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jueves, 12 de enero de 2012

FRANZ JOSEPH HAYDN



Franz Joseph Haydn fue un tío simpático. Músico y muy bueno, nació en 1732 y murió en 1809; se le considera austriaco. Haydn es uno de los más grandes, asentó los cimientos de una de las estructuras más importantes y exitosas de la historia de la música, genuina del Clasicismo: la forma sonata; también apuntaló las bases de la sonata. No es lo mismo: una sonata es una composición musical que tiene varios movimientos; la forma sonata es la estructura interna del primero de esos movimientos. Ambas estructuras son las que se aplican a: todo tipo de sonatas, es decir, básicamente todas las escritas para piano solo o piano y cualquier otro instrumento; el trío, compuesto por violín, viola y chelo o cualquier otra combinación; el cuarteto de cuerda, forma que además da nombre a un género; otras agrupaciones camerísticas, como el quinteto o el sexteto sexteto; la sinfonía, casi nada; el concierto para instrumento solista con acompañamiento orquestal, que tampoco está nada mal. Claro, resumo mucho porque esto no es una clase de conservatorio y ya ha sido bastante el rollo moruno que he soltado; de proseguir con la explicación pasaría ya a rollo macabeo, y no estamos para excesos. Quien desee ampliar conocimientos que se apunte a un conservatorio y así ya no entenderá nada de nada. Sólo queda resaltar que todo oyente asiduo de música clásica comprenderá la importancia de estas estructuras en tanto en cuanto seguro segurísimo que habrá escuchado una o cientos de las combinaciones señaladas.

Casa natal

Su vida no fue un camino de rosas. No obstante, trabajador como él sólo, se abrió camino haciendo de casi todo. Ya de chaval, se ganó la vida cantando en la catedral de San Esteban, en Viena, trabajo que hubo de dejar cuando cambió la voz; o lo dejaba o tenía que pasar por el barbero, que en aquél entonces hacía muchas más cosas con su navaja que afeitar barbas.


Partiendo de la nada alcanzó las más altas cimas de la miseria, a saber, consiguió llegar a lacayo, sí, lacayo: el trabajo más seguro e importante que consiguió Haydn fue el de músico de corte de la muy famosa y acaudalada familia Esterházy, cargo que equivalía al de lacayo, de hecho, todas las mañanitas temprano, nuestro amigo Joseph se tenía que poner su librea de lacayo y hacer de casi todo menos quitar el polvo y echar de comer a las gallinas: tenía que escribir música para todas y cada una de las ocasiones que así lo requerían; tocar él mismo música de cámara con quien le mandasen, en ocasiones con algún miembro de la familia Esterházy, con el enorme sufrimiento que conlleva tocar con un amateur que no hace más que equivocarse y al que dada su posición no puedes romperle el violín en la cabeza, eso es un martirio;


tenía que montar las óperas que se representaban en la corte. Cada semana se interpretaba en palacio dos óperas, dos conciertos, más todas las obras para ocasiones que ya hemos mencionado; claro, toda esa música había que escribirla, ¡y sin el Finale 2012! Era un trabajo inmenso y de una enorme responsabilidad que Haydn llevaba adelante con el mejor de los humores y ocultando sus crisis depresivas que sólo confesaba epistolarmente a alguna amiga. Entre tanto se casó con una tal Maria Anna Aloysia Apollonia Keller, más conocida por Poli. No obstante, Joseph, de quien estaba enamorado era de la hermana de Poli, por lo que el matrimonio fue un fracaso. Haydn, y al parecer también Poli, tuvo sus aventuras amorosas y romances con las que satisfacer sus necesidades afectivas, y también las otras.


En la historia de la música, Haydn es un eslabón fundamental: recogió el testigo del gran Carl Philipp Emanuel Bach, quien ya había llegado muy lejos, y se lo pasó a Beethoven, de quien fue profesor aunque se llevaron fatal; hay que decir que Beethoven no se llevó bien con nadie en su vida, tenía un mal carácter que no se podía aguantar ni a sí mismo, claro, no le faltaron razones. El catálogo de las obras de Haydn es inmenso; sólo un ejemplo: sinfonías escribió 104. El listado completo de su obra lo llevó a cabo Anthony van Hoboken entre los años 1957 y 1978; por esa razón las obras de Haydn se enumeran con el diminutivo del apellido de este hombre, «Hob».


Tal como hemos dicho al principio, Haydn, fue un tío simpático, tenía un excelente sentido del humor, como persona inteligente que era. Muchas de las sinfonías, y otras obras que escribió, encierran bromas más o menos evidentes. Ya volveremos, ya, a visitar la música de este maestro y pondremos algunos ejemplos de esa guasa que tenía el tío.


O no, mira tú por dónde aquí a mano tengo un cuarteto famoso por su último movimiento. El cuarteto es Hob. III, nº 38 en mi bemol mayor, subtitulado «Der Scherz», esto es, «La broma». La broma se encuentra en el cuarto y último movimiento, Finale. Presto, de este bello cuarteto. Y es que gastar bromas con la música no es difícil; lo difícil es gastar una broma componiendo una música realmente bella e interesante; pero Haydn no tiene bastante con eso, todavía riza el rizo y hace un rizo, es decir, consigue que este movimiento se convierta en un bucle. Para entender todo lo que acabo de explicar no hay más que disfrutar de la audición de este bello y alegre movimiento y prestar especial atención a su final; por un lado hay que imaginarse en una sala de concierto y adivinar en qué momento empezar a aplaudir; por otro lado, hay que escuchar el último motivo, la última frasecita del movimiento, y compararlo con el motivo inicial.



Bromas aparte, que escribió muchas y muy buenas, la música de Haydn es de las más bellas jamás escritas. Elegancia, belleza, sencillez, concreción, todo lo necesario para que una obra de arte sea sublime puede encontrarse en cada página de este gran maestro. Para finalizar con esta primera visita a Haydn propongo escuchar el primer movimiento de su sonata para piano, Hob. XVI, nº 2 en sol menor, en tres versiones distintas. Antes que nada hay que hacer una observación: la sonata está en sol menor pero en la primera interpretación suena un poco más bajo dado las características del instrumento; en la tercera, y para poder ser convenientemente adaptada, ha tenido que transportarse la pieza a la tonalidad de si menor.


En primer lugar escuchemos este movimiento en interpretación de Ursula Dutschler tocando un fortepiano, es decir, lo que hoy en día se conoce como un «instrumento original». No se sabe con exactitud para qué instrumento escribió Haydn sus sonatas para «piano»; hoy en día decimos «piano» pero en aquella época no existía este instrumento tal como lo conocemos hoy en día. No obstante, se habían hecho los primeros intentos de construir un instrumento de teclado que tuviese la capacidad de hacer gradaciones dinámicas, es decir, que pudiese no sólo tocar piano (suave) o forte (fuerte) sino que además pudiese pasar de una intensidad a otra de una manera paulatina, gradual. Bien, eso es un fortepiano; suena distinto que un piano moderno, más suave y con un timbre más dulce:


www.megaupload.com/?d=W47L5V70

Ahora escuchemos este movimiento tocado en un piano actual, posiblemente un Yamaha gran cola de concierto: la interpretación es de nuestro amado Sviatoslav Richter.



Por último, escuchemos esta pieza en una transcripción para guitarra de ocho cuerdas, es decir, una interpretación «original», que no con un «instrumento original». Últimamente se están construyendo multitud de variantes de la guitarra clásica para mejorar ciertas características de este instrumento. Así, a esta guitarra, además de añadirle dos cuerdas se le ha adosado una caja de resonancia suplementaria; como se puede observar en la carátula del cedé se trata de todo un armatoste:


Toca Paul Galbraith:


http://www.megaupload.com/?d=K3EG8Y96



P. S. Una vez más pido disculpas por los enlaces de Megaupload que habrá que copiar y pegar, no entiendo por qué salen unos en azul y otros en negro.

2 comentarios:

  1. Haydn, ese gran desconocido.

    La sombra de Mozart es alargada y el morbo que genera su personalidad de niño prodigio ha eclipsado, al menos para el gran público, la figura de J. Haydn.

    Encarna Haydn la quintaesencia del clasicismo.

    En muchos aspectos hasta me gusta más que Mozart.

    Los cuartetos. Por ejemplo: Cuarteto del Emperador, cuarteto de las quintas, etc.

    Los oratorios: La Creación, Las Estaciones.

    Sonatas para pianoforte, ciertas sinfonías ( London, Pauken...)

    Incluso hay una sinfonía (no recuerdo cuál) que en un movimiento se van levantando los músicos y se marchan uno a uno, reduciéndose cada vez más el número de ejecutantes hasta que el violín primero dice: Bye, bye.

    Dicen que era una forma de pedir al archiduque de turno más vacaciones para poder ver a la familia.

    También dentro del Cuarteto del Kaiser, el movimiento lento es el que dio origen a la música del himno de Alemania. Son unas variaciones dulcísimas. Una verdadera joya.

    Muy buena entrada sobre Haydn en su blog. Se agradece mucho.

    Un afectuoso saludo.

    C. Pescanova.

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    1. Haydn es uno de los más grandes músicos de la historia. Es muy socorrido eso de decir "es uno de los más tal de la hitoria", pero a veces lo socorrido es lo más acertado y breve.

      Es proverbial el buen carácter de Haydn, su sentido del humor y bonhomía. Se preocupó y ocupó de sus amigos, de los músicos de la orquesta de los Esterhazy. No recuerdo qué cuarteto en particular pero en uno de ellos el último movimiento termina engañando al público... para concluir de idéntica manera como comenzó, creando así un maravilloso bucle.

      Las sonatas para piano de Haydn hay que estudiarlas, o al menos escucharlas con suma atención, todas, absolutamente todas. Son, quizá, superiores a las de Mozart.

      Gracias por su participación

      Un cordial saludo

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