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martes, 10 de septiembre de 2013

SOLACE – SCOTT JOPLIN


No sé qué entenderá cualquiera, cualquier persona, al escuchar la palabra «solace». Yo he tenido que echar mano del diccionario de inglés y he encontrado que significa «consuelo», supongo que quien conoce bien el idioma inglés no lo hubiera necesitado. «Solace» es el título de una «mexican serenade» (serenata mejicana) del compositor Scott Joplin. Tampoco tengo mucha idea de qué es eso de una «serenata mejicana». Una serenata, a la española, es un recital interpretado en la calle, debajo de un balcón, y dedicado a una dama que se supone, claro está, en el balcón asomada. La cuestión es que esta pieza la escuché cuando yo era jovencísimo, y que la saqué al piano de oído, y que con el paso de los años conseguí la partitura y pude comprobar que la había sacado «clavada», «niquelada», que suelo decir yo. Me gustaba mucho, y me sigue gustando esa pieza; siempre he tenido una gran debilidad por la música más bien triste, aunque sea facilona. 

Pero quisiera volver a lo de «consuelo». ¿Qué es el consuelo? ¿cuándo esta uno necesitado de consuelo? ¿de qué modo, de quién, en qué puede uno encontrar consuelo? Demasiadas preguntas y casi ninguna respuesta. Pero en estos tiempos de locura frenética, de ordinariez, de estupidez, de sentimientos de usar y tirar, quisiera reivindicar eso, el consuelo, y su carencia, el desconsuelo. No es débil quien necesita, quien está falto de consuelo; no es humillante pedir consuelo. Es más, creo que es muy valiente reconocer que sí, que uno necesita consuelo, que esta vida nos puede hundir en el desconsuelo día sí día también. Como la piedad: ¿es una bajeza pedir piedad? No, y mil veces no. «Por piedad, un poco de consuelo». Hay que ser muy valiente para pronunciar esa frase. Y hay personas de gran nobleza, de gran corazón, que entienden esto, y son capaces de conceder piedad, de consolar, sin hacer que quien recibe esos dones se sienta humillado, rebajado, sino todo lo contrario, se sienta mejor, se sienta esperanzado, se sienta un ser humano. Afortunadamente, a lo largo de mi vida, y en los momentos presentes, he tenido y tengo la inmensa fortuna de conocer personas de esa grandeza. Esta mañana, sin ir más lejos, he estado con una de esas personas. Sólo una mirada, sólo un gesto, y tu corazón se siente reconfortado. Benditas sean estas personas.

«Solace», que a todo esto, quizá signifique «Consuelo», nombre propio, y no «consuelo», del verbo consolar. Escuchen, si así lo desean, en primer lugar una versión para piano solo, la versión original, y sólo un fragmento, el que saqué yo cuando era casi un niño:

 

Y ahora, para quien todavía le queden ganas, una versión completa, en arreglo para violín y piano y maravillosamente interpretada por Itzhak Perlman, al violín, y André Previn, al piano.





Espero que esta música les haya gustado como me gustó a mí cuando no era más que un tímido y melancólico jovenzuelo. 

AVISO IMPORTANTE
Si cualquier persona, entidad o cualquier otra cosa, encuentra en esta entrada algo que le pertenezca, que me lo diga en un comentario que lo quito en un santiamén

10 comentarios:

  1. Carlos;
    Me recuerdas a Raymond Depardon quien pregunta Afriques : comment ça va avec la douleur ?y su cámara recoge las imágenes como una caricia…
    Cuánta dignidad en él y cómo respeta la dignidad del otro…
    Tan distinta a esa gimnasia práctica impúdica , irrespetuosa e interesada que exigen las religiones, compadeced, tened piedad , amad destinadas más a beneficiar al donante que al donatario,

    Un abrazo amigo

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    1. Querida Inés, qué reconfortante que usted me entienda. Usted ha pronunciado una gran palabra: "Dignidad". Ahí está el quid de la cuestión en la dignidad, y no con el significado de "ser digno de algo" sino en el honor, en la grandeza, en la humildad de ser un ser humano, con defectos, con mil errores a cuestas, pero con el reconocimiento digno de debilidades y flaquezas, de defectos, y con el valor de asumirlos con la cabeza bien alta, con orgullo, con dignidad. ¿Por qué se perdieron todos estos valores? ¿Por qué se cambiaron por baratijas? ¿En qué moemento ocurrió este dislate? No lo sé. Pero sí sé que mientras quede un solo hombre, una sola mujer, con dignidad, con el recatado, orgulloso y humilde sentido de la digindad, con la grandeza de admitir sus errores y quede alguien con la grandeza de comprenderlos, perdonarlos y aún dar consuelo, mientras tanto los humanos podremos seguir llamándonos seres humanos, y habrá una pequeña llama de esperanza.
      Un abrazo, mi querida amiga

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  2. Preciosa interpretación...me apresuré a responder antes de escucharla...
    Dices:
    "Esta mañana, sin ir más lejos, he estado con una de esas personas. Sólo una mirada, sólo un gesto, y tu corazón se siente reconfortado. Benditas sean estas personas."
    Curioso
    Esta tarde, sin ir más lejos, te he recordado en un portal.Solo con tu música, solo con tus gestos y tu corazón se siente reconfortado .Festejo tu espíritu y lo hago conocer como un entrañable consuelo en medio de una batalla contra la estulticia.

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    1. Sí Inés, sí, benditas sean, y no bendecidas por el papa ni por la iglesia de Roma, bendecidas por nosotros mismos, bendecidas por su propia naturaleza, benditas en sí mismas por el universo entero, porque el corazón de esas personas acoge todas y cada una de las estrellas del cosmos, de todos y cada uno de los infinitos universos. Y todo eso también se define con una palabra muy sencilla: bondad.

      Gracias, Inés, que una persona como tú me diga: "Festejo tu espíritu" es una de las cosas más hermosas que me han dicho en mi vida. Espero poder alcanzar el derecho de merecerlas.

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  3. Querido Carlos: Scott Joplin me encanta con su música y por ello le he dedicado un post en mi Blog (sección "mis personajes favoritos").
    Pero Scott era algo más que un músico autodidacta hijo de un esclavo negro liberado: fue un hombre honesto que supo agradecer el cariño recibido desinteresadamente por su profesor de piano, un alemán que no le cobró por sus clases y, en la vejez y la pobreza, recibió la ayuda económica y moral de su antiguo alumno, ya convertido en compositor famoso pero nunca aceptado por la sociedad blanca. Su vida, difícil, nunca llegó a envilecerle y sí le proporcionó esa energía para componer y amar; para "solace" y "the entertainer" (el artista), pasando por esa "hoja de arce" (maple leaf rag) que es mi pieza favorita, arrastrando sus manos por el teclado en los más sórdidos tugurios hasta alcanzar la categoría de "King of Ragtime". Pero hasta los grandes necesitan consuelo o a una Consuelo que les haga sentirse queridos y apreciados.
    Un abrazo, querido "Entertainer".

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    1. Es fascinante comprobar como entre todos conseguimos un juego de abalorios que enlaza, relaciona, evidencia vínculos entre unas y otras cosas. Yo hablo de Joplin, y tú nos cuentas de su grandeza de espíritu, y de la de su maestro alemán, y hablamos del consuelo, y de Depardon y su película Afriques: comment ça va avec la douleur?, en la que da consuelo a manos llenas, en la que señala con auténtica piedad, la piedad elegante, las atroces injusticias raciales. Fascinante, amigo Jano. Gracias por tu inestimable aportación a esta modestísima entrada, que gracias a las cuentas que entre todos añadís a el collar de abalorios, dejan de ser modestísimas, y se convierten en otra cosa...

      Un abrazo, querido Jano

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  4. No le conozco a usted personalmente, como se dice. Y no estoy en España, que de ser así me agradaría acercarme para intentar saludarle, brindar mi reconocimiento. Solo un gesto.
    Quiero contarle una tontería, bueno, una tontería a medias, puesto que indica, creo, la existencia de resonancias más allá de la anécdota y de su poca importancia. En la mañana tuve un sueño (dormí tarde)en el que le visitaba a usted en su apartamento brevemente y usted se disponía a salir para trabajo. Le ví, a la distancia de metros, junto a una ventana por la que entraba un sol mañanero rodeándole de suaves y ricos tonos. Pregunté para mí misma, o no sé si de viva voz, dónde estaba el piano. End :)

    ¡Que hermosas versiones de Solace!, ¡por favor! Eso es dulzura. Creo que la serenata es para usted.
    firma el Otro alumno incógnito, L.

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    1. Apreciada L. Es muy hermoso, a la vez que enigmático, lo que usted me escribe. Su sueño es significativo, ¿sabe? En mi apartamento casi no hay ventanas por las que pueda colarse el sol, pero sí, como comenté ya en otro comentario más arriba esta mañana estuve rodeado por el sol, y no sólo en el sentido real de la expresión; junto a una persona por muy amada estuve iluminado por los los multicolores rayos del sol al colarse por las hojas de unos árboles; pero sobre todo, el verdadero sol que me iluminó, fue el que irradia esa persona que me acompañaba.

      En otra cosa acierta usted, querida L., no tengo piano, bueno, sí, tengo un piano vertical pero que en cuanto a penas puedo tocar pues al poco de ponerme a hacerlo unos vecinos (eterna historia) ponen una música a tan fuerte volumen que ya ni escucho lo que yo toco. Siempre digo lo mismo, soy como un corredor de fórmula uno que tiene un viejo, pequeño y averiado utilitario a quien se le permite dar una pequeña vueltecita de vez en cuando.

      Que me dedique usted la serenata... bueno, con que le diga que en cuanto lo he leído he roto a llorar y todavía no he dejado de hacerlo creo que está dicho todo. Sólo una palabra: Gracias.

      Otro, u otra, alumno o alumna, anónimo o anónima, creo que usted me ha regalado con sus palabras un nuevo día.

      Mi más afectuoso saludo y repleto de gratitud

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  5. Nada más voy a agregar, mis palabras sobrarían, sólo queda mi gratitud ante esta preciosa entrada, y todo lo que ella provoca en cada una de las nobles personas que se acercan a esta luminosa ventana.
    Colaboro y regalo este conmovedor vídeo sobre Borges, Ud ya lo conoce Carlos, me atrevo a recomendarlo porque aporta mucho de lo que aquí se trata y analiza: la soledad, el sufrimiento frente al acto creativo, y esa cadena invisible de afectos de personas que no se conocen, pero comparten lo que engrandece al ser humano: el arte, la música, y la poesía.
    Y nos regalan un nuevo día.

    http://youtu.be/vo2Eo-G-1sE

    Un abrazo cordial a todos

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    1. Querida Inés, sus palabra nunca sobran, siempre son una preciosa cuenta más en este collar de abalorios que cada día tejemos entre todos. Tiene tanta razón en lo que dice: "nobles personas...", sí, soy muy afortunado por haber conocido a cada uno de todos ustedes, nobles personas, bellísimas personas. Me uno a usted para aconsejar vivamente el vídeo de Borges al que ha tenido la ambilidad de remitirnos. Yo ya lo he visto, es cierto, siguiendo su consejo, lo he visto varias veces, siempre con la renovada emoción que supone escuchar al mejor literato del siglo XX, Jorge Luis Borges.

      Un fuerte abrazo, querida Inés

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