armarios y lo mismo; en fin, aquello parece un ultramarinos... y acaba comiendo una porquería de pizza congelada. Sin embargo, vas un día a casa de tu madre, o de tu abuela, o de una tía, y te pide, casi te impone, que te quedes a comer: tú, echas un vistazo a la cocina de la buena señora y ves el eco, pero tanto insiste que al final accedes imaginando que vas a comer una sopa de ajo: pero va y resulta que la buena señora, con dos trocitos de esto, uno de aquello, un par de ajos y no se sabe qué menudencias más, te hace un arrocito que te lo comes quemándote. Creo que entienden qué quiero decir. Así hacen los grandes maestros, con un intervalito y un par de acordes te hacen una preciosidad que además es una obra maestra.


El bueno de Schubert compuso el «Winterreise» al final de su vida, en sus últimos meses de existencia. Las canciones que escribía, inmediatamente las interpretaban él y sus amigachos en sus «schubertiadas» u otras reuniones. Así fue también con este ciclo, y la impresión que causo en sus camaradas fue fría, de desaprobación, no fue entendido. Sin embargo, Schubert les dijo que de todos los Lieder que había escrito, estos eran los que más le gustaban y que también a ellos, con el tiempo, les ocurriría lo mismo.


Schubert, hacia el final de su vida, estaba realmente enfermo, además se sentía solo, pensaba que ninguna mujer le amaría jamás, estaba muy mal. Este ciclo refleja con exactitud su estado de ánimo y, en palabras de Fischer-Dieskau, causa «una impresión gélida, sin concesiones al encanto austriaco o a la felicidad lacrimógena».


Los poemas a los que Schubert pone música en este ciclo pertenecen a Wilhelm Müller. En ellos se narra el viaje interior, pero también exterior a través del invierno, de un hombre a quien la mujer que ama ha abandonado. Comienza con un monólogo, como lo serán todos los Lieder, en el que se despide de su amor no correspondido. A partir de ese momento comienza un trayecto de duración y longitud indeterminada en el que el caminante seguirá reflexionando, hablando consigo mismo, sin que en ningún momento hable con ninguna persona, salvo en el último poema, en el que se dirige a un organillero. Están presentes a lo largo de todos los Lieder dos constantes en la obra y la vida de Schubert: la soledad y la figura del caminante. Para Schubert la vida es un camino solitario, en ocasiones gozoso, pero más a menudo triste, melancólico y este ciclo es la más clara muestra de ello; un ejemplo de esta tristeza de la que hablo es que, de los veinticuatro Lieder, diecinueve están en tonalidades menores. El invierno, con sus fríos y solitarios, crudos paisajes, será el escenario de esta triste historia. 


A lo largo de la historia del arte se han mantenido encendidos debates, e inútiles, sobre la supremacía de unas artes sobre otras. Uno de los más manoseados ha sido el de si era más importante la música o el texto de literario al que se ponía la música. En el caso que nos ocupa es cierto que los poemas de Müller son, algunos de ellos, muy logrados, sobre todo en su lengua original, con algunos versos realmente profundos y hermosos. Pero la música de Schubert está muy por encima, en cuanto a calidad artística se refiere, que lo escrito por Müller. Hoy en día, hasta en España se ha oído al nombre de Schubert; la trascendencia que Müller ha tenido en la historia de la literatura no se puede comparar.


Estos son los títulos de todas las canciones con sus traducciones respectivas y sus tonalidades originales:

1 Gute Nacht (Buenas noches) Re menor.

2 Die Wetterfahne (La veleta) La menor.

3 Gefrorne Tränen (Lágrimas heladas) Fa menor.

4 Erstarrung (Entumecimiento) Do menor.

5 Der Lindenbaum (El tilo) Mi mayor.

6 Wasserflut (Torrente) Mi menor.

7 Auf dem Flusse (En el arroyo) Mi menor.

8 Rückblick (Mirada atrás) Sol menor.

9 Irrlicht (Fuego fatuo) Si menor.

10 Rast (Descanso) Do menor.

11 Frühlingstraum (Sueño de primavera) La mayor.

12 Einsamkeit (Soledad) Si menor.

13 Die Post (La diligencia correo) Mi bemol mayor.

14 Der greise Kopf (La cabeza cana) Do menor.

15 Die Krähe (La corneja) Do menor.

16 Letzte Hoffnung (Última esperanza), Mi bemol mayor

17 Im Dorfe (En el pueblo), Re mayor.

18 Der stürmische Morgen, (Mañana tormentosa) Re menor.

19 Täuschung (Engaño) La mayor.

20 Der Wegweiser (El poste) Sol  menor.

21 Das Wirtshaus (La posada) Fa mayor.

22 Mut (Valor) Sol menor.

23 Die Nebensonnen (El parhelio) La mayor.

24 Der Leiermann (El organillero) La menor.

Los Lieder se escriben, originariamente, para un tipo de voz y por consiguiente en una tonalidad determinada. No obstante, estos son transportados a tonalidades más altas o más bajas para ser cantados por voces distintas de las pensadas en origen.

Hoy comenzaremos por el primer Lied del ciclo, Gute Nacht, «Buenas noches». Este es su texto.


1.- Gute Nacht
1.- Buenas Noches

Fremd bin ich eingezogen,
Como un extraño llegué
Fremd zieh' ich wieder aus.
y como un extraño me marcho.
Der Mai war mir gewogen
Mayo me agasajó
Mit manchem Blumenstrauß.
con ramos de flores.
Das Mädchen sprach von Liebe,
La doncella habló de amor,
Die Mutter gar von Eh',
su madre, incluso de matrimonio...
Nun ist die Welt so trübe,
Ahora el mundo rebosa tristeza.
Der Weg gehüllt in Schnee.
Mi camino está cubierto de nieve.

Ich kann zu meiner Reisen
Para mi viaje
Nicht wählen mit der Zeit,
no puedo elegir el momento.
Muß selbst den Weg mir weisen
Debo hallar mi senda
In dieser Dunkelheit.
en la oscuridad.
Es zieht ein Mondenschatten
Una sombra vaga a la luz de la luna,
Als mein Gefährte mit,
es mi compañera.
Und auf den weißen Matten
Y en los blancos campos
Such' ich des Wildes Tritt.
veo huellas de animales salvajes.

Was soll ich länger weilen,
¿Por qué habría de quedarme,
Daß man mich trieb hinaus?
para que se me echara?
Laß irre Hunde heulen
¡Que los perros perdidos aúllen
Vor ihres Herren Haus;
frente a la casa de su amo!
Die Liebe liebt das Wandern –
Al amor le gusta vagabundear...
Gott hat sie so gemacht –
Dios lo hizo así...
Von einem zu dem andern.
Iré de una a otra.
Fein Liebchen, gute Nacht!
¡Buenas noches , querida mía!

Will dich im Traum nicht stören,
No alteraré tus sueños,
Wär schad' um deine Ruh',
sería una lástima que no durmieras.
Sollst meinem Tritt nicht hören –
No sigas mis pasos...
Sacht, sacht die Türe zu!
Cierra suavemente la puerta.

Schreib' im Vorübergehen
Al pasar,
Ans Tor dir: Gute Nacht,
escribiré en tu puerta:
Damit du mögest sehen,
"buenas noches".
An dich hab' ich gedacht.
Así verás que he pensado en ti.


La música de esta canción es bella y dramática. Sólo hacia el final se ilumina hacia la tonalidad homónima, mayor, pero por muy poco tiempo; enseguida regresa al modo menor en el que la pieza sucumbe.


Comencemos escuchando a Fischer-Dieskau con Gerald Moore. Ya saben que estos dos intérpretes hacen versiones insuperables:

 

Prosigamos con la mítica versión grabada por el gran pianista Sviatoslav Richter con el tenor Peter Schreier. Este ha sido un gran tenor alemán, sin duda. Sin embargo lo primero que me viene a la mente es ¿cómo hubiera cantado este ciclo Wunderlich? Estoy absolutamente convencido de que hubiese sido una de las mejores versiones de la historia. Por otro lado, Richter, como siempre, insuperable:



Otro tenor, el mítico Peter Anders, que vivió entre 1908 y 1954. Quizá en aquél entonces se cantaba de otra manera, con más voz, dando más de sí mismo, hoy en día se hacen las cosas con más comedimiento. Es una versión magnífica. Le acompaña M. Raucheisen:



Ahora una dama, la gran mezzosoprano Christa Ludwig acompañada por James Levine:



Prosigamos con una de esas transcripciones que a mí tanto me gustan, en este caso la parte de piano se ha adaptado para cuarteto de cuerda. Interpretan el tenor Christian Elsner y el Henschel Quartett:



El compositor Hans Zender (en su pueblo hay quien le conoce de vista) realizó, o compuso, recreó una obra llamada « Schubert’s Winterreise. Una interpretación compuesta», para orquesta y tenor. Se trata de una visión muy particular de este compositor en la que además de música escrita por él de su propia invención, añade fragmentos inspirados en Schubert y otros fragmentos casi idénticos a la música del maestro vienés pero orquestada. Resulta interesante. Interpretan, Hans Peter Blochwitz, tenor, con el «Ensemble Modern», todos bajo la dirección del propio Hans Zender. No se extrañen, comienza con un prolongado silencio y a continuación con unos extraños ruidos:




Jon Vickers es un tenor canadiense muy poco conocido. Nos ofrece esta digna versión acompañado al piano por Geoffrey Parsons:




También la interpretación con instrumentos originales llegó a la música de Schubert hace ya mucho tiempo. Claro, un tenor original es cosa imposible, habría que hacer espiritismo o algo; sólo el piano se ha cambiado por un fortepiano, el instrumento inmediatamente anterior al piano actual. Canta Peter Harvey, toca el fortepiano Gary Cooper, que no sé si es tan guapo como lo fue el actor homónimo...




Se me quedan muchas versiones en el tintero, alguna de ellas tan curiosa como la de Benjamin Britten al piano acompañando a su amante el tenor Peter Pears, pero las pondría aquí más por su valor anecdótico que artístico y, además, en algún momento hay que parar. Para finalizar he guardado la que quizá sea mi preferida. El gran cantante, el bajo Hans Hotter con su portentosa voz, acompañado por el no menos grande Gerald Moore nos ofrecen esta soberbia versión con la que decimos, ¡GUTE NACHT!:





10 comentarios:

  1. Muchas gracias por esta entrada. Si me lo permites me gustaría aportar la versión de Andrés Neuman, Acantilado-2003 y me permito la licencia de introducir la cita soberbia de Goethe que introduce los poemas de Müller. "Yo no soy otra cosa que un viajero, un peregrino en el mundo. ¿Y tú?, ¿eres algo más?"

    Extranjero he llegado,
    extranjero me voy.
    Mayo fue favorable
    con sus ramos de flores.
    Ella me habló de amor
    -su madre, hasta de boda-.
    Ahora el mundo oscurece,
    y es de nieve el camino.

    No puedo, para el viaje,
    elegir el momento:
    solitario en la sombra
    he de encontrar mi norte.
    Me acompaña tan sólo
    el perfil de la luna
    y en los campos nevados,
    las huellas de las bestias.

    ¿Cómo iba a quedarme
    hasta que me expulsaran?
    Que los perros aúllen
    en la puerta del amo!
    AMA EL AMOR ERRAR
    -así nos hizo Dios-
    y pasa de uno a otro...
    Buenas noches, amada!

    No turbaré tu sueño,
    ¿cómo herir tu descanso?
    Mis pasos serán leves,
    la puerta irá despacio.
    Y escribiré en la entrada,
    al partir: "Buenas noches!",
    para que puedas ver
    que he pensado en ti.

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  2. Gracias a ti, mil gracias. ¡Qué diferencia de traducción! Y la cita de Goethe buenísima, me recuerda a Baudelaire cuando decía que él amaba a las nubes. No me excuso, creo, ya ves tú, creo que tengo el libro que mencionas y que lo leí en su día. Pero las prisas más el desorden más las constantes interrupciones de todo tipo son malas circunstancias para un buen trabajo y bien acabado. Tu contribución a este blog que es tuyo lo hace mejor y más grande. Muchas gracias.

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  3. Solo buscaba unas fechas y me encuentro todo esto...Me he quedado sin dormir, pero ha merecido la pena. Gracias por tan interesante y desinteresada aportación.
    R.

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  4. Espero haberle sido útil en algo. La verdad es que fechas yo no sé muchas, no se me quedan y la pereza me vence y no voy a buscarlas. Lamento haberle robado horas de sueño, confío en que esté de vacaciones y pueda recuperarlas. Le agradezco sus cordiales palabras: «... interesante y desinteresada... », suena casi a paradoja sin serlo. Muchas gracias.

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  5. Es una composición cautivante y como estoy aprendiendo alemán on line, he querido traducir (o comprender la traducción) de algunos versos. Lamentablemente no se me han abierto las otras propuestas para oírlo interpretado por diferentes artistas. No importa, me quedo con la de Dieskau y con la magia que me provoca toda la música de Schubert.

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    1. Sí, tiene razón, no funcionan los enlaces, dejaron de hacerlo hace tiempo. Pero también tiene mucha razón con lo que dice: la magia de Schubert iluminada por la voz de Fischer-Dieskau... bueno, con eso ya se puede uno darse por más que contento. Schubert es uno de los más grandes, el pobre, humilde Schubert.

      ¡Mucha suerte con el alemán!

      Gracias por su comentario

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  6. Gracias por este magnífico post. Tengo una duda que no consigo esclarecer por ningún lado: ¿el orden de los lieder de Schubert de este Winterreise es el orden original de los textos de Müller? Hace tiempo leí por ahí (no ecuentro la fuente) Schubert reordenó los poemas a su gusto para componer los Lieder, pero ya no estoy seguro.
    Si pudiera aclármelo se lo agradecería mucho.
    Un saludo.

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    1. Le ruego, primero, que me disculpe por tardar en responderle, el trabajo como profesor se desarrolla en el aula pero también en casa, siempre enredado.

      En efecto, Schubert no dispuso los poemas de Müller en el mismo orden que este lo hiciera. No sabría decirle con exactitud, tendría que buscar y consultar, por ejemplo, el libro «Los Lieder de Schubert», de Dietrich Fischer-Dieskau, el orden específico seguido por cada autor, el poeta y el músico. Sí puedo decirle que Müller publicó doce, de los veinticuatro definitivos, en el año 1822; Schubert convirtió en canciones esos doce primeros poemas en 1827. Pero nuestro poeta fue añadiendo poemas, y reordenándolos, hasta el año 1824. Sin embargo, Schubert, no descubrió estos nuevos doce poemas y la nueva reorganización del ciclo completo sino después de haber compuesto la música de los doce primeros, por lo que, cuando vino a conocerlos, se limitó a ponerles música y añadirlos a los que ya había compuesto. Esta es la historia «groso modo»; responderle más extensamente me supondría emplear un tiempo del que lamentablemente no dispongo.

      Muchas gracias por su amable comentario

      Le saludo cordialmente

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  7. La mejor versión es la de Ian Bostridge junto con el pianista Julius Drake!

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  8. ¡Vaya!, Sofía, justo una de las que no subí en su día... Sí, es posible que sea como dices, Bostridge es un cantante realmente excepcional; su voz, su manera de interpretar, su elegancia, y también su repertorio. En todo se distingue del resto. Esta tarde, en clase, presentaba a mis alumnos a Wunderlich (vivimos en un país que ni quienes estudian música conocen a Wunderlich, ni qué decir tiene que a Ian ni en sueños). No sé por qué menciono a Wunderlich, no se parece en nada a Bostridge, ni tan siquiera grabó el Winterreise. Quizá porque también fue un cantante excepcional. Dos caracteres tan distintos y tan fascinantes ambos.

    Muchas gracias por tu visita, Sofía, me alegro de verte por aquí, aunque este sea ya casi un buque fantasma...

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