Páginas vistas en total

Seguidores

viernes, 14 de diciembre de 2012

BRUNO WALTER ENSAYANDO LA 2º SINFONÍA DE BRAHMS (Subtitulado en francés)

Bruno Walter, 1876 – 1962, fue un director de orquesta alemán de gran importancia en el mundo musical de la primera mitad del siglo XX. El hecho de que fuera colega de Otto Klemperer, Wilhelm Furtwängler, Richard Strauss y amigo íntimo de Mahler y Pfitzner nos da una muestra de la trascendencia de Walter. Nació en Berlín, en el seno de una familia judía, su apellido original era Schlesinger, apellido que cambió por el definitivo Walter a instancias de su gran amigo Gustav Mahler. El nazismo le ocasionó enormes dificultades: de su nacionalidad alemana original tuvo que pasar a la austriaca, posteriormente a la francesa y finalizó siendo estadounidense. 
Hoy he subido a YouTube para ustedes, y para el resto de la humanidad, el vídeo «Bruno Walter in rehearsal. JOHANNES BRAHMS - Symphony No. 2» con subtítulos en francés. Este vídeo pertenece a la misma colección que el de Ferenc Fricsay y Carlos Kleiber que subí con anterioridad. No obstante presenta notables diferencias con respecto a los mencionados. En primer lugar, y aunque la funda del vídeo promete cosas distintas, 
no dispone de subtítulos en español, razón por la cual he optado por los subtítulos en francés. El idioma utilizado en el vídeo es el estadounidense por parte del entrevistador y una especie de germano-estadounidense por parte de Bruno Walter. En segundo lugar no hay concierto tras el ensayo. Por último, Bruno Walter es entrevistado por un tal Albert Goldberg, sentados ambos en el jardín de la casa de Walter en Beverly Hills; durante la entrevista se puede escuchar el canto de algunos pajarillos. A su estancia en esta ciudad se referirá Walter como un «Allegretto grazioso», por su encanto apacible, mientras que al tiempo que vivió en Nueva York lo denomina «Allegro furioso».

Si he subido este vídeo ha sido principalmente para mostrar, una vez más, a los alumnos de dirección aquellas cosas que no se aprenden en clase. Si en los vídeos anteriores el interés radicaba en las indicaciones que los directores efectuaban a sus músicos durante los ensayos, en esta ocasión, además, podemos encontrarlo en las respuestas de Walter a las preguntas de su entrevistador. Las opiniones de Walter, algunas de las cuales –sobre todo a día de hoy- pueden causar cierta extrañeza, se refieren sobre todo a aspectos relacionados con la figura del director de orquesta así como a su relación con los músicos de una orquesta. Walter escribió multitud de ensayos, entre ellos: «Thème et variations» (1952), «Gustav Mahler» (1936) y «Von den moralischen el der Musik de Kräften» (1935).  Así, según se desprende del título de este último ensayo:

«Debo diferenciar entre el talento meramente musical de un director y sus cualidades intelectuales y humanas en general; también en sus criterios morales»

«Estas cualidades cuentan mucho para su carrera y para la calidad de sus interpretaciones». «Lo esencial para todo director de orquesta es su comportamiento hacia sus músicos, cómo influye sobre ellos con sus palabras sus gestos o sus miradas. Sus cualidades humanas son, de hecho, de una gran importancia. Si él es afectuoso y sincero, sus músicos, incluso aquellos de gran experiencia y rutina, le escucharán. Ellos aceptarán de verdad lo que les diga, si es sincero. Las cualidades morales del hombre son cruciales».
Walter con Rachmaninoff al piano
Para Walter «los conocimientos musicales sólo son una parte, ínfima. Si no se es un hombre que ame la naturaleza, si no se conocen los prados y los ríos, no podrá (un director) jamás dirigir la (sinfonía) Pastoral de Beethoven». «Si un director no tiene pasión, si no es capaz de caer en trance, no podrá jamás dirigir “Tristán e Isolda” de Wagner». 

En cuanto a sus preferencias musicales nos cuenta Walter que su primer amor fue Beethoven. Pero enseguida nos dice que «al mismo tiempo Schubert, aunque suponga un gran contraste. Schubert representa todavía hoy para mí la música en sí. Se trata de una predilección fundamental, una inclinación de mi corazón» Y pensar que por aquí Schubert, a diciembre de 2012, sigue siendo un completo desconocido… incluso por músicos profesionales… Más tarde vendría un acontecimiento fundamental en la vida de Walter: «… el gran evento, Wagner y su Tristán que escuché cuando tendría unos 14 años; tomó posesión de mi alma y cambió mi vida. Esto que digo no es exagerado». Sin embargo Mozart tardó algo más en entrar en su vida «porque se necesita cierta madurez para comprender la belleza». 
Y luego están sus bestias negras: «Soy refractario a todo lo que es artificial, y, a mi entender, esto es lo que son  la música atonal y el dodecafonismo. Sólo le diré esto de la música atonal: si usted quiere hablar correctamente, usted debe respetar la gramática. Usted debe emplear las palabras según las reglas gramaticales. Se debe hacer lo mismo con la música y seguir las leyes inmanentes». Sin embargo no tiene la misma opinión de toda la música culta de su época: dirigió muchas obras de Korngold, Barber, Weill; estrenó la célebre «Palestrina» de su íntimo amigo Pfitzner. Pero cuando pierde los estribos es cuando Goldberg le pregunta por el jazz: «No me provoque. El jazz es una afrenta para mí. Me siento degradado cuando lo escucho. La monotonía de la batería (aquí coincide con Chet Baker), el sonido estridente, los bajos asfixiantes son para mí realmente insoportables». «Y creo que la popularidad del jazz describe la inquietante civilización de nuestro tiempo». «Creo que el lugar del jazz en nuestra música es un poco como el papel de la caricatura y ... ¿cómo se dice? ... el de los gráficos de dibujos animados (Cartoon). Hay grandes artistas de la caricatura pero no hay que compararlos nunca con el verdadero gran arte de la pintura». Esta opinión del jazz es la que resulta más sorprendente. Quizá fuera debida a que el jazz en su época, o el jazz al que Walter tenía acceso, no era el que se está haciendo hoy en día. En la actualidad, y en mi opinión, sólo se están escribiendo dos tipos de música de alta calidad: la música contemporánea o de vanguardia, es decir, la música que sigue la línea de la música clásica, y el jazz de gran calidad. Es cierto que dentro de la llamada música contemporánea, o de vanguardia, se escribe cada porquería que tira de espaldas; asimismo, no todo el jazz es bueno, hay algunos que se creen que por tocar cuatro estándares con cuatro, o cinco, acordes más o menos elaborados ya están haciendo jazz. Sinvergüenzas siempre ha habido y en todos los oficios.

No me dilato más ni les aburro por más tiempo con mis divagaciones y exabruptos. Con ustedes, para ustedes, Bruno Walter al frente de la Vancouver International Festival Orchestra, ensayando la bellísima segunda sinfonía de Johannes Brahms, su primer movimiento, para ser exactos, ese que contiene un tema que es prácticamente idéntico al de la célebre canción de cuna del maestro hamburgués.


4 comentarios:

  1. Verdaderamente hermosa, Carlos, la 2ª Sinfonía de Brahms, que recuerdo de mis años mozos en el repertorio "portátil" y mochilero, por los Picos de Europa, con aquellas horribles grabaciones en cinta magnetofónica cuando no existía el MP-nada. Evocación pastoril de la 6ª sinfonía de Beethoven y de los Lieder eines Fahrenden Gesellen, que también formaban parte de mi fonoteca, especialmente "Ging heut Morgen übers Feld", escuchándolo todo al final de la jornada agotadora con mis camaradas errantes.
    El video es tan instructivo, profesor, como todos los que nos regalas; además me ha permitido practicar el francés y el inglés (con formación más básica en él) y todo el mundillo musical que hay detrás de una representación.
    Un abrazo, amigo profesor.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, querido Jano, por completar con tus apuntes mi entrada, en especial por tu referencia al hermosísimo Lied de Mahler, y encima interpretado por ese gran cantante que fuera gran amigo de nuestro amado Fritz Wunderlich, Hermann Prey. Qué hermosos momentos debieron de ser esos que cuentas con tus camaradas.
      Gracias, amigo Jano, muchas gracias por todo.
      Un afectuoso saludo

      Eliminar
  2. Una delicia de música, melodías bellisimas, ensayo extraordinario. Recuerdo el deleite al tocar esa sinfonía con una joven orquesta alemana en la que yo era de las pocas españolas que participaban,de las pocas veces en mi vida que la orquesta sonó como un único instrumento, los pelos de punta.

    Y si a esta bella música le sumamos las ideas de WALTER (no Weller sino Bruno)obtenemos la combinación musical explosiva.

    Es genial ver cómo se desarrolla el trabajo en una orquesta. Es una profesión extraordinaria formar parte de una aunque sea de atrilero, siempre y cuando se trabaje con un objetivo en común y primordial,la música. Funciona cuando el mensaje de la obra del compositor es interpretado por un director(competente) y transmitido a los músicos (tambièn competentes) y estos a su vez a los oyentes (competentes o no). Vamos todo un trabajo en equipo y un enmanchambramiento como la copa de un pino.

    Este video es un ejemplo del trabajo digno. Parece lamentable que hoy en día hayan directores que trabajen tan mal, con malas ideas y resultados con pinzas...y la sociedad los valore como si fueran la ostia... tan poco al servicio de la música, la gran perjudicada.
    Un saludo afectuoso y gracias muchas por el video.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hacer música, escribiéndola o interpretándola, y hacerlo con un gran respeto, vivir la música, es una de las experiencias vitales que hacen que la vida sea un fenómeno digno de ser vivido. La música es para nosotros, los músicos, la tabla de salvación cotidiana que nos salva de las aguas heladas de la muerte y de los tiburones. Toda esa inmensa catidad de gentuza que utiliza la música como un objeto para su lucimiento personal, para su enriquecimiento económico y cosas que no tienen nada que ver con la esncia de la música y el casi sagrado respeto que merece, toda esa chusma que tanto prolifera... es despreciable en grado sumo: ¡cuánto daño hacen!

      Gracias por tu comentario. El vídeo de Mravinski que sigue a esta entrada, a mi parecer, es todavía más sigificativo y conmovedor.

      Un abrazo

      Eliminar