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domingo, 9 de diciembre de 2012

LA OPERA...

... CIÓN


El pasado martes, día cuatro de diciembre, me sometí a una intervención quirúrgica cuya finalidad fue la de extirparme un tumor, aparentemente un lipoma, de la espalda. El tumor era grueso y estaba profundo, por lo que se requería anestesia general. Se suponía que aquello tenía que ser algo fácil. Lamentablemente no ha sido del todo así. El tumor era más grueso, estaba más profundo y aferrado, ubicado en una zona muy vascularizada, en fin, inconvenientes. El despertar de la operación fue horrible: dolor terrible, angustia, sed y sequedad de boca. Hubo que colocar un aparatoso vendaje y un drenaje radón. Y lo peor: he tenido que llevar el drenaje desde entonces y no me lo quitarán hasta mañana, lunes 10. Llevo cinco días sin poder salir de casa y con el drenaje colgando. Sé que la cosa no es grave pero siempre he dicho que a cada cual le duele su muela. Cinco días sin poder apoyar la espalda, sin poder casi dormir, con dolores de todo tipo: durante el día un martirio por no poder estar sentado cómodo en ningún sitio ni en ninguna postura, sin poder escribir, ni leer, ni darme mis dos duchas heladas diarias, sin… Pero lo mejor viene a la hora de irse a la cama: sólo puedo estar sobre mi lado izquierdo, sobrecargado ya de todo el día, sobre el hombro izquierdo… Horrible, un auténtico suplicio.
Mañana iré a la consulta del cirujano y veremos qué dice.
Y luego está la segunda parte:
Yo ya escogí el martes como día para la intervención para estar de baja el mínimo tiempo posible. Resulta que ahora, para los funcionarios, estar enfermo es delito, delito que se multa ipso facto: a los tres días de baja te descuentan el 50% del sueldo y a callarte la boca. Como el jueves fue fiesta y el viernes, aquí en Valencia, se concedió puente, calculé yo que sólo estaría de baja dos días, que al ser baja quirúrgica no cuentan como delictivos. Pero, claro, mañana yo seguiré estando hecho una auténtica piltrafa, y lo más seguro es que deba de seguir estando de baja. Mi duda existencial: ¿acabarán, mis amadas y respetadas autoridades administrativas, descontándome el 50% de mi sueldo por haber cometido el despreciable, infame y execrable delito de haber estado enfermo?
Siempre me ha parecido sumamente ingeniosa la frase de Cervantes: «Donde toda incomodidad tiene su asiento», pero, ¿y si la incomodidad no puede ni tan siquiera sentarse…?
¿Por qué es considerado delito, falta grave o como quiera decirse, el hecho de estar enfermo? ¿Qué mierda de país estamos llegando a conseguir?

Los dudosos motivos de esta breve entrada han sido:

A)  Desahogarme
B)   Dar razón de mi silencio
C)   Explicar a todos aquellos a quienes debo cartas o emails el motivo de su eclipse.
D)  Otros que ahora no recuerdo

Imágenes:

Pronto volveremos con más diversiones.

Para que esta entrada no sea una auténtica pérdida de tiempo para ustedes les pongo algo de música, variada, sin orden ni concierto, sin demasiadas explicaciones debido a las causas arriba explicadas:

Sibelius. Valse triste


Bach. Pasión según san Juan

Bach. El arte de la fuga

Just in Time. Juan Pablo Rivera


Bach. Partita II en do menor. BWV 826. Sinfonia

Burgmuller - Duo, Op. 15 in E flat major - Allegro - Adagio - Larghetto - Allegro - Più moto

Saint-Saens - Sonata, Op. 167 in E flat major - I. Allegretto


Time After Time. Juan Pablo Rivera


P. S. «La vida es una barca, como dijo Calderón de la Mierda»

9 comentarios:

  1. Yo tenía una tía que respondía al prototipo de tía decimonónica que aparece en algunas pelis antiguas: señora rellenita, simpática y con mucho sentido del humor. Contaría con sus buenos setenta años cuando tuvieron que operarla de una rodilla, con anestesia local, pero eran setenta y tantos años. Pidió permiso y se plantó en el quirófano con sus cascos para escuchar música durante la operación.

    Tiempo después, cuando ya el médico le iba a dar el alta, este le pidió permiso para explicar su caso en unas reuniones que tenían con todo el equipo nosecuantos del hospital. Mi tía, alarmada, le preguntó por qué era su caso tan especial si todo había ido tan bien. El médico le contestó que en más de treinta años de profesión nunca había operado a alguien que estuviera cantando durante la operación...

    La anécdota es real como la vida misma, no se si viene a cuento pero... en fin, que gracias por la entrada y por la música escogida. Mucho ánimo Carlos.

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    1. Apreciado Eloy, muchas gracias por la anécdota. Y es que las personas de hace cierto tiempo tenían otro «saber estar»; como suele decirse, estaban hechas de otra pasta.
      No sé si se lo imaginará pero me acordé de usted cuando vi la cruz y al ir a descolgarla comprobé que estaba atornillada a la pared: ¡en un hospital no religioso! Este país está cada vez peor de la cabeza, si es que le queda algo de ella.
      Me alegro de que le haya agradado el popurrí; he escogido algunas cosillas de las que escucho últimamente, un poco al tuntún, para amenizar un poco.
      Le agradezco los ánimos que me envía.
      Un afectuoso saludo

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    2. Si, vaya cruz la de los hospitales. Qué país. No me había dado cuenta del crucifijo en la primera foto, pero está fenomenal. Aquí le dejo una página a la que llegué a través de un artículo de Juan Goytisolo: http://www.adiosadios.com/

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  2. Hola Carlos!! Conoces la sonata Op. 168 (si no recuerdo mal) para fagot y piano? Es lo último que escribió Saint-Saens, junto con la sonata que has colgado y otra escrita, si tampoco recuerdo mal, para oboe. A mi personalmente me encanta, intenté chapucearla en mi premio final de grado medio jejje. Un abrazo y ánimo!!

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    1. Sí, conozco esa sonata. Últimamente me estoy dando cuenta de que soy un saint-saënsiano empedernido; sé que no es algo que se pueda reconocer en según qué círculos, pero a estas alturas de mi vida lo reconocería hasta en cuadrados, triángulos y, por supuesto, cualquier tipo de cículos.
      Muchas gracias, un abrazo.

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  3. Le dejo una cita de su apreciado George Steiner que me encontré ayer por casualidad en un libro que estaba hojeando. Quizás ya la conoce pero se la dejo para que contribuya a reanimarle espiritualmente.


    "Dios les dice a los hombres que está harto de tanta barbarie y que en diez días habrá un nuevo diluvio. El cura reúne a su rebaño y los insta a rezar por la misericordia del Señor. El pastor protestante dice que habrá que saldar las cuentas, dejar todo en orden y resignarse a la Providencia. El rabino dice, "¿Diez días?" Tiempo de sobra para aprender a respirar bajo el agua."

    Un cordial saludo y buena recuperación.

    C. Pescanova

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    1. En efecto, la inventiva, ingenio y laboriosidad del pueblo hebreo es... es... no encuentro palabras.
      Muchas gracias, me ha hecho sonreír, algo que en estos momentos me viene muy bien, puedo asegurárselo.
      Un afectuoso saludo

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  4. Carlos, perdóname si a veces cojo tu entrada y me voy por los cerros de Úbeda, bellísimos cerros, por otra parte, preñados de olivares. De los pueblos de la zona hay uno demoledor en sus vistas y belleza Iznatoraf. Los árabes, sin duda tuvieron más gusto que nosotros. Y si esto te digo es porque una de mis grandes pasiones, casi la que más, es el olivo y el aceite. Soy de aceite, Carlos. Lo amo, lo saboreo, lo paladeo. La gente me cree catador profesional y no; lo que he hecho a lo largo y estrecho de mi vida ha sido comprar de mi bolsillo cientos de marcas y probar, probar. Si te has fijado, mi correo es KORONEIKI, una de las variedades de aceituna mejores para mi gusto, en la isla de Creta. Otra cosa es tu correo, que me tiene intrigado: Utsol...
    Pero a lo que vamos, pero por partes.
    a)Nací el 4 de diciembre del 65.
    B)Toda la incomodidad tiene su asiento. Por no sé qué razón me ha recordado una silla de piedra a la que antes, en mi época atlética más bollante, me llevaba a ascender 400 metros de desniver por carretera de montaña a sentarme por breve tiempo en la silla del Rey, en un paraje cónico conocido como el moño de la Tía Andrea. Toda una vista cómoda para los ojos desde allí, toda la meseta castellana.
    Mira la fotos:

    http://www.panoramio.com/photo/11685311
    http://es.wikiloc.com/wikiloc/imgServer.do?id=1232233

    http://www.excursionesysenderismo.com/rutas/r_segovia/ruta_285_se.htm

    En este último enlace está la excursión que puedes hacer si algún día quieres disfrutar de pinos como los que jamás hayas visto, los de Valsaín (éste es mi lugar) en el silencio del viento.

    Escuchada tu selección musical me despido. Por breve, pero me despido hasta hallar acomodo en otra entrada tuya.

    P.D. ¿Cómo está ahora de ese cuchillazo?

    Abrazos.

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    1. Nada que perdonar, si tú dices que los cerros de Úbeda son bellísimos, seguro que lo son. Te escribo con calma.

      Un abrazo

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