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miércoles, 7 de agosto de 2013

VUELTA A CASA


Hola, ¿qué tal? Cuánto tiempo, ¡eh! Según leo en el blog mi última entrada antes de desaparecer fue publicada un viernes, el día 25 de enero del año en curso. Hasta el día de hoy han transcurrido casi ocho meses, un lapso de tiempo considerable.

Evidentemente no ha habido un único motivo que explique esta prolongada ausencia. Por otro lado, este regreso no significa precisamente que vaya a ser en firme o prolongado, aunque me gustaría que así fuera. Desde luego que, en todo caso, el ritmo de mis publicaciones no sería el de la que podríamos llamar «primera etapa» del blog; ya me daría por satisfecho si escribiese una entrada semanal, más o menos.

El mes de diciembre último supuso para mí uno de los momentos más difíciles de mi vida. Pasé las de Caín, con aquellas dos operaciones y sus respectivos, y terribles ambos, posoperatorios. Acabé tan saciado de médicos, agujas, enfermeras, goteros y demás que durante tres o cuatro meses no volví a acudir a ninguna vista médica ni nada parecido. Creo que mi primera vuelta a los galenos consistió en realizarme unas pruebas radiológicas, que en realidad debería haber realizado en noviembre o diciembre. Cuando llevé los resultados de dichas pruebas al traumatólogo especialista en ondas de choque lo primero que hice fue, obviamente, disculparme por mi tan prolongada demora. Yo no me atrevía a decirle lo que él tuvo la cortesía de decir por mí: que tras lo del mes de diciembre había quedado hartísimo de los médicos, algo que me pareció muy humilde y elegante por su parte. Otro gesto que me admiró de este buen hombre, así como de su enfermera, fue la solidaridad, la empatía, casi podría decirse la compasión, con que me comunicó, tras ver los resultados de las pruebas, que las molestísimas sesiones de ondas de choque a las que me había sometido no habían surtido ningún efecto: ahí seguían mis calcificaciones en ambos hombros, cosa que, por otro lado, yo ya intuía, pues el dolor seguía siendo el mismo. El lenguaje corporal de médico y enfermera fue tan elocuente como sus, me atrevería decir, piadosas palabras: como suele decirse, no sabían dónde meterse, se encogieron de hombros, mientras que sus rostros expresaban una inequívoca compasión, así como casi un sincero sentimiento de culpa. Tal fue la empatía de ambos que tuve que ser yo quien les animara, quien tuvo que quitar hierro al asunto, con palabras de gratitud así como de casi alegre resignación. De vez en cuando te encuentras con profesionales que además de ser competentes en sus especialidades son unas buenas personas que demuestran poseer una gran humanidad.

Otros muchos acontecimientos, tropiezos y, como suele decirse tanto últimamente, avatares me has acaecido en todo este tiempo, y sin exagerar un ápice puedo decir que entre bastante y muy desafortunados casi todos ellos. Mas, no teman, no voy a aburrirles con más detalles.

Creo que quienes escribimos blogs procuramos, como todo el mundo en cualesquiera otras actividades de la vida, mostrar nuestros rasgos más favorables, y señalar someramente con más o menos falsa modestia todo aquello que nos parece menos agraciado de nosotros mismos. Yo hoy, día de mi retorno, quiero hacerles una sincera confesión que posiblemente mucha gente, quizá con mucha razón, considere algo feo de mi persona, algo poco elegante, censurable en todo caso. Dicho esto les expondré  otro motivo que me ha alejado de Guerra y Paz: el domingo día 21 de octubre, es decir, hace aproximadamente diez meses, publiqué una entrada que titulé «Donaciones caritativas», y también instalé en la columna de la derecha dos procedimientos para efectuarlas. Por aquel entonces ya había publicado aproximadamente trescientas entradas, algo que, a mi parecer, demuestra que nunca me ha movido el afán de enriquecerme con mi trabajo en el blog. Les seguiré siendo sincero: esperaba que las donaciones fuesen, al menos, las estrictamente necesarias como para ayudar al mantenimiento del blog con todos los gastos que ello acarrea así como para compensar en alguna medida las innumerables horas que para su funcionamiento empleaba. Por otro lado esperaba un acicate, un estímulo, con alguna que otra donación de vez en cuando. Pues bien, en todo este período de tiempo, desde la entrada más arriba mencionada, sólo he recibido tres donaciones; aparte de estas tres donaciones he recibido, con gran emoción, el regalo de dos maravillosas obras de arte, dos preciosos y magníficos grabados de una muy apreciada seguidora de Guerra y Paz. Pero volviendo a la pasta contante y sonante: ¡tres donaciones en casi diez meses! Lo sé, es muy poco elegante por mi parte hablar de este tema, pero he de confesar que me he sentido poco valorado, que mi trabajo ha sido poco considerado, y que hubiese resultado, como ya he dicho, un estímulo recibir de vez en cuando alguna ayudita, así como me habría hecho sentir más estimado y valorado por mi esfuerzo. Nadie, ruego encarecidamente, se sienta insultado, avergonzado o vilipendiado por esta mi nada elegante confesión: quienes han seguido mi blog saben que soy persona, quizá exageradamente, mirada y respetuosa con todo el mundo. Sólo he escrito este párrafo porque no hacerlo me hubiera parecido poco sincero por mi parte.

Mi inactividad internáutica no ha sido total durante todo este tiempo. He subido algunos vídeos a mi cuenta de YouTube. Por cierto, cada vez es más difícil no pisarle los callos a alguien con la dichosa cuestión de los derechos de autor; tanto del blog como de YouTube me han sido eliminados, sin contemplaciones, algunas aportaciones, incluso he llegado a tener insinuaciones de denuncias en firme con posibles muy desagradables consecuencias. De hecho, mi cuenta de YouTube ya ha sido sancionada de modo que he perdido alguno de los privilegios originales, como el poder subir vídeos de larga duración. En lo sucesivo no me va a quedar otro remedio que andarme con pies de plomo, y buscar alguna que otra artimaña si la hubiera. Por si alguien quiere echar un vistazo a los vídeos que he subido, esta es la dirección de mi cuenta:


Y para finalizar, un poco de música, claro, música. He seleccionado para ustedes cinco de las Davidsbündler-Tänze, op. 6 de Robert Schumann. Bajo este título compuso Schumann un ciclo para piano solo constituido por dieciocho piezas; se trata de una de las obras para piano más importantes del Romanticismo. Según palabras del propio Schumann fue su amada, Clara Wieck, su «única motivación para escribir el Davidsbündler-Tänze...». Todos sabemos que la relación entre Robert Schumann y Clara supone una de las más tiernas historias de amor «eterno», quizá, de todos los tiempos. El amor, una vez más, como germen de la más bella música. Podemos escucharlas en versión del pianista Robert Taub:











11 comentarios:

  1. Mi querido Carlos/artista:
    He tratado de seguir tus post acerca de la música pero me ha resultado imposible, y repentinamente te retiras del blog, por motivos de salud como has explicado. Sé que tenías un apartado (soy un asno bloguero y no sé cómo llamarlo)en el que pretendías recaudar dinero con fines caritativos: eso es poco explícito, porque existe la "monetización" de BLOGGER a la que yo me sumé (verás que en mi blog aparecen anuncios)tratando de recaudar un dinero (todavía no he recibido ninguna comunicación de BLOGGER) que quería destinarlo a CÁRITAS DIOCESANA,sin poder comunicar con la organización eclesiástica.
    Los que te seguimos te apreciamos por el valor que nos aportas con tu información y tu saber como músico, pero la labor de bloguero es algo desinteresado, inicialmente gratuito, y siempre reconfortante, que no está reñido con un beneficio posible, dentro de la sinceridad.
    Querido Carlos: escucharé una interpretación tuya que cuelgues en tu blog con agrado, y seguiré siendo fiel a tu blog.
    Un saludo.

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    1. Querido Jano, me alegra mucho volver a saber de ti. Aprecio no sabes cuánto tu comentario, tu sinceridad y tu afecto. No sé muy bien por qué llegué a tomar la decisión de pedir donativos, y yo no los pedía para dedicarlos a ninguna obra caritativa, los pedía para mí, para poder pagar con un poco de desahogo tantas y tantas facturas, y para remunerar un poco mi dedicación al blog. Ahora me he dado cuenta que la palabra "caritativa" no era adecuada, y por eso la he corregido. Sé que existe no sé bien qué procedimiento para obtener beneficios a través de anuncios publicitarios. Pero, aunque respeto totalmente lo que cada cual decida hacer en su propia casa, yo, en la mía, en mi blog, nunca he querido que apareciese publicidad. Sé que he sido un poco torpe con todo este asunto, que podría haber sido más claro, más explícito, pero, qué le voy a hacer, soy así. Sea como fuere, al cabo he vuelto y me gustaría poder quedarme al menos por otra buena temporada, para compartir, que al fin y al cabo de eso se trata, tantas cosas que al gustarme tanto a mí creo que también pueden gustarle a más gente. Hablas de "una interpretación mía". Hasta el momento no he colgado ni una sola, entre otras cosas porque mi mala salud me viene impidiendo desde hace ya mucho tiempo, tocar algo con un mínimo de calidad. Pero, puesto que lo has mencionado, intentaré subir alguna cosilla tocada por mí mismo, aunque ya anticipo que será muy modesta la cosa.
      Gracias, Jano, muchas gracias por tus palabras y tus sinceras opiniones, muchas gracias por tu fidelidad a Guerra y Paz.
      Un abrazo

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  2. Querido Carlos: qué sorpresa más agradable he tenido esta mañana al "descubrir" que ha vuelto. Dos razones fundamentales me brindan alegría, la primera que Ud está mejor, superando al menos la etapa aciaga que le ha tocado transitar, sin esta mejoría, no existiría el segundo motivo: la construcción de este necesario Blog.
    Un Blog del que todos los que lo seguimos y vaya a saber cuánta personas en silencio, disfrutamos y aprendemos.
    En un mundo convulso y umbrío estos espacios de placer son indispensables, o por lo menos para mi que sin el arte moriría, no encontraría sentido alguno a la existencia...
    Ya le dije una vez con respecto a su justo pedido, cuánto lamento no poder colaborar materialmente como Ud lo necesita! Estamos en la misma vía, y no quiero desmoralizarlo, los espacios culturales nunca serán rentables, ni recibirán, en la actual sociedad, el reconocimiento que se merecen. Se hacen por placer y para el placer, una energía que nadie puede mancillar ni arrancar.
    Gracias infinitas por volver!!
    Un abrazo solidario

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  3. Preciosas estas obras de Schumann, parecieran diferentes estados del amor romántico, la tercera se desborda en esos breves segundos como la gran pasión, y la cuarta la alegría del amor apasionado.
    Gracias nuevamente!

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    1. Querida Inés, me disponía a responder a su primer comentario cuando me ha llegado el segundo. Qué decirle, tanta razón tiene. El arte, el arte, el arte, qué sería de nosotros sin el arte. Usted posee el maravilloso don de crear, de traer al mundo real, al mundo de los objetos, algo tan precioso que no está al alcance de todos, algo que está más allá de las estrellas... el arte, Inés, su maravilloso arte, y regalárnoslo con infinita generosidad.

      Sí, creo que he vuelto, muchas ideas revolotean por mi cabeza para compartirlas con todos ustedes, todos ustedes, que ni por un segundo he dudado que aprecian mis modestos esfuerzos e intentos por complacerles, y con un poco de suerte deleitarles.
      Muchas gracias, Inés, le estoy hondamente agradecido. Además de por haber escrito sus preciosos comentarios, además de por seguir mi modesto blog, por todo lo demás que usted sabe.

      Un abrazo rebosante de afecto

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  4. Invitación - E
    Soy brasileño.
    Pasei acá leendo , y visitando su blog.
    También tengo un, sólo que mucho más simple.
    Estoy invitando a visitarme, y si es posible seguir juntos por ellos y con ellos. Siempre me gustó escribir, exponer y compartir mis ideas con las personas, independientemente de su clase Social, Creed Religiosa, Orientación Sexual, o la Etnicidad.
    A mí, lo que es nuestro interés el intercambio de ideas, y, pensamientos.
    Estoy ahí en mi Simpleton espacio, esperando.
    Y yo ya estoy siguiendo tu blog.
    Fortaleza, la Paz, Amistad y felicidad
    para ti, un abrazo desde Brasil.
    www.josemariacosta.com

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  5. Hola, José María, bienvenido a Guerra y Paz. He visitado tu blog; tú eres un poeta, y tu blog muy hermoso; yo sólo recopilo cosas, no las creo, como tú. Me llama la atención que traduzcas al español tus poemas, y me gusta que lo hagas. Agradezco con gusto tu invitación. También agradezco de corazón tus comentarios.
    Un abrazo desde la lejana España.

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  6. Querido Carlos:
    qué alegría ver que retomas el blog. Lo tenía en la pestaña de favoritos y desde hacía tiempo pulsaba el enlace, pero seguía apareciendo la entrada de "Traces to Nowhere", de Kleiber. Acabo de volver a probar, y me encuentro con nuevas entradas y muchos miles de visitas más, así que enhorabuena. Que no decaigan los ánimos. Nos vemos pronto por nuestras apreciadas aulas, espero.
    Toni

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    1. Querido Toni, qué alegría más grande también para mí verte de nuevo por aquí, saber que sigues fiel, a pesar de mi prolongada ausencia, a G & P, nuestro blog. Sí, he vuelto a tener lo que hay que tener para volver, aunque de momento son más las ideas que el tiempo para plasmarlas. Pero ¿quién dijo prisa?
      Ojalá podamos volver a vernos pronto por las que gracias a vosotros, sí, son nuestras queridas aulas.
      Gracias por todo
      Un abrazo

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  7. Qué inmensa alegría tenerte tan cerca de nuevo amigo Carlos.
    Un abrazo.

    Lluís

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    1. Gracias, Lluís, aunque ya ves que estoy dilatándome mucho en publicar una nueva entrada. De todos modos, aunque sea menos a menudo, espero seguir escribiendo cosillas que piense que puedan ser amenas e interesantes.

      Un fuerte abrazo, muchas gracias por tu saludo.

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