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miércoles, 27 de junio de 2012

¿TIENE USTED TIEMPO PARA LA BELLEZA?


De la que voy a hablar hoy es una anécdota muy conocida, muy famosa. En mi modesta opinión creo que las cosas se exageraron un poco; hoy en día, la gente, tenemos siempre tanta prisa que se nos ha olvidado que a menudo vale la pena detenerse un momento, o, aunque sea demorar un poco el paso, para contemplar una puerta, un perro, un árbol, un niño, un anciano, un pajarillo. En el caso de la anécdota de hoy hay otro factor: la mayoría de la gente no distingue una buena de una mala música, un buen intérprete de uno malo. Desde luego que si yo hubiera pasado en el momento en cuestión por el lugar de los hechos sin duda me hubiera parado, me hubiera quedado todo el tiempo, posiblemente hubiera llorado de emoción, incluso hubiera echado algún dólar. Pero yo soy músico, distingo un buen músico antes de escucharlo, e incluso cuando no se trata de un gran músico, sólo un músico digno, que toque con honradez, me detengo a escucharlo: recuerdo dos casos; uno en el que un chaval tocaba una tuba; otro en el que una asiática tocaba un cacharro que me dejó sin respiración. Al primero lo escuché aquí, en Valencia; a la segunda en un país lejano y casi desconocido Luxemburgo. La cuestión es que esta anécdota la he encontrado narrada por Eduardo Galeano en su libro «Los hijos de los días», Editorial SIGLO XXI. Dice así:

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Enero
12

La urgencia de llegar

En esta mañana del año 2007, un violinista ofreció un concierto en una estación de metro de la ciudad de Washington.

Apoyado contra la pared, junto a un tacho de basura, el músico, que más parecía un muchacho de barrio, tocó obras de Schubert y otros clásicos, durante tres cuartos de hora.

Mil cien personas pasaron sin detener su apurado camino. Siete se detuvieron durante algo más de un instante. Nadie aplaudió. Hubo niños que quisieron quedarse, pero fueron arrastrados por sus madres.

Nadie sabía que él era Joshua Bell, uno de los virtuosos más cotizados y admirados del mundo.

El diario The Washington Post había organizado este concierto. Fue su manera de preguntar:

-¿Tiene usted tiempo para la belleza?-

*****************


Rachmaninoff - Vocalise



Fauré - Après un rêve




Massenet - Pourquoi me réveiller




Strauss - Morgen (con Anna Netrebko)




Y ustedes, ¿han encontrado un momentito para la belleza?

3 comentarios:

  1. Si leemos este blog, sin duda es porque hemos encontrado nuestro momentito para la belleza...

    Mucha salud!!

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    1. Muchas gracias por su comentario y por sus buenos deseos. Sigamos, pues, disfrutando de ese bien que es la belleza, dondequiera que la hallemos, y que no nos importe pararnos un momentido a contemplarla, a deleitarnos en y con ella. Aprisita ya tienen que ir a la fuerza los de la foto de aquí al lado, los que llevan cascos y mochilas...

      Un afectuoso saludo

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  2. Por si tú o alguno de los visitantes quieren echarle un vistazo, aquí tienen la gravación del momento en cuestión

    http://www.youtube.com/watch?v=myq8upzJDJc

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