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jueves, 1 de febrero de 2018

SCHUMANN - SCHUBERT - ERSTER VERLUST


Estimados amigos, quisiera contarles algo.

El sábado pasado, sobre las cuatro de la tarde, subí un nuevo vídeo a YouTube. Lo subí, pero no lo publiqué, es decir, lo dejé en una especie de sitio que tiene la cuenta para tal efecto, con lo cual, el vídeo queda fuera de la vista de todo el mundo, a excepción, o eso creía yo, de mí mismo. No lo publiqué porque tenía intención de escribir antes la entrada correspondiente en la que iba a presentarse el vídeo en cuestión. Pues cuál fue mi sorpresa cuando hacia las cinco de esa misma tarde recibí un correo electrónico de YouTube:


Hola, Carlos Gimeno:

Debido a un aviso de eliminación por derechos de autor que hemos recibido, tenemos que eliminar tu vídeo de YouTube:

Título del vídeo: Rachmaninov - Corelli Variations - Introduced and Played by Ashkenazy Sub. Español

Eliminación emitida por: nikitaventures music
Esto significa que ya no se puede reproducir tu vídeo en YouTube.
Has recibido un aviso por incumplimiento de derechos de autor.
Tienes 1 aviso por incumplimiento de derechos de autor. Si recibes varios avisos de este tipo, tendremos que inhabilitar tu cuenta. Para evitar que esto ocurra, no subas vídeos que contengan contenido protegido por derechos de autor y que no puedes utilizar porque no tienes permiso para ello.

Diantre, pensé, ya empezamos. Y el caso es que me había cerciorado previamente de que el mismo vídeo, pero sin subtítulos en español, ya estaba en YouTube subido por diferentes personas, y que ya estaban bastantes años subidos. Como pueden observar, la «Eliminación» ha sido «emitida por nikitaventures music». ¿Y quiénes son esos o qué cosa es eso? Ni idea. Indagué y encontré en el propio portal de YouTube una página llamada de ese modo, y en la cual se podían escribir comentarios; de modo que les escribí un comentario, que dijo así:

«Estimados amigos: hacia las 18.00 horas de hoy, sábado 27 de enero de 2018, ha sido eliminado un vídeo que he subido a mi cuenta por una denuncia presentada por ustedes, se trata del vídeo -Rachmaninov - Corelli Variations - Introduced and Played by Ashkenazy- con subtítulos en español. No dudo, ni por un instante, de la legitimidad de su denuncia; en efecto, yo no poseo, ni mucho menos, los derechos de autor de dicho vídeo. No obstante, he comprobado que el mismo vídeo, pero sin subtítulos en español ya está presente en la plataforma de YouTube subido por varios usuarios, y lo está desde hace años. Es de suponer que ustedes no tienen que dar ningún tipo de explicación en cuanto a las medidas que tomen; no obstante, me permitiría formularles una pregunta: ¿por qué denuncian mi subida y no la de los otros usuarios? ¿quizá sea por la inclusión de subtítulos en español? No espero que ustedes tengan a bien darme una respuesta, algo que entendería absolutamente; no obstante, sí que me gustaría mucho recibirla, y, por supuesto, les estaría muy agradecido. Atentamente»

Ya han pasado suficientes días como para estar en la certeza de que no me van a responder, aunque ya mientras escribía el comentario masticaba esa certeza. Por otro lado, desde que subí el vídeo anterior, el de Sviatoslav Richter, que estaba molesto por una publicidad que aparece debajo del vídeo, y no sé por qué, quizá mi memoria fotográfica, visité el vídeo y, en efecto:

Sugerido por nikitaventures music 

(bla, bla, bla...)


Otra vez nikitaventures de las narices. Y de nuevo la pregunta, ¿qué o quienes es o son eso o esos? es más ¿qué connivencia existe entre YouTube y ese fantasma? ¿cómo es posible que los de nikita vieran mi vídeo antes de publicarlo? ¿por qué esa sugerencia no solicitada debajo del vídeo de Richter? ¿por qué no denuncian el vídeo de Ashkenazy son subtítulos y sí denuncian el que subí yo que sí los llevaba? ¿acaso tienen algún tipo de animadversión hacia los hablantes de la llana lengua de Cervantes? Es decir, un montón de preguntas y ninguna respuesta. Y, eso sí, la certeza de que algo se cuece tras la aséptica imagen que quieren dar de proteger derechos de autor. Algo turbio, como el agua sucia que no deja ver su fondo, se llevan entre manos estas dos lo que sean, algo que no vemos, y que sin embargo les autoriza a tratarnos como a un trapo, sin la posibilidad siquiera de recibir una aclaración de qué ha ocurrido: algún tipo de turbio negocio. Por otro lado, se me informó de que como reciba dos denuncias más se me cancelará, de nuevo, mi cuenta de YouTube; y para más infamia, tal como señala un reciente amigo del blog, si quería reiniciar mis actividades con mi cuenta tenía que pasar, conditio sine qua non, un estúpido test tras visionar un vídeo informativo sobre propiedad intelectual: pasé del vídeo y probé suerte, a la primera fallé dos respuestas, a la segunda acerté todas. Este majadero trámite me recordó a esos procedimientos americanos que consisten en lo mismo, pero para probar que has superado algún problema de agresividad o alguna otra historia contra la sociedad o algo. Mucho asco.

Me dio rabia, sobre todo porque el vídeo en cuestión es precioso, y no hace mal a nadie, al contrario, instruye deleitando, una delicia. Y también, lo reconozco, porque después del trabajo, del dispendio económico, vienen unos tontainas y se te suben a la chepa. Bien, eso era lo que quería contarles, perdón lo la extensión.

No obstante, nosotros, los artistas, sabemos sacar provecho de desgracia ajena, como quien dice, o algo parecido, y se me ha ocurrido presentarles estas dos piezas que son una delicia.

Erster Verlust significa en la compleja lengua de Goethe «Primera pérdida», aunque en mi caso ya van unas cuantas. Pero algo debía de tener para los románticos esa expresión cuando fue utilizada bastante a menudo. Por un lado, tenemos el número 16 del llamado «Álbum de la juventud» de Robert Schumann;


una delicada pieza que parece describir eso, una primera perdida, un primer desengaño juvenil; el mismo temecita viene una y otra vez, como a la mente remuerde un mal recuerdo. Podemos escucharla, a continuación, en interpretación de no sé quién, pero con la partitura delante; no está mal tocada, a pesar de un comentario que alguien hace en la página de YouTube correspondiente.


También podemos escuchar esta tierna pieza en manos de un pianista por mí muy admirado: Alexis Weissenberg. Este portentoso pianista era capaz de tocar las cosas más difíciles de este mundo, y al tiempo dedicar su prodigiosa técnica a la interpretación de encantadoras miniaturas como esta.


Schubert escribió un bellísimo Lied con este mismo título utilizando un poema de Goethe.



He encontrado una traducción realizada por Eduardo Almagro en una página llamada Kareol. El poema dice así:

Ach, wer bringt die schönen Tage,    
¡Ay! ¿Quién me devolverá los días felices,   
Jene Tage der ersten Liebe,
aquellos días de mi primer amor?
Ach, wer bringt nur eine Stunde
¡Ay! ¿Quién me devolverá tan sólo una hora
Jener holden Zeit zurück?
de aquellos años felices?
Einsam nähr' ich meine Wunde,
Solitario, alimento mi yaga
Und mit stets erneuter Klage
y renuevo sin cesar con mis penas
Traur' ich ums verlorne Glück,
el dolor por la felicidad que perdí.            
Ach, wer bringt die schönen Tage,
¡Ay! ¿Quién me devolverá los días felices,
Jene holde Zeit zurück!
de aquellos años felices?


En efecto, aquí el meditabundo protagonista se ve remordido por esos bellos recuerdos, porque los que nos hacen sufrir no son los malos, sino los bellos y buenos recuerdos, los recuerdos de momentos en los que sentimos de un modo especial la belleza y emoción de la vida, y se fueron para siempre. Como es habitual, escuchemos este bello Lied, en primer lugar, por Dietrich Fischer-Dieskau, magnífico, como siempre:


Obsérvese que la parte vocal, que termina con un verso que menciona la palabra «felicidad», lo hace en modo mayor, cuando la tonalidad principal de la composición es menor. Como todos ustedes saben, las tonalidades menores se han utilizado para expresar la tristeza, la melancolía, y sentimientos de ese tipo, mientras que las mayores para sentimientos de índole contraria. Pues Schubert, gran mago de la expresión, conduce el final del texto al modo mayor, sin duda, porque habla de la felicidad:


sin embargo, a continuación, la parte del acompañamiento pianístico concluye con un breve postludio que reconduce al modo menor, retomando, con indecible delicadeza, el carácter melancólico del Lied:


Escuchemos, para finalizar, este mismo Lied en versión de otro de mis cantantes predilectos, Hermann Prey, cuyo timbre de voz es absolutamente inconfundible, y absolutamente precioso:


Y eso es todo por hoy. Espero que todos nos hayamos olvidado de lo malo y hayamos creado un buen recuerdo que, además, nos haga felices al rememorarlo.

6 comentarios:

  1. Querido Carlos:

    Siento no haber podido escribirle antes pero, tal como le responde a otro tripulante, yo aún sigo extasiada con el enigma de Richter. Aunque no suelo llorar con facilidad, reconozco que alguna lágrima se me escapó sobre todo cuando habla que a veces dormía debajo del piano, ¿cómo es posible que un hombre de su categoría tuviese que haber malvivido de esa forma? SIn embargo, pienso que al final la música supo recompensarlo. ¡Cuánto debemos aprender de Ritcher!

    Por otra parte me quedo con las ganas de ver ese documental que YouTube, esta vez sin sentido, nos censura. ¿No ha considerado, como sugirió el amigo Richard insertarlo con el código html a través de Google drive? Yo otra plataforma que conozco y no son tan "así" es daylimotion. Funciona como YouTube aunque meten publicidad mientras ves el video como en la tele. No sé, es por dar alguna sugerencia. Me indigna bastante que no quieran que los de la lengua cervantina disfrutemos de tan grandes obras. Un rollo, la verdad. Aunque lo importante es no detenerse y seguir navegando a contracorriente si hace falta.

    Le mando un caluroso abrazo y un cigarrillo aunque su salud lo rechaze.

    Alejandra

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    1. Querida Alejandra:

      Agradezco de corazón sus palabras, de ánimo, de afecto, de complicidad. Y en primer lugar quiero responderle a lo más importante: su comentario sobre Richter. En efecto, es emocionante ver cómo ese gran hombre no se dejó amedrentar por nada ni por nadie, ni tan siquiera por el todopoderoso Partido Comunista Soviético. Claro, Richter era un coloso, una energía casi sobrenatural, una personalidad de acero, un gran hombre. A menudo sabemos de buenos músicos…, pero pequeños hombres. No así Richter. Yo lo descubrí con cinco o seis años, y todavía me emociono con él, y todavía lo amo hasta la admiración, o lo admiro hasta el amor.

      En cuanto al problemilla con estos pequeños hombrecitos de YT y compañía… No nos han de quitar el sueño, ni la sonrisa. Sí, es una pena no poder ver el vídeo que intenté publicar, pero, como usted dice, quizá encuentre otra manera; si no me aclaro pediré ayuda a nuestro amigo Richt-chard, y por aquí abajo ya veo dos de nuestros tripulantes ofreciendo sus auxilios. Yo no sé quién es el «dueño» de YT, ni tampoco quiénes están detrás del nikita ese de las narices: pero lo que sí sé es que por mucho dinero que tengan no son capaces de emocionarse con la música, con el arte, y, por lo tanto, con la vida. No me cambio, son unos pequeños infelices.

      Recibo con sumo agrado su caluroso abrazo, hoy llueve y ha refrescado aquí en Valencia, y le correspondo con un no menos cálido abrazo. ¡Cuánto me gustaba, en los días de lluvia, salir a la calle a echar un pitillo! Mi salud rechazará ese cigarrillo, pero lo que es yo se lo acepto con mucho agrado.

      Carlos


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  2. Amigo Carlos:

    ¡Qué hijos de la grandísima p..... los de YT. A esos los colgaba yo del palo mayor pero ahora mismo. Esto es para poner el barco a toda máquina y llevarlos detrás nadando. ¿Cómo es posible que un video no publicado sea penalizado? Vamos, que vengan y me lo expliquen a mi también.

    Cambiando el tema, compruebo que la tripulación sigue fiel a sus órdenes porque el contador de visitas tiene pinta de ir a por los 3 millones. Al menos eso creo yo. La verdad es que, como Alejandra comenta, yo también me quedo con ganas de ver ese documental. Y más interés todavía sabiendo que ha sido censurado. A mi no me importa ponerlo en mi drive y yo le doy ese código. A unas malas que revienten mi cuenta. Total, con la de tempestades que he soportado a lo largo de toda vida ¿qué importa una más? La verdad es que no sé qué decirle amigo Carlos. Lo único que se me ocurre es recordarte que tiene usted un par de c.... muy bien puestos. Y parece que eso a los del YT les molesta bastante. A remar los ponía yo. A remar.

    Un abrazo y yo sí que le aceptaría un cigarro o dos a nuestra marinero Alejandra. Ay juventud divino tesoro.

    Federico Castillejo

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    1. Sí, amigo Federico, y yo ponía la escalera. Y lo que usted no dice es de dónde los colgábamos, paro hay damas y lo dejaremos en la imaginación.

      Pues sí, parece ser lo que usted dice, que hemos alcanzado una buena velocidad de crucero. Y ya ve, hablando de Schubert y cosas por el estilo, no todo es política y fútbol en esta España, o en este mundo. Nosotros marcamos la diferencia.

      Intentaré mostrarles el vídeo de la discordia. Y no le digo que no a su ofrecimiento. De momento veré de apañármelas yo solo, como he hecho toda mi vida. Pero también sé pedir ayuda, y si es el caso ya les escribiré al respecto.

      Y no crea, ya quisiera yo fumarme unos pitillos con Alejandra, y acompañados de algún buen vino, o licor, o lo que se terciase. Quién sabe…

      Muchísimas gracias por escribirme, por sus palabras nobles y sinceras, por su solidaridad.

      Reciba un fuerte abrazo

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  3. Estimado Don Carlos,

    Quisiera agradecerle esta nueva entrada que usted nos brinda y que, muy gustosamente, comparto con mis alumnos. Me gustaría también brindarle mi cuenta de drive o mi canal de daylimotion si lo necesitase para algunas de sus publicaciones. Al igual que otros compañeros de G & P le ofrezco mis esfuerzos para que este barco pueda seguir navegando con soltura y ningún viento en contra lo detenga.

    Reciba mis felicitaciones nuevamente por su excelente contenido,

    Evelio Mercedes Montero Rojas

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    1. Estimado Evelio:

      Las gracias se las debo yo a usted, que tan amablemente me escribe. Y me alegra que muestre mis modestas, lo digo sinceramente, entradas con sus alumnos. Yo procuro siempre mantener un tono que sea asequible a todo el mundo, independientemente de su edad y cualquier otra circunstancia. Espero que les sirva de algún provecho, transmítales mis mejores deseos para que se formen y lleguen a ser unas buenas personas.

      Como ya he dicho a Alejandra y a Federico, le tomo también a usted la palabra. Veré qué puedo hacer por mis propios medios, y en el caso de que no encuentre solución les pediré consejo y ayuda.

      Muchas gracias una vez más, amigo Evelio, le envío un muy cordial saludo.

      Carlos

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