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domingo, 11 de agosto de 2013

HANDEL - LASCIA CH'IO PIANGA


No sé muy bien por qué razón me puse a escuchar un viejo cedé de una cantante bastante desconocida, Benita Valente… ¡ah! sí, ya recuerdo, buscaba unos Lieder de Hugo Wolf. El caso es que antes de llegar a los Lieder mencionados me topé con el aria, de la ópera «Rinaldo» de Handel. Confieso sin rubor que no he escuchado esta ópera. También admito que no he escuchado demasiada música de Handel (que antes se escribía Haendel o Händel), me viene a la cabeza una canción que se llama «El Aleluya de Handel (Hallelujah)», porque últimamente la he estado comentando, pero poco más…

Por otro lado, tengo tendencia a no escuchar las piezas súper famosas, como es el caso del aria que nos ocupa. Y lo que me llamó la atención de ella en primer lugar no fue la música, sino el título: «Lascia ch’io pianga», «Déjame llorar»; me pregunté a mí mismo: ¿se puede pedir permiso para llorar?, ¿se puede conceder o denegar permiso para hacerlo?; en el caso de que se tengan ganas de llorar, ¿puede evitarse el llanto si alguien te niega el fundamental, legítimo, irrenunciable e inquebrantable derecho a hacerlo? La letra completa con su traducción al español es la que sigue, y la he tomado de
 

que a su vez da como fuente:


que se trata de un blog desaparecido.

Lascia ch´io pianga
mia cruda sorte,
y che sospiri
la libertà;
e che sospiri...
e che sospiri...
la libertà.

Lascia ch´io pianga
mia cruda sorte,
y che sospiri
la libertà;
e che sospiri...
e che sospiri...
la libertà.

Il duolo infranga
queste ritorte
de' miei martiri
sol per pietà;
de' miei martiri
sol per pietà.

Lascia ch´io pianga
mia cruda sorte,
y che sospiri
la libertà;
e che sospiri...
e che sospiri...
la libertà.

Lascia ch´io pianga
mia cruda sorte,
y che sospiri
la libertà;
e che sospiri...
e che sospiri...
la libertà.



Deja que llore
mi cruel suerte,
y que suspire
por la libertad;
y que suspire...
y que suspire...
por la libertad.

Deja que llore
mi cruel suerte,
y que suspire
por la libertad;
y que suspire...
y que suspire...
por la libertad.

El dolor infringe
este sesgo
de mi martirio
sólo por piedad;
de mi martirio
sólo por piedad.

Deja que llore
mi cruel suerte,
y que suspire
por la libertad;
y que suspire...
y que suspire...
por la libertad.

Deja que llore
mi cruel suerte,
y que suspire
por la libertad;
y que suspire...
y que suspire...
por la libertad.

No obstante he de reconocer que es un título poético: ¡Ah, permíteme derramar mi llanto! No está mal. Yo adoro la poesía, la vida sería otra cosa muy distinta sin ella. Mas he de admitir que los poetas, en lo que respecta al amor, han liado un poco las cosas, madre mía. Y si no, veamos cómo «define» el amor el gran, grandísimo Quevedo:

DEFINIENDO EL AMOR

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida, que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido, que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo,
enfermedad que crece si es curada.

Éste es el niño Amor, éste es tu abismo:
mirad cuál amistad tendrá con nada,
el que en todo es contrario de sí mismo.

Se podrá decir más fuerte pero no más claro… uf, menuda arma, quizá es que en este soneto confundiera Quevedo la pluma con la espada.

Pero volvamos al llanto. Cuando yo era pequeño nos repetían hasta la saciedad que «los hombres no lloran», y se citaba aquello de «llora como mujer lo que no supiste defender como hombre». Con el paso del tiempo se fueron suavizando las cosas. Ya no sólo los hombres podíamos llorar sino que de ese modo poníamos de manifiesto nuestro lado femenino, lo cual resulta ser tan machista como lo de antaño o más.

Yo pienso que llorar es simple y llanamente humano, tan propio de los hombres como de las mujeres, niñas y niños. Quien es capaz de llorar demuestra, muy al contrario de lo que se pensaba, valentía, coraje, nobleza de espíritu, sensibilidad, demuestra ser una persona libre de prejuicios y remilgos: tanto una mujer como un hombre demuestran más madurez y plenitud si son capaces de llorar. Hay que saber reír como hay que saber llorar: «hay un tiempo para la risa, y un tiempo para el llanto», como dijo el poeta y guerrero Arquíloco: «en la vida impera la alternancia».

Es esta un aria súper famosa, de ella se han hecho cientos de versiones. Yo he estado buscando por los armarios y he seleccionado unas cuantas, sin demasiado criterio, quizá sólo buscando cierta diversidad. 



Comenzaré por la que tanto me conmovió ayer, hasta casi el llanto. Benita Valente tiene una voz preciosa, de gran dulzura; su interpretación no es «historicista», de esas con instrumentos originales y toda la pesca. No obstante sí que sigue la tradición de la época que consiste en introducir adornos o variaciones en la repetición final. Benita, opta por la segunda opción, y esculpe una línea que llega a constituirse como una melodía sublime, muy distinta a la original (a partir del minuto 03:21): una línea de una gran belleza, sencilla: la sencillez es una muy dulce senda para subir hasta la cima de lo sublime.


Cada época tiene su manera de interpretar la música de su pasado; esas diferencias vienen dadas por el paulatino descubrimiento, manejo y estudio de los libros y tratados de ese pasado, así como por la sensibilidad y peculiaridades estéticas de cada momento. René Jacobs es un gran músico, musicólogo y cantante que desde que se retiró de los escenarios como contratenor se dedicó con resultados brillantes a la dirección; sus interpretaciones sí que son «historicistas», es decir basadas en las normas y preceptos contenidos  en los tratados de la época, en el empleo de instrumentos originales o copias fidedignas, sin olvidar el estudio histórico y musicológico de período. Bajo su dirección podemos escuchar a la cantante Miah Parsson.


En la época que nos ocupa, el Barroco, era normal, como es de sobra sabido, que los papeles propios de voces femeninas fueran interpretados por hombres, castrati, que al haberse sometido a la intervención que su propio nombre indica, mantenían el timbre de voz de niño, que con los años iba adquiriendo unos matices muy admirados conforme las concepciones estéticas de la época. Sin duda conocen ustedes la película «Farinelli», basada en la vida de uno de estos castrati, más que admirado idolatrado en sus buenos años. Yo no he visto la película, sólo este tráiler. Si lo subo es porque con unas cuantas pinceladas nos muestra el lado humano de esta peculiar tradición, no exenta de dramatismo (aunque de una manera un tanto melodramática, «cinematográfica», en el sentido comercial del término). La interpretación es falsa, un engendro de laboratorio en el que se fusionan dos voces distintas y se recurre a trucos para darle más efectividad y espectacularidad al asunto.


En este otro vídeo podemos escuchar la interpretación de Sandrine Piau y quienes sepan música pueden leer al mismo tiempo una sucinta partitura de la pieza. La realización y orquestación de esta versión es de gran calidad y belleza.


Así suena «Lascia ch’io pianga» cantada por un auténtico contratenor, Yoshikazu Mera.


Esta otra versión la pongo porque es muy bonita y está magistralmente interpretada por la cantante Sumi Jo y la «Concertgebouw Chamber Orchestra» dirigida por Henk Rubing.


Comencemos con versiones más «iconoclastas». Para no dar un gran salto escuchemos a la siempre elegante Barbra Streisand.


Nils Landreng es un músico sueco, trombonista y cantante, muy polifacético, especializado sobre todo en el jazz. Aquí podemos escucharle tocando nuestra aria con un grupo de amiguetes. El trac proviene de un disco titulado «Christmas With My Friends»; no sé yo muy bien que tiene que ver aquello de «Lascia ch’io pianga» con la Navidad, pero, bueno, este sueco sabrá…


La versión de Paolo Fresu y Uri Caine tiene más sabor a jazz.


Para finalizar les propongo una versión excelente a cargo del pianista Christof Keymer. Keymer realiza una especie de paráfrasis de consagradas piezas para piano y de cualquier otro género de gran calidad músical, además de interpretarlas magistralmente. En este caso nos deleita con la paráfrasis que Moszkowski realizó de esta pieza.


Me gustaría que nadie de ustedes tuviese razones para llorar de tristeza o algo así. En todo caso, si la emoción ante la belleza artística, ante los bellos y buenos sentimientos y actos les emociona hasta ese punto en el que los ojos se enturbian, no padezcan, dejen resbalar su llanto, somos humanos y tanto la risa como el llanto nos diferencian de esos otros seres, admirables pero no humanos, que llamamos animales.

¨·o0O0o·¨


NOTA IMPORTANTE
Si quienquiera que fuere encontrase algo en esta entrada que de algún modo le pertenece, por favor, que me lo comunique en un comentario que se lo devolveré ipso flauta.

43 comentarios:

  1. El amor estimado Carlos es una vivencia intensamente narcisista...El objeto amado actúa como catalizador de reacciones creativas adormecidas , particularmente cuando solo queda el recuerdo con cierto dejo de nostalgia que no se quiere perder por temor a perjudicar la "obra" que se acerca al verdadero objeto perdido ....
    He visto la película Farinelli, tristemente mediocre y que aparentemente distorsiona a gusto y disgusto la verdad biográfica.
    ------------
    Bello es su texto, como siempre compañero.

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    1. ¿Cómo que el amor es narcisista? ¿O es que ahora ya uno ni se puede lamentar uno de no ser correspondido?

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  2. Apreciada Inés, ese aspecto catalizador que usted señala del amor se puede observar en otras muchas "cosas". El verdadero artista convierte el amor, los sueños, el sufrimiento, en arte: atrapa esencias que los demás ni siquiera imaginamos y nos las trae, muchas veces para nuestra salvación, al mundo de aquí abajo.
    Muchas gracias por su comentario, estimada Inés.

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  3. Estimado Carlos: esta entrada no tiene desperdicios, aborda Ud muchos temas para hacernos pensar, reflexionar y disfrutar a lo grande.
    No se puede contestar así de golpe, a vuelo de pájaro, porque hay que escuchar, cerrar los ojos y dejar que la música, concretamente este tema que Ud nos regala penetre y nos deleite en sus innumerables versiones a lo largo del tiempo.
    Así que voy a ir por partes, y en este comentario, que no me he podido resistir le regalaré un poema del gran Oliverio Girondo, que habla precisamente de eso: Llorar a lágrima viva.
    Porque hay que hacerlo Carlos, en eso coincido plenamente con Ud, es el ejercicio liberador más contundente que tenemos para expresar nuestras emociones.
    Y yo lloro siempre, y me vacío y me libero, y tiemblo frente a la belleza sublime, que sin ella no seríamos nada.
    Dice Girondo:

    Llorar a lágrima viva
    Llorar a lágrima viva. Llorar a chorros. Llorar la digestión. Llorar el sueño. Llorar ante las puertas y los puertos. Llorar de amabilidad y de amarillo. Abrir las canillas, las compuertas del llanto. Empaparnos el alma, la camiseta. Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
    Asistir a los cursos de antropología, llorando. Festejar los cumpleaños familiares, llorando. Atravesar el África, llorando.
    Llorar como un cacuy, como un cocodrilo… si es verdad que los cacuies y los cocodrilos no dejan nunca de llorar.
    Llorarlo todo, pero llorarlo bien. Llorarlo con la nariz, con las rodillas. Llorarlo por el ombligo, por la boca.
    Llorar de amor, de hastío, de alegría. Llorar de frac, de flato, de flacura. Llorar improvisando, de memoria. ¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

    Seguramente ya conoce este poema, pero como este espacio es público lo dejo para que puedan disfrutarlo otras personas.
    En llanto por emociones sublimes, sin ir más lejos, ayer en una exposición de fotografías, las palabras del artista, el impresionante Emmet Gowin me dejaron temblando.
    E.G basa su obra en retratar al gran amor de su vida: su mujer.
    Un amor eterno desde la creatividad que ambos comparten y nos lo regalan para que el resto de los mortales temblemos, una joya de exposición que recomiendo.
    Qué seríamos sin ese temblor?

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    1. Querida Inés, muchas gracias por su comentario, tan bello. Conocía el poema de Girondo. Y había visto algunas de las fotografías de Emmet Gowin, aunque desconocía a su autor. Qué afortunado este hombre: poder vivir un amor pleno, eterno, y convertirlo en arte, y mostrarlo, feliz, al mundo, compartirlo. En la entrada anterior hablé del amor enterno, concepción romántica del amor. Y ahora, y entonces, me viene a la memoria el famoso poema de Keats, su "Oda a una urna griega", que escribí aquí en su día (http://guerraypaz-carlos.blogspot.com.es/2011/09/oda-sobre-una-urna-griega-de-john-keats.html). Rescato tan sólo unos versos:

      "Bello joven, debajo de los árboles, jamás podrá cesar
      tu música, y jamás se quedarán sin hojas esas frondas;
      ansioso amante, no podrás besar
      -casi, casi rozándola- a tu amada, pero no te lamentes:
      ella conservará toda su luz y, aunque tú no la alcances,
      por siempre la amarás, será hermosa por siempre."

      (...)

      "... oh, más dichoso amor, amor feliz, feliz,
      eternamente ardiente sin ser nunca gozado,
      anhelante por siempre y siempre joven..."

      Ah, y el llanto. En efecto, emoción licuada, o tristeza. Pero qué hermosa es también la risa, y su tierna y dulce hermana, la sonrisa.

      De nuevo gracias, Inés.

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  4. Estimado Carlos:
    Celebro tu regreso a «Guerra y Paz».
    En relación a la entrada, unos días atrás leía «Momentos estelares de la humanidad» de Stefan Zweig. Este libro describe acontecimientos decisivos, especiales, del continuo acontecer humano. Uno de ellos tiene que ver directamente con Handel:
    Casi al final de su vida, tras varios achaques, un Handel desmotivado, y un tanto perdido, recibe un sobre en su domicilio. En un principio, fruto de su misma apatía, desestima la idea de abrirlo, pero termina haciéndolo. Es el texto para un nuevo oratorio, «El Mesías» es su título. Mientras lo lee, surge la inspiración, ¡fluye a raudales! En pocos días (sin apenas dormir y comer), nace una obra histórica. Con ella, un nuevo Handel...

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    1. Me alegra, apreciado Raúl, que celebres mi retorno a «Guerra y Paz», espero permanecer una buena temporada. En efecto, el episodio que nos cuentas de la vida de Handel es uno de los más admirables de la historia de la música, incluso me atrevería a preguntar: ¿de la creación artística? Nace una obra histórica repleta de recónditas bellezas, una magistral obra de arte. El libro que has leído de Zweig es, como -quizá- todos los escritos por él, de una erudición amena, siempre de escritura elegante.
      Gracias, Raúl, por tu comentario.
      Un afectuoso saludo

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  5. Querido Carlos: magnífica entrada para disfrutarla con el tiempo suficiente.
    Me has tocado la vena sensible porque el aria de Almirena, Lascia ch´io pianga, de la ópera Rinaldo es una de mis preferidas, por su sencillez y su lirismo, que hasta yo mismo con una compañera de trabajo que canta en un coro, partitura en mano, la hemos destrozado "a capella" con nuestras voces no educadas de contralto y tenor. Pero además, has hecho una síntesis del fenómeno amoroso y del sentimiento humano, con apoyo en la literatura, que no tiene desperdicio: has desnudado con maestría y acierto tu vena polifacética.
    La versión que más me gusta del aria (fue compuesta por Handel, Haendel o Hëndel, para que la interpretara en el estreno el gran Farinelli) es la de PHILIPPE JAROUSSKY, un gran tenor contralto actual.
    Un abrazo, Maestro.

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    1. Mi estimado amigo, gracias por tus amables palabras. Siempre me ha gustado la palabra "amable", esto es, propicio o digno de ser amado. Tienes razón, esta aria es, por qué no decirlo así: un encanto, deliciosa. Sencilla y a la vez tan expresiva. Y esas palabras: "Déjame llorar...", ah, bellísimo.
      Conocía la versión de Jaroussky, pero ya me conoces, procuro y prefiero mostraros versiones más desconocidas, incluso raras.
      Muchas gracias de nuevo, Jano, qué alegría volver a charlar contigo.
      Un abrazo

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  6. Estimado Carlos: de todas las versiones que nos ha regalado, la más bella sin dudarlo, es la de Benita Valente, su voz efectivamente arranca lágrimas,Yoshikazu Mera la interpreta de manera magistral también, me gusta menos Sumi Jo. La elegante Barbra Streisand con el perdón de sus seguidores que cante canciones románticas contemporáneas... Y las versiones jazzisticas me agradan, sobre todo la primera aunque el comienzo parece atascado, para luego sorprendernos y enamorarnos. El piano de Christof Keymer es extraordinario!
    Muchísimas gracias por darnos a conocer esta selección, he disfrutado mucho.
    Un abrazo fuerte

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    1. Sí, Inés, Benita tiene una voz de terciopelo y canta con el alma, más no se puede. Como acabo de comentarle a nuestro amigo Jano me gusta sorprenderles con versiones variopintas, raras, de ahí la de la Barbra...
      Christof Keymer es un músico exquisito, y, según tengo entendido, además un virtuoso pianista.
      Muchas gracias, Inés, por su generoso comentario.
      Un fuerte abrazo

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  7. Hola, Carlos. Todas las versiones que has subido del famoso aria de Händel (así es como realmente se apellidaba, ya que era de origen alemán ; las demás grafías de su nombre no son más que transliteraciones a otros idiomas) me gustan en uno u otro sentido. Debo aclarar que no soy demasiado partidario de escuchar diversas versiones de la misma obra, aunque es evidente que existe diferencia entre ellas, y generalmente prefiero disfrutar las óperas (o lo que sea) completas. A propósito, 'Rinaldo' se puede bajar sin problemas por Internet. Otra cosa: la película 'Farinelli', del realizador belga Gérard Corbiau, me parece realmente infumable ; prefiero otras obras del mismo director, como 'El maestro de música', por ejemplo. Un saludo.

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  8. Hola, Juan, estoy de acuerdo contigo: la película "El maestro de música" me parece una película muy buena; muestra lo duro que es llegar a ser un buen intérprete, aunque, en mi opinión, también se le va un poco la mano. Por otro lado, todas las opiniones que he escuchado sobre la película "Farinelli" coniciden con la tuya. Händel, sí, así es como he leído toda la vida el nombre del compositor que nos ocupa; pero como debes de saber mucho mejor que yo los alemanes andan constantemente corriegiendo y enmendando la ortografía de su maravilloso idioma; así, sabrás que la famosa ß ha desaparecido casi por completo y ha sido substiuida por una menos bonita "ss".
    Muchas gracias, Juan, por tu comentario.
    Un cordial saludo

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  9. Carlos , juzga por ti mismo

    http://www.youtube.com/watch?v=MXxjub_ZJjA


    Farinelli Il Castrato (Español) Pelicula Completa

    Cordialmente.

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  10. Aquí Carlos , una película de Alain Corneau : "Tous les matins du monde"
    Interesante.Con mucha dureza.
    Creo en la dureza.

    http://www.youtube.com/watch?v=JV0pdj6Bs5k
    Todas las mañanas del mundo completa

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    1. Muchas gracias, Inés, por los enlaces. Farinelli no la he visto, como ya he dicho, procuraré encontrar el tiempo requerido para verla: a pesar de estar de vacaciones tengo muchos quehaceres y tendré que verla, lo más seguro, a ratos. "Todas las mañanas del mundo" sí que la he visto; la vi cuando se estrenó y desde entonces la he visto unas cuantas veces más. Sabrás que está basada en la novela breve homónima de Pascal Quignard; como en la mayoría de los casos disfruté mucho más con la novela que con la película. Claro, la música, de Saint Colombe y Marin Marais tienes que escucharla aparte.
      Un afectuoso saludo

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  11. Querida Inés:
    Gracias por el vínculo a las dos películas, especialmente "Todas las mañanas..."
    Un abrazo.

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  12. Carlos: Te he vuelto a perder.
    Tu última entrada me sale página en blanco.

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    1. Pues no sé, yo de esto entiendo bien poco, será porque he comenzado a escribir una entrada que no me ha dado tiempo de terminar y la he guardado como borrador... digo yo... seguro que pronto, mañana mismo, ya me tienes en onda otra vez.
      Por cierto, antes me ha gustado mucho eso de que se creen vínculos agradeciendo vínculos... cuando has escrito a Inés. Todos nos conocemos y no nos hemos visto las caras nunca; vivimos separados por cientos, miles de kilómetros y sin embargo sabemos los unos de los otros, nos escuchamos, nos respetamos. Me parece un gran adelanto de los tiempos modernos, por decirlo de algún modo.
      Un abrazo, Jano, pronto volveremos con:
      ¡más diversiones..!

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  13. Qué entrada más bonita es ésta sobre Händel y el aria "Lascia ch'io pianga". Enternecedora, triste, meditativa, melancólica... Tiene algo de canción de cuna, de leve vaivén, de momento introspectivo, de 5 minutos de recapitulación sobre nuestra vida...

    Le confieso que escuchando este aria me evado del tiempo presente y me quedo como con la mirada perdida pensando en todo lo bueno y malo que pueda haber hecho en los últimos tiempos. Creo que nos provoca una especie de catarsis escuchar esta música sublime y, a la vez, sencilla.

    Es como si consiguiera limpiarme capas de malos sentimientos y empujarme a ser más puro.

    Imagino que siempre que algo nos emociona, que nos hace vibrar con ello, que nos provoca una reacción positiva de "limpieza" y buenas voluntades se debe de sentir algo similar a lo que provoca esta musica en nosotros.

    ¿Se puede decir más con menos elementos? ¿Es posible tocar nuestra fibra más sensible de una manera más precisa?

    Si se me permite les remito aquí: http://www.youtube.com/watch?v=PRhKvuh2Lss

    La versión que más me gusta y seguramente ya conocían Ustedes. Magdalena Kozena es capaz de hacernos llorar como si fuésemos unas auténticadas "Magdalenas".
    En mi humilde opinión, una bellísima interpretación cargada de sentimientos.

    La letra del aria es conmovedora como bien ha afirmado Usted en sus comentarios. Auténtica poesía.

    A título personal y aprovechando que se nos muestra la partitura del aria, me gustaría comentar que me recuerda invariablemente siempre que la veo al Aria de las "Variaciones Goldberg" de Bach.

    En la sencillez de la escritura, en la supremacía de la melodía, en la clara armonía donde todo está claro. En ambas piezas tenemos una bellísima melodía con un acompañamiento armónico que se mantiene en segundo plano, que de alguna manera no quiere cobrar protagonismo y no enturbiar el discurso de aquella.

    Quizás desvarío con ésto, no lo sé. Pero es la asociación que siempre hago.

    ¿Se han fijado cómo esos silencios de corchea que se intercalan en la melodía principal consiguen un efecto de anhelo? Quiero decir; son como unas pequeñas cesuras, unas interrupciones muy bien buscadas que crean tensión... Yo es que veo en ellas como los momentos en los cuales una persona que está llorando suspira y respira, como queriendo contener el flujo de sus lágrimas...

    ¡Qué grande que es Händel! Después de Bach el mejor de los barrocos y uno de los más grandes de la historia. Hay auténticos tesoros aguardando en sus obras. Obra que siempre tiene frescura y que, incluso me atrevería a decir, es traviesa.

    Les dejo unos ejemplos de 3 piezas suyas que son notables:

    http://www.youtube.com/watch?v=8ECDe_Boj34 Chaconne in G major, HWV 435 - Staier Harpsichord

    http://www.youtube.com/watch?v=uWHuZWGo42U "Antífona de Chandos"

    http://www.youtube.com/watch?v=EJCXxS3GRv8 Oratorio: Solomon. Overtura. (Disfruten de la alegría de la fuga, con esos violines y oboes cantarines a partir del 1.20 minutos

    Por último y también del Oratorio "Solomon" el aria para bajo: "Praise ye the Lord"
    http://www.youtube.com/watch?v=PALtVIpyiFM

    Un cordial saludo y disculpen por la longitud exagerada de mi comentario. Espero que sea de su interés y les sirva de provecho.

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    1. Muchas gracias por su comentario, por sus elogios que acojo con agrado pero siempre con sincera modestia y, sobre todo, por la excelente elección de música de Handel con la que nos ha deleitado.

      Veo muy acertadas sus observaciones. En efecto, esas dos notas iniciales de esta pieza bien recuerdan la célebre aria de las Godberg; y también esos silencios intercalados son un recurso muy bien empleado por Handel para crear la impresión de que la protagonista eleva su súplica interrumpida por suspiros, incluso por sollozos.

      Su aportación a mi modesta entrada, una vez más, viene, no sólo a enriquecerla, a completrala. Estoy fascinado, en este mi retorno a G & P, por la participación de tantas personas que con sus comentarios y aportaciones convierten este blog en un sencillo, pero igualmente valioso, juego de abalorios.

      Muchas gracias, anónimo amigo,

      le saludo afectuosamente.

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  14. Respuestas
    1. Me alegra que le guste Guerra y Paz. Creo que una de las cosas mejores de la vida es complacer en alguna medida a los demás, dar satisfacciones, alegrías a los demás. Le doy las gracias por manifestarme su opinión. Hubo una época en la que me dediqué mucho a G & P. Hace ya casi un año, o más, que lo tengo semi abandonado; cuando lo visito, de tanto en tanto, siento la impresión de visitar unas ruinas invadidas por una naturaleza anárquica... Ojalá encuentre el camino entre la maleza y vuelva a darle un poco de su antiguo esplendor.

      Un afectuoso saludo

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  15. Gracias por el hermoso trabajo,rincones como este que te curras nos permiten gozar
    de algo bello que se necesita para al menos digerir el salchichón que nos endilgamos diariamente.

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    1. Gracias a ti, rufo, por tomarte el tiempo y el trabajo de escribir tu comentario. No sé si tú podrás visualizar bien toda la entrada; yo, hacía tiempo que no la veía y compruebo que no puedo ver los enlaces a YouTube, quizá porque me cancelaron la cuenta.

      Gracias de nuevo

      Un cordial saludo

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  16. Gracias por el artículo, la partitura y el compendio de versiones. Es un aria que me encanta (y que era "Lascia la spina" hasta que cambió el texto para Rinaldo).
    Comparto la opinión de que Streisand no da la talla (aunque algún 'coach' cree que es una versión maravillosa) y quería comentar que, de las dos docenas que he escuchado, mi favorita es la de María Callas (creo que las notas de "sospiri" marcan la diferencia).
    Un saludo.

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    1. Hola, Jam, gracias a ti por tu comentario. Y, sobre todo, por hablarnos de la versión de Maria Callas; no la conocía, he buscado por Internet y me ha costado pero he encontrado varias y diferentes. Unas cantadas en un tono, otras en otro; una, excepcional, con el recitativo que precede el aria. Callas canta con una pureza de voz, que a la vez es puro fuego, que todo lo que canta lo convierte en sublime. Ahora que la he oído quizá sea su versión también mi preferida, como lo son sus versiones de tantas otras arias.

      Un cordial saludo

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  17. Me alegra que te guste. Antes iba a poner el enlace a Youtube (la escuché hace unos días) pero lamentablemente han borrado el vídeo, aunque guardé el audio. ;-)
    Aquí se puede escuchar la misma versión:
    Maria Callas - Lascia ch'io pianga
    Saludos.

    Jose

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    1. Sí, Jose, esa es una de las versiones que he encontrado, muchas gracias. Aquí es donde la puedes encontrar con el recitativo y además se puede descargar; es un rollo de google que desconocía:

      https://docs.google.com/file/d/0ByC4oFNNygFXWkFIMUx1aVl4S28/edit

      Gracias de nuevo, Jose, un placer.

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  18. Guaaau, Carlos. Recién estoy conociendo este blog, buscando, precisamente sobre esta aria. Pues nada, que me ha encantado vuestra forma de escribir. Esto que ha puesto: "Pero qué hermosa es también la risa, y su tierna y dulce hermana, la sonrisa", uff, me ha hecho sonreir :D. Saludos y muchas gracias... por esta maravillosa entrada.

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    1. Muchas gracias a usted. Me alegra, y también me arranca una sonrisa, que esta entrada haya sido de su agrado; le agadezco que me lo haya manifestado de un modo tan amable.

      Un cordial saludo

      P. S. No sé si usted puede escuchar los audios y ver los vídeos de Youtube; yo, no sé por qué razón, no puedo ni escuchar unos y ver los otros. Le pido disculpas por si ha tenido que tolerar estos inconvenientes.

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    2. Hola.

      De hecho, no, no he podido escuchar ni ver, pero como usted escribió antes de cada uno, una pequeña nota introductoria, los busqué con eso. Muchas gracias de nuevo.

      Por cierto, creo que la versión que más me gusta, es la de Benita Valente. Antes sólo conocía la de Cecilia Bartoli y alguna otra con toque de jazz.
      Gracias también por esto.

      Saludos cordiales.

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    3. En efecto, parece ser que no funcionan, aunque no he podido dar con el motivo. He hecho alguns gestiones pero no he recibido respuesta.

      Coincido con usted, también mi preferida es la de Valente. No obstante, hace poco escuché una versión magnífica de Maria Callas. Si lo desea, puede escucharla y bajarla aquí (copie y pegue en su navegador):

      http://www.mediafire.com/listen/xu8n7qu1i0us7b5/Haendel_-_Rinaldo_-_Lascia_Ch'io_Pianga_-_Maria_Callas.mp3

      Ha sido un placer

      Atentamente

      Carlos

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  19. Todo un descubrimiento su blog!!! Y una delicia leer tan elocuente y documentado texto. Tomo nota de la interpretación a cargo de Sandrine Piau que incluyo en mi blog como atrezzo musical. Muchas gracias. Seré una lectora fiel.
    Un cordial saludo.

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    1. Muchas gracias a usted, y me alegra mucho que haya encontrado un momento "de delicia", tan escasos como son. Lamentablemente, tal como explico en una de las últimas entradas publicadas, los reproductores de audio anteriores a cierta fecha dejaron de funcionar, algo que supuso una dolorosa pérdida. "Guerra y Paz" no está en uno de sus mejores momentos. Comentarios como el suyo son un estímulo para seguir adelante.

      Un cordial saludo, gracias de nuevo.

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  20. Hola. Muchas gracias por tu blog. Me gustaría aportar una traducción de la segunda estrofa del aria Lascia ch'io pianga. Me baso en la traducción al inglés de katrine1021 en http://lyricstranslate.com/es/lascia-ch039io-pianga-let-me-weep.html#ixzz3n75B1A4R.
    Que el dolor
    rompa estas cuerdas
    de mi martirio,
    solo por piedad.

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    1. Hola, Silvia, muchas gracias por tu contribución. La traducción que aportas es mucho más comprensible que eso de: "El dolor infringe este sesgo de mi martirio sólo por piedad", algo que se entiende a duras penas.

      Un cordial saludo

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  21. Sabes yo en algunas oportunidades escucho algo de Opera, el otro día escuché Lacsia Chi Pianga y me cautivó, primero me facinó la música y luego la letra. Ahora siento necesidad de oirla todos los días, es muy bella. Que bueno que encontré este blog, donde tú le dedicas tu atención a esta area.de Haendel.

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  22. Olvidé comentarte lo que atrajo en esta página, fue tu comentario "me pregunté a mí mismo: ¿se puede pedir permiso para llorar?, ¿se puede conceder o denegar permiso para hacerlo?; en el caso de que se tengan ganas de llorar, ¿puede evitarse el llanto si alguien te niega el fundamental, legítimo, irrenunciable e inquebrantable derecho a hacerlo?" Hermosas palabras y tan ciertas.

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    1. Cuando era niño, en más de una ocasión me dijeron aquello de "no llores, los hombres no lloran"; era terrible, a la prohibición se añadía esa diferenciación incomprensible para un niño según la cual el no llorar te hacía más hombre, aunque tampoco supieses en qué consistía ser más hombre... y, quizá, tras el paso de los años sigas saberlo.

      A menudo ocurre lo que a ti: que se necesita escuchar una y otra vez una composición determinada. A mí, desde luego, así me ocurre: por la noche me voy a la cama con una música en la cabeza y cada vez que me despierto ahí esta, y me doy cuenta que también cuando duermo la escucho en sueños.

      Muchas gracias por tu comentario. Bienvenida a Guerra y Paz.

      Un cordial saludo

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  23. Toda la razón, el llanto no es una expresión única para las mujeres y llorar no te hace más cobarde o menos hombre. Si el alma lo necesita, uno lo debe expresar. Y que lindo soñar escuchando un tema que me guste en sueños, que privilegio tan bello . A mí nunca me ha pasado. Saludos.

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  24. Elsa de ARGENTINA30 de enero de 2016, 4:58

    Carlos!!! qué inesperado disfrute, buscando una traducción de la bella Aria, desembocar en esta entrada de su blog, en la que Ud. se ha expresado exquisitamente, del mismo modo que los participantes. Es como descubrir el Jardín Secreto, en un recodo de los prosaicos caminos de Internet... GRACIAS!!! P.D.: También me ocurre de darme vueltas en la cabeza una pieza musical, despertar oyéndola interiormente, y sentir la necesidad de escucharla varias veces.

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    1. Muchas gracias, Elsa, por su amable comentario. Lamentablemente, los audios que acompañaban a esta entrada, «desaparecieron», al igual que todos los demás. Creo que su disfrute hubiera sido más completo si hubiera podido escucharlos.

      Reciba un afectuoso saludo

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