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domingo, 30 de octubre de 2011

MAINSTREET, de BOB SEGER


Vivir para ver... y para oír y tocar, y oler y saborear. Quién me iba a decir a mí que iba a poner algo de rock en este blog. Jamás en mi vida me ha gustado el rock, pero es que ni por asomo, vamos. Creo que este es el primer tema de rock que he escuchado entero en toda mi vida. He dado con él por casualidad esta mañana temprano y me ha llamado la atención y lo que es pero, me ha gustado. Y aquí está.
Yo a este tío no es que no lo conocía, ni tan siquiera había oído su nombre ni visto su careto ni de lejos. Se llama Bob Seger, aunque su nombre completo es Robert Clark Seger. Nació en EEUU en 1945 y es un intérprete y compositor de rock; a mí me suena que también es un poco country. Me gusta su manera de cantar y su voz, áspera, casi desgarrada, no sé cómo no se ha quedado afónico total, empezó a cantar en los sesenta y todavía sigue pegando gritos por ahí.
De la canción «Mainstreet», que es la que he escuchado esta mañana, escribió la música y la letra y, como es evidente, también la canta, como don Juan Palomo.



Mainstreet

Words and Music by Bob Seger

I remember standing on the corner at midnight
Trying to get my courage up
There was this long lovely dancer
in a little club downtown
I loved to watch her do her stuff
Through the long lonely nights she filled my sleep
Her body softly swaying to that smoky beat
Down on Mainstreet
Down on Mainstreet

In the pool halls, the hustlers and the losers
I used to watch 'em through the glass
Well I'd stand outside at closing time
Just to watch her walk on past
Unlike all the other ladies, she looked so young and sweet
As she made her way alone down that empty street
Down on Mainstreet
Down on Mainstreet

And sometimes even now, when I'm feeling lonely and beat
I drift back in time and I find my feet
Down on Mainstreet
Down on Mainstreet

Calle Principal

Letra y música de Bob Seger

Recuerdo estar parado en la esquina a media noche
Intentando levantar el ánimo
Allí estaba esa bonita bailarina
En un pequeño club del centro
Me encantaba verla hacer sus cosas
A través de largas noches solitarias llenó mis sueños
Su cuerpo suavemente se balanceaba al compás del humo
Abajo, en la calle principal.
Abajo, en la calle principal.

En las salas de billar, los estafadores y los perdedores
Solía mirar a través de los cristales
Bueno, me apalancaba fuera a la hora de cerrar
Sólo para verla pasar al fin
A diferencia de las demás mujeres, ella relucía tan joven y dulce
Caminando solitaria por la calle vacía
Abajo, en la calle principal.
Abajo, en la calle principal.

Y a veces, incluso ahora, cuando me siento solo y abatido
Me dejo llevar y retrocedo en el tiempo y recobro el ánimo
Abajo, en la calle principal.
Abajo, en la calle principal.


Aquí se puede sólo escuchar:


 Aquí otra canción de este tío llamada «Night Moves»:


Y por último una llamada «Roll Me Away»:


Aquí para bajar en el mismo orden:

«Mainstreet»


«Night Moves»





EL TIGRE, de JOHN VAILLANT. II


El libro de Vaillant abarca muchos temas. Uno al que presta mucha atención es al de la sociedad de los últimos tiempos de la extinta Unión Soviética. Ya en otro lugar mencioné la inmensa maldad de Stalin. Hasta hace bien poco se podía sólo se podía tratar de criminal al infame Hitler; a Stalin no estaba bien visto por ciertos sectores de la población definirlo como el asesino de masas que fue. Vamos, que para mucha gente y durante muchos años Satanlin ha sido un santo, un bendito, como Benedicto.


Esto, quizá fuese debido a que siempre ha estado mejor vista la izquierda que la derecha; a la izquierda se le ha considerado siempre benefactora de las clases obreras, pobres, siempre del lado de los humillados y ofendidos. Al cabo nos hemos dado cuenta de que tan maligna puede ser una ideología como cualquier otra, todo estriba en cómo y quién la aplique. A mi modo de ver sobra toda ideología toda religión, el hombre es digno por sí mismo sin que haga falta ninguna religión o ideología que le dé esa dignidad. Al fin, tras la caída de los muros han empezado a salir los cadáveres de los armarios y ya se han escrito magníficos libros que poco a poco van poniendo las cosas en su sitio.



Un ejemplo de la perversión del tiránico Stalin es el hecho de que el humor estaba prácticamente prohibido, como tantas otras cosas, bajo su reinado del terror. Nos cuenta Vaillant, citando otra fuente: «Después de estudiar los expedientes de los prisioneros políticos de Stalin, el historiador Roy Medvedev llegó a la conclusión de que doscientas mil personas fueron a la cárcel por contar chistes». Cuando se habla de la cárcel en la URSS se trata la mayoría de las veces de los fatídicos gulags, aquellos terribles campos de concentración a setenta grados bajo cero la mayor parte del año.


Si alguien contaba un chiste en el que se hiciera una remota referencia, por muy remota que fuera, al zar del comunismo, casi seguro que era delatado y acababa en un gulag; de ese modo el delator podía conseguir la habitación ocupada por el chistoso.


El mero hecho de por descuido alguien pisara una hoja de periódico en la que hubiera una imagen de Stalin, en una cara u otra de la hoja, o que apareciese escrito el nombre del gran dictador, hacía que este montase en cólera, enfureciese y sucumbiera a un auténtico ataque de rabia, cuyas consecuencias ya hemos explicado.


Y mira que los soviéticos tienen cosas que a nosotros, los no soviéticos, nos parecen graciosas:




 











Tras la disolución de la Unión Soviética volvió poco a poco el humor, el sentido del humor, a la nueva y antiquísima Rusia. Uno de los personajes del libro de Vaillant, Markov, hace gala de una gran sentido del humor. Así, se inventa una hipotética «Radio Armenia» a la que sus hipotéticos oyentes mandaban preguntas de todo tipo y esta contestaba a su manera. He aquí algunos ejemplos:

«Aquí Radio Armenia. Nuestros oyentes nos han preguntado: “¿Por qué nuestro gobierno no tiene prisa en desembarcar a nuestros hombres en la Luna?”.
Nosotros respondemos: “Y si se niegan a volver?”»

«Aquí Radio Armenia. Nuestros oyentes nos han preguntado: “¿Qué significa ‘negocio ruso’?”.
Nosotros respondemos: “Robar una caja de vodka, venderla y beberse el dinero”»

Aquí van un par de chistes que bien se podrían aplicar a nuestra sociedad actual:

«Aquí Radio Armenia. Nuestros oyentes nos han preguntado: “¿Qué es el caos?”.
Nosotros respondemos: “ No hacemos comentarios sobre política económica”»

«Aquí Radio Armenia. Nuestros oyentes nos han preguntado: “¿Es posible llegar a fin de mes con solo el salario?”
Nosotros respondemos: “No lo sabemos, nunca lo hemos intentado”»

Stalin: Tengo mucho apetito. Deme ración para dos.

sábado, 29 de octubre de 2011

CYRANO - ENCORE

Aquí podemos ver la escena de la película que Jean-Paul Rappeneau hizo del Cyrano de Rostand en la que el protagonista recita el famoso monólogo:


Para verlo y oírlo en francés con subtítulos hay que pinchar aquí abajo; una vez en Youtube, para ver los subtítulos en español hay que hacer click donde pone cc:


BEETHOVEN - CONCIERTO PARA PIANO Op. 73, Nº 5, 2º MOVIMIENTO


El otro día en clase comentábamos que el enlace de aquí abajo (De Nardis, pág. 46, ejer. 1, comps. 7, 8 y 9) no sólo estaba permitido sino que además, y aun a pesar de algunos, era correcto y bello y que, por ejemplo, Beethoven, entre otros maestros, lo había utilizado en el segundo movimiento, Adagio un poco mosso, de su concierto para piano Op. 73, nº 5, en mi bemol mayor, llamado «Emperador», en el compás nº 5, para ser exactos, aunque en este movimiento está en la tonalidad de si mayor:


Aquí podemos escuchar el movimiento completo en interpretación de Helene Grimaud con la Frankfurt Radio Symphony Orchestra dirigida por Paavo Javi:


Aquí podemos escuchar a la misma pianista interpretando este mismo movimiento con la orquesta Staatskapelle Dresden dirigida por Vladimir Jurokski en grabación de estudio:


Aquí bajar:


Aquí podemos escuchar al gran pianista Arturo Benedetti Michelangeli interpretando este mismo movimiento con, creo, la Stuttgart Plilharmonic Orchestra dirigida por Karl Münchinger:


Y aquí bajar:


Aquí se puede bajar la partitura de este movimiento:


Mis estimados alumnos de reducción se bajarán la partitura y estudiarán hasta donde sean capaces.

viernes, 28 de octubre de 2011

EL TIGRE, de JOHN VAILLANT. I



«El tigre. Una historia real de venganza y supervivencia», John Vaillant, traducción (muy buena) de Jordi Beltrán Ferrer, DEBATE.

En la taiga no hay testigos.
V. K. Arseniev
Dersu Uzala

John Vaillant
Portada














La apariencia de este libro resulta engañosa; tanto el título, como el subtítulo, como el diseño de la portada, como el apellido de su desconocido escritor idéntico al de una marca de calentadores de agua, te hacen pensar que estás ante un libro de vete tú a saber qué. Pero tras esa apariencia se encuentra uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Hay libros buenos y malos, largos y cortos, que contienen información, desinformación, conocimientos, paparruchas y pamplinas. Sin embargo pocos libros hay que contengan sabiduría. La palabra sabiduría proviene de la palabra saborear y en su origen no tenía relación con el saber sino con el gustar, el paladear y gozar la verdad. La socorrida Wikipedia dedica una extensa entrada a esta palabra, copio y pego aquí las primeras líneas: «La sabiduría es una habilidad que se desarrolla con la aplicación de la inteligencia en la experiencia, obteniendo conclusiones que nos dan un mayor entendimiento, que a su vez nos capacitan para reflexionar, sacando conclusiones que nos dan discernimiento de la verdad, lo bueno y lo malo». Creo que lo deja bastante claro.
En primer lugar he de decir que aconsejo encarecidamente la lectura de este sabio libro. No está ni en PDF ni cosa similar, no hay más remedio que comprarlo (22,90 €) o sacarlo de una biblioteca. No suelo leer los comentarios que figuran en las contraportadas y otros recovecos de los libros antes de leerlos; la mayoría de las veces casi te cuentan el final de la película y te entran ganas de estrangular a alguien. Pero no es el caso: «Por favor, lean el libro de John Vaillant», dice el San Francisco Chronicle, y no creo que quien haya formulado esta súplica sea un familiar cercano de Vaillant… o sí, pero tiene razón, no se puede decir más ni menos de este libro: «por favor, léanlo».
Es difícil realizar un comentario de un libro de estas características, contiene tantas páginas valiosas que no sabe uno cuáles dejar en el tintero. Creo que voy a optar por publicar dos o tres entradas y así no cansar demasiado al desprevenido lector. Extraeré citas y fragmentos y comentaré, si lo creo necesario, aquello que considere más importante y, sobre todo, más necesario para mis alumnos. Voy a dar algunas piezas de un puzle que sólo se completará leyendo el libro. No voy a contar el final de la película, sólo el comienzo. ¡Ah!, se me olvidaba decir que está magistralmente escrito, con un estilo sencillo, directo, noble, honrado, fluido y hermoso.

 
El prólogo nos pone en situación. Un habitante, un cazador, del Primorje regresa a su cabaña junto a su perro a través de un camino nevado rodeado de árboles nevados; es casi de noche y hace un frío que hiela, la luna, en forma de hoja de hoz, contempla el paisaje a través de las brumas iluminadas por una luz tenue. Queda poco para alcanzar la cabaña, la soledad es infinita, pero de repente el perro huele algo, escucha algo, algo que sólo él es capaz de oler y oír, algo que le hace parar en seco, como el ruido de la hoja de una guillotina al golpear en el fondo…
El Primorje es un territorio del tamaño del estado de Washington situado en el ángulo sudoriental de Rusia y es, entre otras cosas, el último refugio del tigre siberiano. Este tigre (Panthera tigris altaica), también llamado tigre de Amur es una subespecie del tigre que habita en los bosques del extremo sureste de Rusia, en la región del río Amur, en la frontera entre Rusia y China y es el felino salvaje de mayor tamaño del mundo.

Yuri Trush dirige en la actualidad una de las seis unidades de la «Inspección Tigre», encargadas de proteger a este animal en serio peligro de extinción. La medicina popular, especialmente la de la China, que limita con el Primorje, utiliza muchas de las partes del tigre para elaborar sus potingues. Pero no se trata de elaborar medicinas que sirvan para salvar vidas precisamente: «La marca registrada Viagra deriva de la palabra vyaaghra, que en sánscrito significa “tigre”»; con lo que nos podemos hacer una idea las intenciones de la milenaria medicina china.

Ya la primera cita que aparece en esta entrada pertenece a este libro. Y proviene de otro magnífico libro: «Dersu Uzala» (Дерсу Узала, Dersú Uzalá) del escritor, naturalista, explorador y cartógrafo Vladímir Arséniev (1872 – 1930) en el que narra sus viajes como explorador y cartógrafo por la parte más oriental de Rusia. Hay edición en español de «Dersu Uzala», publicada por la editorial DEBOLSILLO con traducción de Teresa Ramonet. Asimismo existe una película con el sobrenombre de «El cazador» dirigida por Akira Kurosawa; ganó el óscar a la mejor película en habla no inglesa. Gran libro y gran película.

Vladímir Arséniev
El auténtico Dersu Uzala
El libro «Dersu Uzala» puede bajarse desde aquí en varios formatos:


Arséniev exploró en torno a la cuenca del río Ussuri. Por aquellos remotos lugares conoció al singular Dersu Uzala, con quien vivió emocionantes aventuras y entabló una gran amistad. Tanto el libro como la película son de lectura y visión inexcusable.

Río Ussuri
«Si un león pudiera hablar, no le entenderíamos»
Ludwig Wittgenstein

«En 1909, un barón estonio convertido en fisiólogo y llamado Jakob von Uexküll introdujo en el mundo el concepto de Umwelt. Uexküll es considerado uno de los padres de la etiología, llamada también “ecología del pensamiento”. Se trata de una disciplina joven cuyo objeto es estudiar el comportamiento y la organización social a través de una lente  biológica.  “Para ello  ̶ escribió Uexküll en ‘A Stroll Through the Worlds os Animals an Men’̶ , primero debemos hacer, imaginariamente, una pompa de jabón alrededor de cada criatura que represente su propio mundo, lleno de percepciones que sólo ella conoce. Cuando nosotros mismos entramos luego en una de esas pompas, lo conocido... se transforma”. Uexküll dio a esa pompa el nombre de Umwelt, palabra alemana que él aplicó al mundo subjetivo o “egocéntrico” de un animal concreto. El Umwelt de un individuo coexiste con el Umgebung, el término que empleó Uexküll para referirse al entorno objetivo, un lugar que existe en teoría pero que ninguno de nosotros puede conocer verdaderamente debido a las limitaciones inherentes a nuestros Umwelten respectivos. Además de ser palabras que es una delicia pronunciar, Umwelt y Umgebung ofrecen un marco para explorar y describir la experiencias de otras criaturas».
(Lo subrayado y en negrita es mío)
Considero estos conceptos de suma importancia y trascendencia. Si una señora saliera a pasear con su perrito podrían encontrarse en un momento dado sobre una acera, esperando a cruzar una calle cuando el semáforo se pusiera verde. La acera sería un Umgebung en el cual convivirían por un momento el Umwelt de la señora con el del perrito. Es evidente que sus respectivos Umwelt les harían percibir y experimentar de muy diferente modo en Umgebung compartido; la señora estaría pendiente del semáforo y los colores rojo y verde tendrían unos significados, en ese contexto, muy concretos; al mismo tiempo podría observar un cartel de «rebajas», un policía poniendo una multa a un coche mal aparcado y olería con agrado el perfume de otra señora a su lado; todas estas observaciones, percepciones y experiencias tienen para la señora unos significados absolutamente definidos objetivamente como persona que es y a la vez subjetivos como individualidad, pero, en todo caso, dentro del ámbito del lenguaje humano; en esos mismos instantes el perrito estaría olfateando el orín de la base de un semáforo, escucharía, a lo lejos el maullar de un gato, quizá también le llamara poderosamente la atención el olor proveniente de un bar en el que estuviesen friendo longanizas; todos estos estímulos los percibiría, al igual que la señora, de una maneja caninamente objetiva y, a la vez, subjetiva en cuanto se trata de un perrito con una biografía única que le hace sentir las cosas de una manera también única y, por lo tanto, subjetiva. Supongamos ahora que por arte de magia el perrito adquiriese la facultad del habla, ¿de qué modo, con qué palabras explicaría a su dueña lo que experimenta al olfatear el pie del semáforo?; y la señora, ¿cómo haría entender al perrito que un señor cuya profesión es la de policía estaba poniendo una multa en el limpiaparabrisas de un coche que estaba mal estacionado? Estas preguntas son las que me hacen comprender perfectamente el enunciado de Wittgesntein: ni la señora entendería al perrito y tampoco el perrito entendería a la señora; sus respectivas cosmologías son tan radicalmente distintas que el mero hecho de compartir un mismo lenguaje resultaría del todo insuficiente para comunicarse.
¿Qué entenderíamos si este bichito tan encantador de aquí abajo nos hablara alto y claro?


¿Por qué razón considero todo esto de suma importancia? Por muchas razones, pero principalmente porque yo soy profesor y muchos de mis alumnos serán algún día profesores. Es absolutamente imprescindible que el profesor realice un gran esfuerzo de aproximación al Umwelt de todos y cada uno de sus alumnos por mucho que estén compartiendo un mismo Umgebung, un aula concreta. Es al profesor a quien le corresponde adecuar su lenguaje, su vocabulario, su manera de vestir, su estatura en todos los sentidos del término (agachándose cuando el alumno es un niño), incluso deberá estar al tanto de los dibujos animados que vean la mayoría e niños o películas y series televisivas cuando no sean tan niños. Si no se realiza ese esfuerzo, sólo llegará al alumno un tanto por ciento muy, muy limitado de lo que se le quiere hacer ver, el resto será como si el profesor fuese una gallina que cacarea delante de los alumnos.
Hay un cuento zen que dice algo así:
«Van dos monjes paseando por el campo cuando se detienen a contemplar los pececillos de un riachuelo. Entonces le dice uno al otro: “Qué felices están los peces en el agua”, a lo que el otro replica: “Tú no eres un pez, no puedes saber lo que sienten los peces”, “Tú no eres yo” contesta el otro, “no puedes saber lo que yo sé”».


Quien esté interesado puede bajarse un trabajo de investigación llevado a cabo por Óscar Castro García: «Jakob von Uexküll: El concepto de Umwelt y el origen de la biosemiótica»:


Quien desee bajarse la película «Dersu Uzala» puede hacerlo, con un poco de paciencia, desde la siguiente página:

 


Continuará, al menos eso espero y deseo.

ALEKSANDR SCRIABIN


Aleksandr Scriabin fue un compositor y pianista ruso nacido en 1872 y muerto a la temprana edad de 43 años en 1919. Quizá, lo primero que habría que destacar es que nació después que Rachmaninov (1873  ̶  1943) y murió mucho antes. Señalamos esta circunstancia porque la música de Scriabin fue mucho más vanguardista que la de Rachmaninov, de hecho fue uno de los mayores exponentes del llamado «atonalismo libre»; asimismo escribió mucha música de gran expresividad y belleza encuadrada en el llamado «romanticismo tardío».

 
Scriabin tenía una personalidad muy compleja, de hecho, durante toda su vida pero sobre todo hacia el final de sus días manifestó síntomas de diversas, y bastante indefinidas, enfermedades mentales. Hay mucho escrito sobre la relación entre artistas y, por ejemplo, la depresión. Ya en otra ocasión hablamos sobre la compleja sensibilidad de algunos artistas que les empuja a consumir drogas. Son muchos los artistas que han sufrido depresión, y decimos sufrido queriendo decir que «han padecido con gran sufrimiento». Por sólo citar unos pocos, Beethoven, Schubert, Schumann, Chopin, Mussorgsky, Tchaikovski, Rachmaninov, Wolf, y no músicos, Robert Walser, Cesare Pavese, José Asunción Silva, es tristemente célebre el caso de Van Gogh, todos ellos sufrieron, padecieron con gran tormento, diferentes tipos de enfermedades mentales y en distinto grado, algunos de ellos terminaron sus días en instituciones y sanatorios, eufemismo con que se llamó durante una época a lo que luego se llamó manicomios y más tarde «unidad o planta de psiquiatría»; entre ellos podemos encontrar también algunos suicidas. Sólo quien haya padecido una de estas enfermedades sabe el sufrimiento que ocasionan. Todos estos artistas siempre han despertado en mí una gran compasión.
Scriabin estuvo influido por filósofos y pensadores, Nietzsche y Rudolf Steiner quizá los más significativos. Algo célebre de nuestro compositor, y que suele ser lo único que mencionan algunos «profesores de historia de la música», es su teoría de los colores. En realidad esta teoría no era otra cosa que una consecuencia de la llamada sinestesia; la sinestesia es una facultad mental que consiste en la percepción de un objeto no sólo con el sentido que le es adecuado sino con la mezcla de varios sentidos. Todos somos sinestésicos en mayor o menor medida; en realidad, en torno a un noventa por ciento de la población mundial posee esta facultad en un grado tan ínfimo que la mayoría no es consciente de él en toda su vida. Cuando esta facultad se da en un grado muy acentuado se considera patológica. Así, si a cualquiera de nosotros nos preguntan de qué color es el número 5 una gran mayoría diremos que es rojo; el 4, sin embargo, es marrón. Existe un experimento célebre que consiste en preguntar cuál de las dos figuras siguientes se llama Kiki y cuál Booba:


El resultado de este experimento es que entre un 95 y un 98 por ciento de la gente responde que Kiki es la figura angulosa de color naranja y Booba la ondulada violeta.
Scriabin padecía sinestesia en grado patológico. Para él las notas tenían color:


Las diferentes tonalidades musicales también estaban coloreadas en su mente, además expresaban unos sentimientos o estados muy definidos:


Al final de su vida estaba realizando una composición («trabajo multimedia» le llama la Wikipedia [¿?]) con la que pretendía conseguir «una grandiosa síntesis religiosa de todas las artes que anunciaría el nacimiento de un nuevo mundo». Recordemos que el arriba mencionado Rudolf Steiner (quien, por cierto, guarda un asombroso parecido con el actor Jeremy Irons)


fundó la antroposofía, algo que, por otro lado, sabe cualquier criatura que asista con o sin regularidad a cualquiera de nuestras magníficas escuelas, públicas e incluso privadas:

«La antroposofía es un sendero de conocimiento que quisiera conducir lo espiritual en el hombre a lo espiritual en el universo. Pueden ser antropósofos quienes sienten determinadas cuestiones sobre la esencia del hombre y del mundo como una necesidad tan vital como la que se siente cuando tenemos hambre y sed.» (Rudolf Steiner)

Este buen señor obtuvo su epistemología de la visión del mundo de Goethe: 

«El pensamiento es un órgano de percepción al igual que el ojo o el oído. Del mismo modo que el ojo percibe colores y el oído sonidos, así el pensamiento percibe ideas». (Johann Wolfgang Goethe)

Todo esto no está mal, vale, pero quien me conoce bien sabe que para mí todo esto no son más que, hasta cierto punto, milongas... Pero estoy dispuesto a admitir, humildemente junto con Borges, hasta que «hay un dios que son tres».

Bien, dejándonos de milongas, pasemos a escuchar un par de piezas de este gran compositor y pobre enfermo.

En primer lugar su famosísimo estudio para piano Op. 10, nº 12, en la fácil y cómoda tonalidad de re sostenido menor; toca, como bis en un concierto o recital, Evgeny Kissin:


Este mismo estudio en otras tres versiones, dos de las cuales proceden de discos grabados en estudio, en interpretación de:

Grigory Sokolov:



Nikita Magalof:



Yevgeny Sudbin:




La sonata para piano Op. 35, nº 5 de este compositor está escrita en la tonalidad relativa del estudio escuchado, fa sostenido mayor, tonalidad a la que según el cuadro de arriba le correspondería el color azul brillante y representaría la creatividad. Sea como fuere es una sonata magnífica, escrita en un solo movimiento, bellísima pero un poco más difícil de escuchar que el estudio de arriba, más vanguardística. Sviatoslav Richter la ejecuta como nadie:






Por último, aquí están las partituras de estas dos prodigiosas piezas:




P. S. Si un alumno cualquiera de cualquiera de las asignaturas que imparto tiene a bien interpretar cualquiera (y van tres) de estas dos piezas y transportarla a la tonalidad que le plazca en nuestra próxima clase puede estar seguro de que en primer lugar besaré su frente, a continuación me postraré ante él en genuflexión sencilla y le otorgaré una matrícula de honor ipso flauta, así como mi más sincero reconocimiento y admiración y, por último, adornaré su cabello con una corona de fresco laurel.

martes, 25 de octubre de 2011

SIN PALABRAS

Navegando por las procelosas aguas de Internet me acabo de topar con esto:


La maldad, la crueldad, el sadismo, el morbo de esta sociedad y estos tiempos que nos ha tocado vivir nunca deja de sorprenderme. Y de dejarme sin palabras.

lunes, 24 de octubre de 2011

SEÑOR RODRÍGUEZ, AU REVOIRE QUE DIJO VOLTAIRE. PUNTO FINAL


El otro día me preguntó un alumno que por qué perdía el tiempo escribiendo en mi blog sobre el señor Rodríguez y compañía. Se trata de un buen alumno y buena persona a quien tengo en gran estima. Como me formuló la pregunta cuando ya salía de clase no pude contestarle eficazmente. Intentaré hacerlo ahora:

La sátira es un género literario antiquísimo, tiene su origen en la antigua Grecia. Es un género burlesco, con el que se expresa, de modo irónico y mordaz, la desaprobación de actitudes y comportamientos. Son recursos aptos para la sátira el sarcasmo, la parodia, la burla, la exageración y otras malas artes. 

Menipo de Gadara, filósofo cínico

La sátira no es un genero exclusivamente literario: así, Bartók escribió sus «Burlescas» Op. 8, Prokofiev sus «Sarcasmos» Op. 17:


La partitura:    
 

Bien, pues el motivo por el que he perdido el tiempo escribiendo una sátira de despedida al señor Rodríguez es porque me parece que ha sido uno de los peores jefes de gobierno que esta maltrecha España ha tenido desde aquel infame Fernando VII:


El caso es que el careto de este colega me suena..., me recuerda a alguien..., en fin, quizás luego me acuerde.

Vuelvo con el señor Rodríguez:

También los ministros, y ministras, que han acompañado a este señor han sido, a mi juicio y modesto entender, los más nefastos, y nefastas, que pueda imaginar una mente sana:
 
 

 
 









 






















No pensaba yo que eso de la igualdad se refería a que todos y todas, sus señorías y sus señoríos, estuviesen siempre igual, durmiendo, pero bueno...

Al presidente que le antecedió en su cargo también déjalo ir, pero con aquel ya sabía a uno por dónde iban a venirle todas:


Sin embargo, el señor Rodríguez, es de los de a dios rogando y con el mazo dando, o de los que tiran la piedra y esconden la mano, o de los de donde dije digo, digo Diego. Recuerdo una frase de una película cuyo título no recuerdo pronunciada por el sin par Clint Eastwood: «Si te estás meando encima de mí no me digas que llueve»:

 













Por todas estas cosas y muchas más, y porque en este país hay algo llamado libertad de expresión, es por lo que pierdo mi tiempo escribiendo sátiras sobre este señor.
Pero acontecimientos de última hora me han hecho cambiar de opinión y pongo el punto final a esta sátira que en fondo ha nacido desde la profunda tristeza de ver con qué individuos nos las hemos tenido que ver.
El otro día, estaba escribiendo la tercera entrega de la supradicha despedida y estaba pegando fotos como estas de aquí abajo y comentando que, tiempo atrás, el gobierno mandado por el señor Rodríguez había vendido a Gadafi armamento por valor de unos 2.000 millones de euritos:












Nadie piense que estoy poniendo todos los huevos en la misma cesta: hay muchos más huevos y muchas más cestas:


Y me preguntaba cómo puede ser de hipócrita y necia la política cuando hace cuatro días el señor Gadafi se sentaba junto a grandes y poderosos, no lo digo por el señor Rodríguez, y de la noche a la mañana pasa a ser el demonio de la humanidad: ¿acaso no se sabía hace cuatro días que Gadafi estaba martirizando a un amplísimo sector de su pueblo desde hace cuarenta años? Quizá el compadreo que se han gastado todos estoS con el tal Gadafi se haya debido a «razones de estado», «diplomacia internacional» y otros trajines que se escapan a mi pobre y flaco juicio.
Pero entonces hice un descansito para comer y ver las noticias. El Canal 24 Horas de RTVE comenzó, sin más preámbulo, con el careto de circunstancias de la presentadora de turno avisando de que las imágenes que se iban a ver a continuación eran «bastante duras». Las imágenes «bastante duras» consistían en un video en el que se podía ver cómo se linchaba de la manera más cafre a este tal señor Gadafi; no eran una imágenes «bastante duras», aquello habría hecho estremecer, vomitar, al mismísimo Hannibal Lecter. Cambié de canal: en Euronews trataron el asunto como segunda noticia y no pusieron ni tan siquiera una sola foto.
(Paréntesis: ayer, el canal español mencionado, comenzó su noticiario ya sin ni tan siquiera con un aviso ni más zarandajas, con las imágenes en las que un motorista se mataba en el transcurso de una carrera.)
Un torbellino de imágenes y pensamientos inundaron mi maltrecha cabecita. Pero seré muy breve. Si yo fuese presidente de un gobierno haría todo lo posible para que las leyes de mi país prohibieran que los medios de comunicación ganaran audiencia con imágenes de este tipo. Lamentablemente hay mucha gentuza que confunde la «libertad de expresión» con la «libertad de manipulación».
Y, después del linchamiento de Gadafi ¿dónde quedan ahora todos esos saludos fraternales, abrazos, obsequios mutuos y besamanos, dónde todas esas cordiales sonrisas y escuchitas cómplices...? I don't know.
A mí los linchamientos nunca me han gustado, ni poco ni mucho. Sin embargo los humanos que en un momento determinado se creen revolucionarios y otras cosas parecidas  son muy dados a ese acto infame llamado linchamiento: «bandidos» y negros en los EEUU de otros tiempos, Nicolás II y toda su familia, Mussolini, el señor y la señora Ceaușescu son unos pocos casos famosos de linchamiento, también llamado juicio sumarísimo. Hitler se suicidó para evitar que le pasara lo que a Mussolini. A Saddam Husein lo colgaron de mala manera tras un juicio justo, ¡ñas coca! Sin embargo, otros, como por ejemplo Stalin, quizá el mayor criminal y asesino en serie de la historia moderna, se salieron de rositas y murieron en sus camas como buenos cristianos. Mención aparte merece el caso de Miguel Ángel Blanco, linchado, como otros tantos fueron linchados, por la banda terrorista ETA.
Y ahora sería el momento de hablar de la pena de muerte. Pero, uf, creo que ya no es necesario seguir con temas de este tipo. Sólo una cosa: a quien no la haya visto le aconsejo encarecidamente que vea la película del director Adrian Shergold, «Pierrepoint: The Last Hangman», (Pierrepoint: el último verdugo).


No creo que nadie en su sano juicio interprete todo lo que acabo de exponer como una complicidad por mi parte con Gadafi, Hitler, Ceaușescu y compañía. Es evidente que no hay nada de eso, todo lo contrario, complicidad ninguna. Pero tampoco linchamientos. Y yo, al igual que muchos otros, si es que alguna vez la tuve, he perdido por completo la fe en los políticos. Al cien por cien. Un cero cagón.

Y bien, después de todo esto, y muchas más cosas, pongo punto final a mi modestísima sátira dedicada al señor Rodríguez, ese patético personaje que no dio un palo al agua en su vida, estudió en los mejores colegios de pago, veraneó de lo lindo, que no hizo ni la mili, y que de la noche a la mañana encontró su primer trabajo: presidente de gobierno, y todo eso sin ni tan siquiera saber un poco, aunque sólo fuera un poquito, de inglés. Qué vergüenza pasar a la historia, no por su ridícula, fantasiosa y pretenciosa alianza de las civilizaciones, sino por no saber ni inglés.

.o0O0o.

Quien así lo desee puede bajarse, con un poco de paciencia, la película arriba mencionada. Para tal cosa deberá proceder del siguiente modo:

1º - Darle al nº 1 de los enlaces de aquí abajo; aparecerá la página de Sharebeast, en la cual, hacia al centro de la pantalla aparece un cartelito azul en el que pone DOWNLOAD; en ese momento comenzará a bajar un archivo zip.

2º - Proceder de igual modo con los siguientes enlaces.

3º - Dependiendo de la velocidad contratada bajarán más o menos rápido. Entre diez y veinte minutos cada uno y se pueden bajar todos a la vez.

4º - Si alguien dispone de un gestor de descargas todo le será más fácil y seguro que no necesita más explicaciones.

5º - Una vez bajados los cuatro archivos habrá que descomprimirlos.

6º - Una vez descomprimidos tendremos ocho archivos comprimidos llamados cada uno de ellos «Pierrepoint El Verdugo», los seleccionaremos todos juntos, botón derecho y «extraer aquí».

7º - Ya está. Ya disponemos de la película para poder verla cuando mejor nos plazca.

8º - Si alguien tiene algún problema puede comunicármelo a ver si yo puedo echarle un cable.

9º - C’est tout