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domingo, 11 de noviembre de 2012

RAVEL - CONCIERTO EN RE MAYOR (LA MANGA VACÍA DE UNA CHAQUETA)



Una mujer dice:
—Sordo o loco, el caso es que ha vuelto. Y tú
también has vuelto.
Se sienta encima de las rodillas del hombre a
quien le falta un brazo. El hombre dice:
—Tienes razón, guapa, he vuelto. Pero, ¿cómo
voy a trabajar? ¿Con qué voy a sujetar las tablas
para serrarlas? ¿Con la manga vacía de mi chaqueta?
Otro joven, sentado en un banco, dice, riendo:
—Yo también he vuelto. Sólo que estoy
paralizado por abajo. Las piernas y todo lo demás.
Ya no me empalmaré nunca más. Habría preferido
morirme de golpe, mira, quedarme allí, de una vez.
Otra mujer dice:
—No estáis contentos nunca. Los que veo
morir en el hospital dicen: «fuese cual fuese mi
estado, me gustaría sobrevivir, volver a mi casa,
ver a mi mujer, a mi madre, no importa cómo,
vivir un poco más aún».
Un hombre dice:
—Tú, cierra el pico. Las mujeres no han
 visto nada de la guerra.
La mujer dice:
—¿Que no hemos visto nada? ¡Imbécil!
Nosotras hacemos todo el trabajo, tenemos todas
las preocupaciones: alimentar a los niños, cuidar a
los heridos... Vosotros, una vez acaba la guerra,
sois todos unos héroes. Muertos: héroes.
Supervivientes: héroes. Mutilados: héroes. Y por
eso habéis inventado la guerra vosotros, los
hombres. Es vuestra guerra. Vosotros la habéis
querido; ¡hacedla pues, héroes de mierda!
Todos se pusieron a hablar y a gritar.
El viejo, cerca de nosotros, dijo:
—Nadie ha querido esta guerra. Nadie, nadie.
Nosotros salimos de la bodega; decidimos volver a casa.
La luna ilumina las calles y la carretera
polvorienta que lleva a casa de la abuela.

Agota Kristof, «Claus y Lucas» (EL ALEPH), págs. 90 y 91.

La entrada de hoy va a estar dedicada al «Concierto para la mano izquierda en re mayor», compuesto entre 1929 y 1931 por Maurice Ravel. Se trata de un concierto en un solo movimiento (Lento - Andante - Allegro - Tempo Primo). Este concierto le fue encargado a Ravel por Paul Wittgenstein, hermano del importante filósofo Ludwig, pertenecientes a una familia poseedora de una inmensa fortuna. 
Ludwig Wittgenstein
Paul Wittgenstein
Paul (1887 - 1961) fue pianista y gracias a la elevada posición de su familia tuvo la oportunidad de tocar a muy temprana edad en el palacio familiar a dúo con Brahms, Mahler y R. Strauss, entre otros.
Su debut público tuvo lugar en 1913, cuando contaba 26 años, acontecimiento que pasó bastante desapercibido. En el 14 comenzó La Gran Guerra y fue llamado a filas, en cuya contienda tuvo la terrible desgracia de perder su brazo derecho. No obstante, una vez superada la consecuente depresión, se dedicó a realizar numerosas transcripciones para la mano izquierda de una gran cantidad de obras del repertorio pianístico tradicional, así como a encargar, a golpe de talonario, nuevas obras de todo tipo a los compositores del momento con la única condición de que la parte de piano estuviese concebida para la mano izquierda. 
De este modo medraron muchos compositores, como el últimamente rescatado del olvido Erich Wolfgang Korngold, y ganaron un buen dinero otros que ya gozaban de un gran reconocimiento: Prokófiev, Hindemith, Britten... Unos cinco o seis mil dólares pagaba Paul por concierto, una verdadera fortuna en aquellos tiempos (¡y en estos!). Ravel aceptó el encargo de componer el célebre concierto que nos ocupa por la bonita suma de $5000. Una vez terminada la obra, que incluía una cláusula impuesta por Paul según la cual sólo él tendría los derechos de ejecución durante cinco años, comenzaron las diferencias entre pianista y compositor. En efecto, Paul, desde el primer momento, introdujo cambios en la partitura de Ravel que le permitiesen un mayor lucimiento. «Paul escribió a Ravel a París aduciendo que a todos los intérpretes se les debía conceder cierta libertad. "¡Los intérpretes no deben ser esclavos!", afirmó, a lo cual respondió Ravel: "¡Los intérpretes son esclavos!"» (1). Hoy en día no lo expresaríamos de ese modo: «esclavos»; sencillamente diferenciamos entre intérpretes que procuran ser lo más fieles posible a la partitura y transmitir el mensaje que ellos creen entrever entre notas y demás y otros que se toman las composiciones como si sus autores las hubieran escrito sólo para lucir y explotar su virtuosismo y transmitir que tocan su instrumento mejor que nadie. Bien, hay extensa y muy detallada información por Internet, así como en una amplísima bibliografía, sobre lo hasta aquí expuesto.
De modo que nosostros a lo nuestro. Escuchemos este concierto interpretado por Hélène Tysman, de 29 años de edad, acompañada por la Symphony Orchestra of the Liszt School Of Music dirigida por Nicolás Pasquet:

Ahora por Abdel Rahman El Bacha bajo la dirección de Marc Soustrot:


Por último, y aunque no tenga nada, o casi nada, que ver con esta entrada, no puedo vencer la tentación de poner aquí un vídeo que he encontrado en Youtube. Se trata del segundo movimiento, Adagio assai, del «Concierto en sol» de nuestro autor en interpretación, como pianista y director, de Leonard Bernstein. Con este documento ponemos fin a esta entrada.


(1) «La familia Wittgenstein» Alexander Waugh. Lumen; pág. 252.

2 comentarios:

  1. Fantástico blog! Vaya descubrimiento para 2014!

    Felicidades Guerra y Paz!

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    Respuestas
    1. Me alegro de que sea de su agrado. Guerra y Paz le da la bienvenida.

      Muchas gracias por sus felicitaciones.

      Un cordial saludo

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