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viernes, 10 de febrero de 2012

WINTERREISE - 3, GEFROR'NE TRÄNEN - FRANZ SCHUBERT


Winterreise - 3, Gefror'ne Tränen

Lágrimas heladas
Tr.: Andrés Neuman

Por mis mejillas, gotas
resbalan congeladas:
¿cómo no me di cuenta
antes de que lloraba?

Ah, lágrimas, mis lágrimas,
¿no alcanzáis ningún fuego?
¿Como el rocío al alba
os convertís en hielo?

De un corazón ardiente,
sin embargo, brotáis
¡como para fundir
todo el hielo invernal!


Lágrimas heladas
Tr.: Fernando Pérez Cárceles

Heladas lágrimas caen
por mis mejillas;
¿no había notado quizás
que había llorado?

¡Ay!, lágrimas, lágrimas mías,
¿sois tan tibias
que os tornáis en hielo,
como el frío rocío de la mañana?

Y, sin embargo, brotáis desde la fuente
 del corazón tan ardientes,
como si quisierais fundir
todo el hielo del invierno.



¿Qué es el llanto? No es fácil encontrarle un sustantivo, tampoco un adjetivo. Quizá lo más adecuado sería decir que es una función del organismo humano que acontece cuando este se ve sometido a ciertas circunstancias. Organismo humano, en general, masculino y femenino (desconozco si los animales lloran). Todavía vivimos en una sociedad en la que cuando un hombre llora es considerado «menos» hombre (¿?), más débil, más ¡cobarde! (pecador de la pradera). «Llora como mujer lo que no supiste defender como hombre» La frase queda bien, esa contraposición se desliza suavemente y, sin darse uno cuenta, se le cuela en el imaginario. El llanto, lejos de empobrecer al hombre, lo enriquece, le da plenitud; al ser un mecanismo que comparten ambos sexos, estos se igualan, se comprenden mejor, tienen un vínculo más que les une y no los distancia. Qué dramáticamente hermoso es ver a un ser humano llorar por una causa justa o justificada. También se puede llorar por melindre, claro. También se llora de risa, falsa paradoja. Hombres y mujeres del mundo: lloremos a placer cuando así nos lo pida el cuerpo.



Nuestro anónimo viajero llora. Llora por amor, mejor dicho, por desamor. ¿Quién no ha llorado por desamor?: poca gente, supongo. La separación forzosa, más o menos definitiva, de personas amadas causa dolor y el dolor suele desencadenar el llanto. Nuestro amigo llora sin percatarse, quizá sea ese el llanto más amargo, el más «ardiente»; ardiente, pero que, sin embargo, el frío invierno del camino, hiela, hace hiel/o. Qué situación horrenda, caminando en el frío invierno, con lágrimas que brotan sin aviso y se hielan. La imagen creada por Müller es realmente dramática.


¿Cómo expresa Schubert esta amargura? El modo más evidente podemos encontrarlo en los compases del 20 al 22: por un lado, la segunda menor descendente siempre ha significado dolor y todo lo relacionado con él; pero Schubert da un paso más y hace chocar la apoyatura desde la que se va a descender de segunda menor con una novena en el bajo que resuelve en octava; en este pasaje el texto está diciendo Ei Tränen, meine Tränen, es decir, «Ah, lágrimas, mis lágrimas»; una disonancia tan desnuda, en tiempo fuerte, da la sensación, además de expresar dolor, de algo que se desliza, que resbala; resbalan las lágrimas causadas por el dolor. 

A pesar de la dureza de la disonancia, novena menor exenta en tiempo fuerte y en partes extremas, no suena hiriente, horrísona; esa es una de las más grandes virtudes de Schubert: hacer que lo que aparente, escolásticamente suena mal, y además está bastante prohibido, se convierta en algo sencillo y «bello», en algo que sólo el análisis manifiesta su supuesta dureza.


Además de estas disonancias señaladas, en el transcurso del Lied encontramos muchas otras, tanto melódicas como armónicas, en particular intervalos disminuidos. Este tipo de intervalos, son lo que, en la música de Bach y en la de los compositores de su época, son denominados como passus duriusculus, «pasos de cierta dureza» cuando son por grados conjuntos y saltus duriusculus los que van por salto. Esta terminología proviene del arte de la retórica, que como es sabido, era la poética (alumnos: buscad en el diccionario «poética») de la composición musical de esta época, el Barroco, y tiempos anteriores. Quizá vuelva sobre este apasionante tema en alguna entrada más adelante. El Romanticismo, es evidente, queda muy lejos del Barroco, pero era tal la eficacia expresiva de estas denominadas «figuras musicales» que se siguieron empleando, y desarrollando, en épocas posteriores.


Analizar la música, sobre todo cuando acompaña un texto, observando estas antiguas prácticas es considerado por muchos fantasía, forzar la imaginación para ver cosas donde no las hay. Evidentemente yo no soy uno de esos; muy al contrario, afirmo que un compositor escribe la música intentando, por todos los medios, expresar lo que ese texto dice; es más, la única explicación plausible a una música determinada es la que se encuentra al entender el texto. Es decir, ¿por qué razón un compositor escribe tal música y no tal otra? ¿porque así le da la gana, por capricho? Evidentemente, no. Lo hará valiéndose de todos los recursos para que su música ayude al oyente a entender el texto, a que encuentre coherencia entre los dos elementos, música y letra; y, además, si es un buen compositor, intentará hacerlo esculpiendo un objeto bello.


¿Quién puede no asociar el preludio de este Lied con el caminar, con los pasos del protagonista? La síncopa del tercer compás, re bemol, ¿no querrá expresar la sorpresa del caminante al percatarse de que llora? Supongamos que no tiene nada que ver la música con el sentido del texto; entonces, ¿por qué escribe Schubert ese comienzo con notas en staccato y esa síncopa? ¿Porque así se le antoja? ¿Porque le da la real gana y no se le ocurre otra cosa mejor, o peor?


Es difícil escoger versiones. Esta tarea sí que puede hacerse un poco a capricho, pues muchas versiones hay y muy buenas. En el reproductor dice quiénes son los intérpretes. Cuando la información no sea muy detallada pueden consultarse las entradas anteriores del Winterreise. Téngase presente que manipulando el reproductor puede bajarse la versión que reproduce.












Aquí una partitura muy bonita que he encontrado del ciclo completo:

http://www.mediafire.com/?iea97onkdtveryn

P. S. Intentaré darme un poco de prisa con el Winterreise, ya sé que lo he tenido muy abandonado y se me va a acabar el invierno. En todo caso seguiríamos el próximo invierno...

2 comentarios:

  1. Y que vengan muchos más inviernos para todos. Será que seguimos aquí disfrutando, como siempre.

    Ya te echaba de menos Carlos.

    ;)

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    Respuestas
    1. Mi querido amigo Manu, esa era precisamente la idea que quería transmitir, que queden muchos inviernos por delante para continuar nuestro viaje, la has pillado, eres un pillo... Me alegra mucho recibir noticias tuyas, siempre me alegra y siempre agradezco tus comentarios.
      Un fuerte abrazo

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