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domingo, 5 de abril de 2015

ARCHIVOS DE AUDIO INAUDIBLES

De un tiempo a esta parte habrán observado que no funcionan los pequeños reproductores de audio que ponían música a estas páginas. Me he puesto en contacto en varias ocasiones con la compañía que, no de manera gratuita, proporciona los medios para subir los audios y crear los enlaces en forma de pequeño reproductor. Sus respuestas han sido más o menos ambiguas, hasta hoy:

TODOS LOS ARCHIVOS DE AUDIO SUBIDOS HASTA EL MOMENTO HAN QUEDADO FUERA DE SERVICIO IRREMISIBLE E INDEFINIDAMENTE

De modo que, si quiero que vuelvan a funcionar, he de volver a subirlos. Hasta la fecha he subido en torno a mil archivos (no los he contado), los aproximadamente mil pequeños reproductores que ponen música mis entradas, que ponían... No se trata de una penalización ni de una medida legal, tan sólo ha sido por razones técnicas no especificadas: se les han borrado los archivos, se les ha roto algún aparato... vete tú a saber.

Tiempo atrás, Guerra y Paz ya sufrió un serio revés cuando fue cancelada mi cuenta de YouTube, entonces sí que por razones de derechos de autor. En aquella ocasión fueron en torno a treinta o cuarenta vídeos los que fueron fulminados. Cuando le cancelan a uno una cuenta de YouTube es a perpetuidad, por los siglos de los siglos, nada que hacer. Aquello supuso para mí un duro golpe.

Estos dos manotazos han convertido en polvo miles de horas de trabajo. No obstante, también es cierto que, con anterioridad a estos dos infortunios, muchas personas descubrieron y disfrutaron de todo aquello que yo seleccioné. Todo ese trabajo, miles de horas de trabajo, se llevó a cabo sin el más mínimo ánimo de lucro, sólo con el inocente afán de compartir muchas de las cosas más bellas que he ido encontrando a lo largo de mi camino.

Hoy por hoy, «Guerra y Paz», no es más que un burdo remedo de sí mismo: una desarbolada carabela que deambula sin rumbo, casi un pecio, de la que sólo el ruido del crujir de sus mástiles caídos podemos oír y desvanecerse en la lejanía como los gritos de las aves acuáticas en las vastas y saladas soledades negras donde moran.

Es absolutamente imposible que pueda volver a subir los audios inutilizados. Los archivos originales los debo de tener, pero no reunidos en una carpeta o algo parecido, sino diseminados y escondidos por lugares dispersos, enajenados, no catalogados, disipados. Y aunque los tuviese guardados en perfecto orden tampoco sería posible volver a subirlos: por un lado, mis ocupaciones laborales, pero sobre todo y con gran diferencia, mis preocupaciones laborales, me roban todo el tiempo necesario y toda la tranquilidad imprescindible; por otro lado, mi salud tampoco acompaña.

Podría cuestionarme si cerrar «Guerra y Paz» pero no lo hago; no sólo música se podía encontrar en estas páginas: poemas, relatos, observaciones, muy valiosos comentarios de muchos de ustedes todavía siguen en pie, listos para dar guerra, prestos para dar paz: no me veo con el derecho de borrar todas las opiniones que muchos de ustedes han volcado en este humilde lugar: ayer mismo alguien escribió un bonito comentario a propósito de Borges. Y, ahora que lo pienso, ¿por qué borrar todos los bellos pensamientos de Borges, y tantos otros, que en su día fueron esculpidos con juvenil ilusión y entusiasmo en tantas, tantísimas páginas? No, tampoco me siento con el derecho de borrar esas silenciosas voces: que permanezcan donde están, al menos hasta que una nueva e insospechada hecatombe las borre despiadada.

No puedo pedirles disculpas por algo de lo que no soy ni culpable ni responsable; quienes sí lo son deberían haberme pedido disculpas a mí, pero tampoco lo han hecho.

Sin embargo sí que he de pedirles disculpas por algo: por el tono apagado, desanimado, desalentado de esta entrada. Creo que siempre he sido sincero, aun sin pretenderlo: siempre he escrito llevado por el estado de ánimo que sentía en cada momento. Si ahora falseara el tono estaría rompiendo con esa sinceridad que siempre he mostrado, y ya se han roto bastantes cosas. Pero les pido disculpas: no es grato contemplar el desánimo.

Procuraré publicar nuevas entradas. Les prometo intentarlo.

Con afecto

Carlos Gimeno

¿Funcionará...? :

11 comentarios:

  1. No le de más vueltas: vivimos en un mundo de sordos. Añado aquí un enlace a un documental (en italiano) impagable, los fragmentos de ensayos son una joya.

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    1. Le agradezco el consejo y encuentro en su comentario una fina ironía que me hace sonreír. He visto el ensayo de Celibidache y sí, comparto su opinión: sus explicaciones son de muy hondo calado. Pero sobre todo está la interpretación que consigue, música de insuperable calidad. Pero he de confesarle que no es Celibidache mi director preferido, aunque supongo que no soy el único a quien no le agradan sus aspavientos, su histrionismo. Claro, cada cual es como es y hace las cosas a su modo. Pero creo profundamente en que las cosas se pueden conseguir con menos gritos, con más amabilidad. Quizá mi director preferido sea Fricsay, de quien pudimos ver un ensayo de El Moldava, me conmueve su bonhomía. La música de Bruckner es sencillamente sublime.

      Gracias de nuevo, estimado Eloy, escuchando joyas como la que nos ha propuesto es más fácil cumplir su amable consejo.

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  2. https://www.youtube.com/watch?v=p5UubCMF0ho

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  3. Estimado y apreciado Carlos: sí que es una noticia desmoralizante esta entrada, personalmente lo vivo como un atentado a la cultura, a la música, por las razones que sean, me da igual, la cuestión es que una vez más han sacado el machete y cercenado este precioso espacio.
    No sólo no han respetado sus incansables horas de trabajo, también nuestras ilusiones y disfrute, aprendizaje y gozo.
    No sé que decirle, sólo que me siento triste...
    Sin fines de lucro, sin dinero que haga caja, sin beneficios, a quién puede interesar el amor a la música y la difusión de la cultura? de ésta cultura, la real, alejada de las manipulaciones institucionales y empresariales. A nadie, Carlos, sólo a los románticos como Ud y los cientos de seguidores que hemos bebido de este manantial.
    Hace bien en no cerrarlo, me alegra su decisión, de este barco queda aún un gran mástil.
    Reciba un fuerte abrazo solidario y agradecido.

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    1. Querida Inés, ¿qué añadir a lo que usted nos dice?... poco en todo caso. Como dice nuestro amigo Eloy vivimos en un mundo de sordos; y de ciegos, y de personas... no sé que adjetivo utilizar, quizá, insensibles. Son tristes los dos infortunios que ha sufrido este blog, cuando aquí no hacemos daño a nadie. Pero seamos prácticos; no le demos más vueltas. Sobrevivimos al percance con YouTube; hagámoslo también ahora. Veamos estos contratiempos como algo que hace honor al nombre del blog: son heridas de guerra, que nos dejan marcas y cicatrices, pero de las que podemos salir honrosamente, en busca de los tesoros que siempre esconden los tiempos de paz.

      Muchas gracias por estar siempre puntualmente atenta a su visita a este su blog. Muchas gracias por su solidaridad y palabras de aliento.

      Un fuerte abrazo

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  4. Los audios eran maravillosos
    Pero podían encontrarse en otras partes.
    Quienes asistimos al Concierto "Guerra y paz " venimos a BUSCARTE A TÍ ; un intérprete excepcional de la belleza
    Un abrazo.

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    1. Querida Inés, qué expresiones más bonitas es usted capaz de imaginar: llamar «Concierto» a «Guerra y Paz» es un elogio realmente bello y lleno de cordialidad, esto es, de virtud para fortalecer el corazón; se lo agradezco, también, cordialmente. Hago acopio de sus amables palabras. ¿Seré capaz de, al menos, aproximarme a la altura de ellas?

      Un afectuoso abrazo

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  5. Vaya, qué mala notícia...

    Querido Carlos, suscribo cada palabra de la compañera Inés. Sin duda, la pérdida de estos archivos que, con gran acierto, complementaban tus palabras y reflexiones es dura. Pero la razón de ser de "Guerra y Paz", la esencia de este gran "Concierto" no se ha visto alterada en absoluto.

    Muchos son los hallazgos que, gracias a este blog, gracias a ti, he podido descubrir. Así lo constatan los cientos, miles, de comentarios, aportes y apuntes que gente anónima, entre la que me incluyo, hemos ido depositando en este fabuloso lugar. Gracias a tu trabajo, a tu esfuerzo, has construido un lugar mágico, lleno de sabiduría!!

    No pierdas ni un segundo en lamentar la pérdida de estos archivos.

    Un abrazo!!

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    1. Querido amigo Borja:

      Muchas gracias por tus siempre cálidas palabras. Las adversidades tienen una doble faceta: gracias a las muestras de afecto que de personas como tú suscitan, permiten constatar que el esfuerzo y trabajo de uno no cayó en saco roto, que fue disfrutado y apreciado. Y, créeme, aunque sea cierto que los audios no son la esencia ni razón de ser de este blog, su pérdida, como en su día la de los vídeos de YouTube, ha supuesto para mí un nuevo e inexplicable revés, de ahí que tus palabras de ánimo y apoyo, como las de quienes te han precedido, como las de quienes por una u otra razón no las expresen aquí pero las sientan, suponen para mí, pues eso, un apoyo, un "consuelo" que realmente, te soy sincero, necesito y agradezco de corazón. Y son, también, una gran ayuda para cumplir lo que me sabiamente me habéis aconsejado: ni pensar ni lamentar la pérdida. Ya hemos comprobado que el nuevo audio que subí, de prueba, junto con la entrada, funciona. Que sea este el primero de otra serie de otros mil audios nuevos.

      Un fuerte abrazo

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  6. Que sea este el primero de otra serie de audios. Es decir, la continuidad de sus bellas escogencias. La palabras de Inés dicen por mí y por otros; de aquellos audios de antes tenemos no solo las referencias anotadas por usted, seguimos teniendo a usted.

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  7. Muchas gracias por sus reconfortantes palabras. Como dije en la entrada de arriba les prometo seguir intentando publicar entradas, con o sin músicas, pero siempre con afecto renovado.

    Un saludo cordial

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