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miércoles, 29 de febrero de 2012

NIKOLAI KAPUSTIN


Nikolai Kapustin es un pianista y compositor ucraniano (ruso ucraniano dice la Wikipedia) nacido en 1937. Hasta ayer noche que no tenía ni idea de la existencia de este hombre, me lo descubrió un buen amigo al enviarme un vídeo de Youtube, buen amigo a quien le doy las gracias desde aquí.

Digo de entrada que la música de este compositor me entusiasma. Hoy en día, los compositores, hacen música de todo tipo, de todo tipo y de todo tipejo. Dado que, al parecer, lo único realmente valioso y digno de tener en cuenta es lo que de novedoso encierre una composición, muchos de los compositores actuales hacen verdaderas mamarrachadas; muy novedosas, eso sí. Cuando los sufridos alumnos de composición han de escribir alguna cosa para su asignatura ya se pueden dar prisa y entregarla esta tarde mejor que mañana si no quieren encontrarse con la siempre desagradable y frustrante sorpresa de que lo que han compuesto ya lo ha escrito alguien VEINTITRÉS minutos antes, en cuyo caso, lo que con mayor o menor esfuerzo has plasmado en unos cuantos pentagramas o en un tetrabrik de Don Simón, será lanzado a la papelera sin haber tan siquiera sido corregido, y sin tan siquiera ser debidamente encestado en la misma.

A este ucraniano le importa tres pitos lo novedoso. El buen hombre piensa, siente, cree que tiene algo que decir, lo escribe y encima es capaz de tocarlo él mismo al piano, lo cual, ya de por sí, no es moco de pavo:


Esto que acaba de tocar es su Impromptu, op. 66, no. 2, música de una dificultad que no se la salta un galgo. Como ya habrán podido apreciar su música tiene un fuerte sabor a jazz. En efecto, él mismo dice que, aunque nunca ha pretendido ser un pianista de jazz, pues se considera compositor ante todo, le interesa mucho la improvisación. No obstante, él improvisa y luego elabora, perfecciona y pule lo improvisado. Claro, eso lo puede hacer él, porque posee una brillante técnica pianística, no en vano fue alumno de Blumenfeld, profesor también de Horowitz. Pero su música no está sólo influida por el jazz, el jazz de calidad: también podemos escuchar en ella influencias del pasado en el  uso de estructuras de danzas antiguas, al estilo de Johann Sebastian Bach; el sabor de músicos eslavos, como Rachmaninoff o Scriabin, demuestran también un conocimiento serio del folclore. En definitiva, música, música sentida, pensada, elaborada, música que emociona y que al mantener muchos atributos de lo que siempre se ha entendido por música no se distancia del oyente, pues este es capaz de reconocer repeticiones, transposiciones, ritmos y otros de estos ancestrales elementos musicales.  


Entre sus obras destacan los seis conciertos para piano, las veinte sonatas para piano, así como variaciones, estudios y preludios para este instrumento. Escuchemos ahora, al tiempo que podemos seguir la partitura, su «Estudio nº 8», el «Finale» de sus «Estudios de concierto». También toca el propio Kapustin:

 
La pianista Catherine Gordeladze nos ofrece su versión de esta misma pieza:




Para finalizar escuchemos su «Toccatina, Op. 40» en interpretación de la pianista Shan-shan Sun:



Espero que hayan disfrutado con la música de este señor de aspecto tan poco moderno y tan poco preocupado por ser novedoso, que sólo intenta decir, transmitir lo que piensa y siente.

7 comentarios:

  1. Tienes razón en lo que dices, nunca te negaré este punto de vista. Pero seguramente este señor a mi edad musical no hacía esto, o sí. Me da igual. Dejanos soñar con una música propia (que no nueva) y de calidad. Aunque no la podamos interpretar. (Aunque para mí también tiene valor el que el propio compositor pueda tocar su obra, pero el bombardino es límitado, mi mente menos)

    Saludos agradecidos por esta entrada.

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    1. Si no os dejase soñar con la posibilidad de escribir una música propia y de calidad, es más, si no estuviera dispuesto a ayudaros con todos mis medios a hacer ese sueño realidad, me retiraría a vender globos... Por eso es que, en ocasiones, os hablo como lo hago, para intentar haceros ver en qué punto os encontráis y por qué camino, por cuáles sendas, debéis seguir caminando en busca de esa música propia y de calidad. Kapustin ha conseguido un punto de encuentro entre sus ideas, sus conocimientos y la materialización de ambos elementos; es capaz de sentarse al piano y decirnos: «Mirad, yo creo que esto es así, y esto otro de esta otra manera, y esto me gusta, y aquello no, etc.» Coherencia y equilibrio entre los distintos aspectos que constituyen la creación artística. En cuanto a los límites de la mente de cada cual ya sabes que soy de la misma opinión, salvando las distancias, que este señor de la derecha llamado Wittgenstein (justo encima del que se está fumando un Marlborito).
      Gracias a ti, amigo Gerard

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  2. Realmente ha sido un hallazgo de los últimos años. Ya no es normal, cosa que sí lo era en el siglo XIX, escuchar al compositor interpretar sus obras de memoria! con una pulcritud y técnica excelentes. Los preludios y fugas en todas las tonalidades (como Bach) son increíbles. Me paso días para poder pulir su toccatina y además escribe obras orquestales, camerísticas... un genio! producción extensa, nivel altísimo para la interpretación, llevando al "jazz" a una categoría jamás oída. Y sin saber por qué toda su producción está en internet libre de derechos para poder descargarla (o ahora ya no...glups!!) Gracias por mencionar a este hombre de aspecto sencillo y feíto que hace que los pianistas u otros músicos pudiéramos soñar con tocar sus obras cuando estudiábamos y de abrir otros derroteros un poco más "chachis" que la pesada música mal llamada contemporánea que aburre y aburre y que ,aunque te paguen por estrenar, no hay quien la soporte. Queremos más Kapustins!!!
    Jordi Romero

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    1. Jordi, cuánto, me alegra escuchar a alguien que, como tú, habla desde la sinceridad, la cordura y el sentido común. Hoy en día es difícil escuchar música acabada de escribir interpretada por su autor, o imposible... Pero hemos llegado al increíble extremo de que sea difícil escuchar a un profesor de composición tocar al piano el más simple minué. Y sí, la música llamada de vanguardia aburre, aturde, enfada. En realidad ya no es necesario que la toque su autor, aunque podría: coger una escoba y liarse a palos con un teclado sabe hacerlo cualquier chiquillo de la calle. La música llamada de vanguardia se ha convertido en el refugio de un puñado de charlatanes pretenciosos e ignorantes que no saben escribir una redonda con un euro. El otro día, en una de mis últimas entradas, comentaba con respecto a Heinz Holliger, que vi con mis propios ojos en un documental, cómo tocaba al piano pasajes increiblemente difíciles de una obra orquestal suya para explicar esto o aquello. Hace falta mucha gente como Kapustin: señores que saben y sienten música, que son capaces de escribirla con un lápiz y un papel, y que además sean capaces de interpretarla al piano. Siempre es alentador leer opiniones como la tuya.

      Gracias por tu comentario.

      Un cordia saludo

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  3. Hablando desde el sentir y la apreciación intuitiva (mis conocimientos musicales formales son bastante medianos) las combinaciones -y fusiones- melódicas, armónicas... del señor Kapustin son una invitación musical rica.
    Jazz, sí. 'Se la goza', dicen por acá: Impromptu, op. 66, no. 2 ; El finale, y etc.

    un quijote

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    1. Ya ha visto como su sentir es compartido: el comentario anterior al suyo es una muestra de ello. Sin embargo su música sigue apartada de las salas de concierto, no se analiza en los conservatorios... al menos aquí en España. Se sigue la política de esconder lo bueno para no evidenciar las porquerías que se escriben por aquí bajo el elástico manto de la música contemporánea o experimental; por otro lado, tampoco son capaces de reconocer lo bueno, y no me pregunte usted quiénes. Sigamos nosotros a la nuestra, disfrutando de este goce con la buena música.

      Un afectuoso saludo

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  4. Kapustin... que gran compositor y pianista. Sus obras para piano son bastante difíciles de tocar (llegar a interpretar aceptablemente el estudio n 1 de los 8 estudios de concierto me llevo mas de un mes), y a su vez muy bellos y entretenidos. Uno nunca se aburre escuchando o tocando sus obras. Es una lastima que ahora se haya complicado tanto para conseguir sus partituras por internet.

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