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miércoles, 1 de febrero de 2012

KHACHATURIAM



Aram Khachaturiam, (Արամ Խաչատրյան en armenio, Аpaм Ильич Xaчaтypян en ruso) Ari para los amigos, fue un compositor armenio (creo que trabajó para «aquí Radio Armenia» o algo) que vivió entre 1903 y 1978. No es un compositor que sea la bomba, es un compositor de los normalitos. No obstante escribió algunas páginas inspiradas, con melodías de esas que gustan a todo el mundo, menos a los muy muy listos, claro. Vivió en la URSS casi toda su vida, sin embargo, aquí en España, durante el más rancio franquismo, se le conocía y admiraba como a pocos. Su célebre «Danza del sable» hacía las delicias de cualquier amante de la música. Se podría decir que fue una víctima de la historia: en 1948 «fue acusado por el Comité Central del Partido Comunista de tendencias burguesas y antirrevolucionarias detectadas en sus composiciones (con una variante del detector Geiger). Junto a él, fueron también denunciados Shostakóvich y Prokófiev» (Wikipedia), toma castaña pilonga.


Pero con sabio criterio dijo que no, que se había equivocado y que en lo sucesivo iba a ser un niño bueno (o malo, según se mire). Fue perdonado, lo cual para aquellos salvajes suponía que de momento no lo mandarían a un gulag en Kolimá, Siberia, pongamos por caso.


Cuando murió Stalin volvió a las andadas y donde dijo digo dijo Diego... En fin, un pitorreo. Curiosamente escribió una obra escénica llamada «La viuda valenciana», a partir de Lope de Vega; no conozco esa pieza ni conozco a nadie que la conozca: espero que no se trate de algo parecido a «El virgo de Visanteta», dios misericordioso, cuyo título completo es: «EL VIRGO DE VISANTETA Y EL ALCALDE DE FAVARA, ó EL PARLAR BÉ NO COSTA UN PACHO. Escrita en vers, y una poqueta brosa per UNA MUSA mes puta que les gallines», título que al estar escrito en la lengua de San Vicente no es necesario traducir pues, como los sermones de este santo varón, también es comprendido doquier. También escribió otras cosillas. Traigo, porque el azar me ha puesto a mano, un par de ellas. En primer lugar el muy célebre adagio de su suite para ballet «Spartacus», en interpretación de la Royal Philharmonic Orchestra dirigida por Yuri Temirkanov:




Pero a mí, la pieza que quizá más me guste de este armenio sea el vals de su suite «Masquerade». Aquí tenemos oportunidad de escucharlo dirigido por el propio compositor junto a la Philharmonia Orchestra en el año 1954:



El amigo Aram escribió una obra para orquesta y coros mixtos titulada «Poema a Stalin. Canción de los Ashug». ¿Y?


P. S. El lector avisado habrá notado que mi ritmo de publicación ha bajado considerablemente. Un par de buenos alumnos me escribieron ayer diciéndome que estaba cuatro días sin publicar, preocupándose por mi salud. Y sí, es mi carencia de salud la responsable de mi falta de inspiración y ánimo para escribir. Estoy un poco fornicadito, pero pronto estaré mejor. Nadie se preocupe: mis dolencias y enfermedades son crónicas y de cierta gravedad pero, de momento, no mortales. Agradezco a G. y P. sus respectivos emails.

P. S. (2). Tengo entendido que desde el mismo reproductor de audio desde el que pueden escuchar la música que para ustedes selecciono puede bajarse la pieza que reproduce. Es cuestión de ir haciendo clic por aquí y por allá hasta dar con el «bájate Sésamo».


2 comentarios:

  1. Gran tipo este Khatchaturian. Spartacus fue de lo primero que toqué con la banda cuando era un nano petano! Y el vals de Masquerade muy muy bonito también.

    Y por cierto, tiene un trio para clarinete, violín y piano sobre temas armenios que es una pasada.

    Un abrazo mestre, que te he tenido abandonado unos días. Ponte bueno ya, haz el favor!

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    1. En efecto, ya me tenías preocupado, pero he pensado que tu ausencia era debida a los exámenes. Yo también toqué de nano en una banda: Spartacus no la toqué nunca pero recuerdo que cuando tocamos la célebre "Marcha eslava" de Tchaikovski disfruté como un bellaco.

      Intentaré ponerme bien lo más rápido posible. Bueno, bien no, "aceptablemente mal"...

      Un abrazo, Joseph

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